29 dic. 2009

Mi Jardin

Tengo un jardín lleno de flores, hasta el momento tengo 4 clases, todo el mundo me las admira y me han preguntado cual es el secreto para que siempre estén hermosas...

Hoy se los diré, ojala solo quede entre nosotros:

La primera flor que sembré fueron las Azucenas Amarillas, escogí ese color porque así era la camisa que tenía él cuando le disparé en la cabeza, recuerdo todavía sus ojos miel cuando me miraban incrédulo pensando que no iba a ser capaz de apretar el gatillo, llevarlo hasta jardín me costó trabajo pero lo logre...

Un tiempo después sembré Margaritas Blancas, siempre me gustaron...hasta es momento pensé que eran mis favoritas, lo recuerdo durmiendo en la cama, parecía un bebe, su cara era preciosa por eso no la toque....agarre el cuchillo de la cocina y se lo clave en el corazón...abrió los ojos me miro espantando pero era demasiado tarde....me costo trabajo limpiar el cuarto pero su sangre me ayudo a remojar la tierra en donde lo coloque.

En la mitad del jardín tengo Eucalipto Rojo, da un aroma increíble y es una flor bastante rara, tal como lo era él...callado, poco animado y con ganas de quedarse en la casa....con él todo fue mas sencillo...simplemente lo empuje por las escaleras, debo admitir que me gustó ver como rodaba y su cabeza daba tumbos en los escalones...claro con él fue mas fácil la llevada al patio, me quedo mucho mas cerca.

Al lado izquierdo tengo los Girasoles, allí les da el sol, esta flor tiene la cualidad de buscar el sol todo el tiempo para crecer, están hermosos mis Girasoles....claro, debajo de ellos está a quien mas me costó matar, entre rabia y dolor pero lo hice....mientras se bañaba entré cuidadosamente y lo degollé, aún tengo guardada algo del agua mezclada con su sangre para regarlos de vez en cuando.

Ahora tengo semillas de Coral, ya tengo listo el hueco, lo único es que todavía no se como matarlo...había pensando en quemarlo pero acabe de pintar el cuarto y me salio algo costoso...creo que está asustado a veces lo oía gritar desde el armario pero me aburrió así que lo amordace....será que lo ahogo???

- Ernesto!!! Necesito que me ayudes a cavar, hoy habrá siembra de flores otra vez -

Ernesto es mi compañero fiel....a él solo le corté la lengua y le saque un ojo....le dejé el otro porque me podía ser de ayuda....decidí no matarlo porque él fue el único que me dijo lo que los demás no pudieron nunca.

9 dic. 2009

El colibrí

El era un hombre de éxito. Todo lo que había querido, en mayor o menor medida, lo había tenido. Se había enamorado después del dolor y en ese amor fijó todas sus esperanzas, pero nuevamente le falló el amor. La falta de palabra, decía el...

Vagó en su inconciente, subconciente, conciente y ultraconciente. Evadió. Sigue evadiendo y ahora acepta su propia mediocridad como parte de su vida. Sabe que al final nada de nada tiene importancia. Solamente quiere producirse a si mismo la mayor cantidad de felicidad que pueda.

De pie, en la cima de una montaña notó a un ave, un colibrí que se posó en su hombro derecho. Traía un mensaje de su pasado, en letras que ya no reconocía, en sentiemientos que ahora eran distantes. De pronto, un corriente de aire le trajo una idea, una pulsión por hacer algo impensable.

Vio tras de sí el terreno sobre el que estaba. Una enorme meseta de pastos verdes con un toque azul. Unas flores rojas y amarillas que se mecían con el viento. Retrocedió. Cuando se sintió listo se detuvo. Miró de nuevo al horizonte. Emprendió una carrera y en el camino, inmensas plumas tornasoleadas comenzaron a brotarle de la piel. Su boca comenzó a endurecerse, se tornó del mismo material del que estaban hechas sus uñas y comenzó a prolongarse desde la mitad hacia el frente. Comenzó a perder la memoria, trató de aferrarse al más precioso de sus recuerdos porque sintió miedo de perderlo definitivamente. Ese recuerdo del único ser que le había amado tal y como era. Luisa...

Al llegar al borde, simplemente se dejó caer. Se dejó llevar hacia su incierto presente sin recordar nada de lo que fue.

Son las 9:45 a.m. El sol decembrino brilla preciosamente en las montañas de los Andes. Ella cuida un cayeno rojo. De la nada, un colibrí se acerca a la inmensa planta a tomar un poco de néctar. En un hecho insólito, se posa luego en su hombro. Se acerca a su mejilla y refriega su pequeña cabecita contra ella. Luego se va volando.

Son las 10:00 a.m. Suena el teléfono y Luisa se entera de que Antonio fue hallado muerto en las faldas de la montaña.

Pic: "colibri" by Romulo fotos on Flickr.com
Sountrack: Love by Zoé

1 dic. 2009

Final Feliz

Empacó sin afán, se fumo un cigarrillo y se quedo mirando por la ventana un rato.

Orinó sin subir la tapa por ultima vez en ese baño, tiró la puerta descuidadamente y sin remordimiento en el alma bajo las escaleras silbando una canción de navidad en marzo.

En la cocina ella desayunaba sin ganas y no le había hecho café.

Ella no lo volteo a mirar, el no se despidió.

Y al final, como en los cuentos de hadas, fueron felices por siempre.

17 nov. 2009

Andrés

Andrés despierta por la mañana temprano.

Mira su cama, pero no es su cama, mira la mujer a su lado, pero no es su mujer, mira la sangre en sus sabanas, pero no es su sangre, mira las figuras pintadas en la pared, mira los símbolos que él no recuerda haber pintado, mira la cabeza de la mujer, mira sus brazos, mira su torso y sus piernas, todos en esquinas distintas, pero en realidad lo que más le aterra es la expresión de miedo de ese rostro, de esa cabeza cruelmente cortada.

Y entonces ve el hacha.


Andrés despertó por la mañana 24 horas antes de un viernes cualquiera, como todos los días, como todos los viernes, no había mujer a su lado porque ya se había levantado a hacerle el desayuno, llega con su monotonía al baño, se ducha y desayuna unos huevos fritos con pan, jugo de naranja y su esposa no para de hablar.

No se despide al salir, llega a su trabajo y lo hace como siempre, no hay otra manera de hacerlo, almuerza al mediodía con sus compañeros, habla de futbol, de carros, de mujeres, sus amigos lo convencen de irse a tomar algo después de terminar. Llama a su esposa y le avisa, a ella le molesta, pero lo deja, el es un tipo fiel, Andrés es un buen marido.

Cerveza tras cerveza la cabeza empieza a dar vueltas, luces intermitentes en una discoteca, no sabe cómo llegó, pero está solo, recuerda a la mujer de rojo que lo mira, recuerda como se mueve mientras él tiene una erección, pero no recuerda su nombre, recuerda el tipo del parqueadero que le dice que le ha dejado atrás en el baúl lo que pidió.

Ella esta desnuda y abre sus piernas, Andrés ahora sabe que el diablo esta suelto esta noche, se lanza encima de ella, lame su vagina y le muerde el clítoris, ella gime le mete dos, tres y cuatro dedos mientras babea en sus tetas, la penetra con fuerza y ella grita, si le duele también le gusta, la voltea y jalando su cabello la penetra por detrás, ella grita de nuevo, se quiere zafar el no la deja, entonces justo antes de venirse la suelta y la golpea duro en la cara y estando ella aturdida se viene en su cara, pero no hay semen, eyacula sangre espesa y oscura.

La golpea y la vuelve a golpear, el diablo esta suelto, es el marido perfecto, son los años de frustraciones, el trabajo en el que no quiere estar, las cosas que nunca quiso comprar, la esposa que ya no ama y la vida que nunca quiso vivir.

Va al carro mientras ella yace inconciente y mira en el baúl, esta un hacha.


24 horas después, Andrés llega a su casa, la preocupación de su esposa se transforma en rabia cuando lo ve llegar, ella lo mira muy molesta, él le sonríe con una mano atrás.

El diablo esta suelto aun, la maldad latente en nuestra naturaleza no se quiso retirar, el demonio en llamas eternas no es más que él mismo, el dolor se personifica, el sufrimiento, el genocidio, el pánico y el más grande de los miedos no es más que el marido perfecto. Imagina un viejo cuervo en un árbol que sangra por sus ramas, imagina la misma muerte repartiendo dulces negros, imagina a Dios llorando en ese momento, retuerce su alma y entonces empuña el hacha que esconde en la mano de atrás.


*Canción recomendada para hoy: Devil Inside - INXS

23 sep. 2009

Nada

Un día ella dijo que se iba, alistó su maleta y se vistió de rojo, con tacones altos hizo ruido al caminar, tiró una puerta y con maleta en mano me miró.

- Me voy, ahora te quedas sin nada - me dijo

La miré sin pestañear y ni siquiera bostecé, no me levanté a despedirme, no hice nada, no expresé sentimiento alguno porque nada sentía y le dije:

- Esta cárcel nunca ha tenido barrotes, este corazón nunca ha albergado nada, nada te he pedido y nada me quedo, nada te he dado y nada te llevas, pero te quiero mostrar algo antes de que te vayas.

Y le mostré mi alma.

Salió corriendo, dejo la maleta y se le rompió un tacón. Dejó la puerta abierta.

Le asustó ver que no tenía nada.

4 sep. 2009

Coffee and Sex, the perfect mix.

-Two coffee cups with a delicious taste and a excellent session sex at the morning (Who said that stars can only touch at night?). So, tell me, what more can i do for you?

-Today? Nothing, thanks, you are very complacent and i´m grateful for that. now you gotta go to work, come on hurry up.

While Sack was getting ready to leave, Susan thought about the speech of his husband. She was agree about coffee, but about sex, not really.

When Susan was alone, she called a old friend from the college. His name was Gianlucca, yes, you´re right, he was italian. If you did this deduction, you can rest assured you surprised me. You are very clever.

Well, we must come back to the story.

She told him about her marital issues, so, he asked her to get out to enjoy a coffee.

And she answered with a rotund NO. And she add - I need another thing, actually, I´ve gotten enough coffee for today.

27 ago. 2009

Las mentiras habituales

Un desayuno sin ganas y la mirada de ella en silencio se repite y se repite.

El sabe que ella quiere algo y no se atreve a preguntar, tal vez sospeche de aquella rubia del trabajo con la que esta teniendo el mejor sexo de su vida, tal vez quiera un bolso nuevo, tal vez le quiera decir que aun lo ama. Pero su alma llena de decepción y aquella cosa que aun siente muy dentro de si no le ayuda a enfrentar su mirada, así que decide soportar mejor el silencio.

****

La rubia se empieza a cambiar y aun jadea, tiene que irse a otro lado. El esta saciado de ganas y solo atina a mirar un techo que no dice nada, trata de poner su mente en blanco, pero la imagen de una familia sonriente que le saluda desde lejos no lo deja. Se siente vacío, en sus testículos y su alma.

La rubia dice algo, pero el no entiende, el no quiere y le contesta que si, no se dio cuenta que ella pregunto: ¿Me amas?

****

Se sienta en su oficina y cierra con seguro, debe presentar un informe, pero antes le gustaría escribir algo, pero no sabe que, tal vez una historia de amor, tal vez una nota de suicidio, pero no tiene valor para ninguna de las dos.

Entonces se acuerda que tiene que dar una charla a sus vendedores a las 4:00 PM, saca de su corazón las mejores mentiras motivacionales, sonríe, abre la ventana y lleno de toda la falsedad que puede fingir se pone a escribir.

****

Llega a su casa, abraza a sus hijos, su esposa lo besa con cariño, mira el recibo de la tarjeta de crédito que llegó hoy, el recibo de la luz que hay que pagar mañana y le dan la razón de que mañana es el ultimo día para pagar la cuota del carro atrasada.

Prende la TV pero su mente esta en otro lado, su esposa quiere sexo y el quiere un revolver en su cabeza, respira profundo y complace sin ganas a su esposa.

Tiene un orgasmo vacío y se hace el dormido, quiere bañarse pero no se decide, quiere matarse y no es capaz, quiere dejar las mentiras habituales, pero ya es muy tarde para intentar ser sincero, para ser feliz, para tener otra vida.

Decide mejor mirar el techo.

20 ago. 2009

Las chicas malas van a Monaco

Alguna vez escuché que las chicas buenas iban al cielo, pero que las malas iban a donde les daba la gana.

Y si, las chicas buenas generalmente terminan su carrera juiciosas, se hacen profesionales bien pagas, cumplen sus sueños laborales, pagan sus cosas y se hacen independientes, eventualmente conseguirán un buen hombre (a veces con mucho trabajo y tarde), de esos buenos profesionales, que llegan temprano a su casa y cuyo mejor plan es ver comedias románticas y las repeticiones de Friends arrunchado con su novia en la cama.

Al final ellos llevaran una vida plena, con hipoteca del apartamento, préstamo del carro, tendrán unos dos hijos y les darán la mejor educación que sus sueldos puedan pagar.

Hasta que alguno de los dos se de cuenta que malgastó su vida en todo eso, pero eso es otra historia.

Lo cierto es que en cambio las chicas malas van donde les da la gana... incluso a Monaco.

Sheyla era una chica mala.

La conocí en algún bar de esos donde uno iba a ligar lo que se apareciera en Barranquilla, de los que quedaban en la 79 y que lastimosamente cerraron, dejandonos sin sitio de pecado y perdición los fines de semana.

Delgada, rubia teñida, con un culo precioso y con unas tetas que soñaban con crecer a punta de silicona. Le faltaba clase, pero le sobraba ambición y ganas de tirar.

En seguida me di cuenta de era de las que corría riesgos, disfrutaba el sexo pero en el proceso le gustaban los beneficios económicos que el traía, era una perra vendiendo su culo, pero era conciente de ello y aun sin ser descarada, tampoco lo ocultaba.

Lógico que hubo mucho sexo con Sheyla, del bueno, del cochino, y era buena en ello. También pague por el, definitivamente no me cobraba al terminar como cualquier puta callejera, pero tenia que pagar sus rumbas ocasionalmente y sacarla de uno que otro apuro con un "préstamo" que me iba a pagar apenas le cayera una platica.

Sin embargo Sheyla sabia que yo no era millonario y con el tiempo se fue asincerando y me contó que ella no le importaba no haber estudiado un carajo, tenia un señor casado que le pagaba su apartamento y ciertos lujos que se daba, que el tipo no era desagradable y le dejaba hacer lo que ella quisiera. Con el tiempo, con mas sinceridad, me contó que su numero de amantes no eramos solo dos, esta mujer era promiscua de verdad y obtenía placer y dinero a través de todos nosotros, soñaba con tener sexo grupal y le aterrorizaba envejecer.

Sheyla y yo fuimos amantes durante un año o mas, pero llegamos también a ser amigos, luego se fue a Panamá y perdí su rastro.

Ayer me tomaba unas cervezas en un sitio en la San Martín de Cartagena y de repente se me acercó una mujer embarazada. Era Sheyla.

Me contó que regresó de Panamá y se instaló en Cartagena hace cosa de un año, aquí siguió en las mismas hasta que conoció un Europeo que administraba un Casino en el Principado de Montecarlo.

Hasta un chica libertina, una perra consumada, una zorra en su mas amplia palabra, sabría que ya se acercan los 30 y que no hay que dejar pasar una mina de oro. En Octubre del año pasado, la niña que vivía en el barrio Simón Bolívar de Barranquilla se casaba mejor que muchas del norte de la ciudad. Ceremonia en la Santo Toribio, fiesta en el Santa Clara... en fin, con todos los juguetes que los euros de su feliz y orgulloso esposo podían comprar.

Me dijo que hoy viajaba a Montecarlo, allá, donde solo viven los millonarios de verdad a verdad, a tener a su hijo para que fuera Monegazco y entonces le pregunte abiertamente si la maternidad y haberse casado le habían cambiado su manera de vivir.

Y vi esa sonrisa nuevamente, estuvo a punto de mentir, se lo pensó y me dijo: Perro viejo no aprende maña nueva.

Solo se le olvido cambiar el genero, no es perro, es perra.

(Me encantan estas historias, con principe azul y finales felices, pero especialmente si incluyen princesas peliteñidas perversas y ninguna moraleja)

15 ago. 2009

Te olvidé

En pleno Festival de Orquestas de un lunes de Carnaval en Barranquilla estoy sentado sobre la grama, borracho y alegre, borracho y viendo que la noche consume lo poco que falta de felicidad de estos cuatro días.

Ahí, en el momento turbio que el ron hace sus efectos se acerca una preciosa dama, de cabellos mojados y maizena pegada en sus orejas. "Perfecta", pienso y ella canta algo, me mira a mi y entonces intento conectar el cerebro, escucho:

Y si yo te preguntaba
El porque no me querías
Tu sin contestarme nada
Solamente te reías
Destrozando mi ilusión

Te pedí que vinieras a mi lado
Y en vano tantas veces te rogué
Que por haberme de tu burla ya curado
Te olvidé, te olvidé, te olvidé, te olvidé, te olvidé



Ella entonces me lanza en la cara la cerveza que tiene en su mano y me dice: Ahí te la dedico gran hijueputa.

Entonces da media vuelta y yo reaccionando la alcanzo y le pregunto: Muchas gracias, ¿pero cual es tu nombre?

En realidad yo nunca la recordé.

12 ago. 2009

Cambiar

Entre tantas desdichas y avatares alguien le recomendó que debía cambiar.

Entonces cambió de carro y de camisa, de zapatos y restaurante, de peinado y de perfume.

Pero los sueños no cambiaron, pero las desilusiones fueron las mismas.

Entonces cambió de palabras y modos, de gustos y colores, de odios y amores.

Pero los sueños siguieron siendo los mismos y las desilusiones iguales.

Entonces cambió de espíritu y corazón, vendió su alma por un par de cervezas a un comerciante extranjero y emprendió caminos perdidos que siempre supo encontrar, repartió dolores que siempre le fueron ajenos, estableció hogares pasajeros y siempre dejó ilusiones rotas, pero siempre de los demás, ninguna propia, ninguna que le lastimara de verdad.

Se debatió entre curvas, volvió a recorrer los mismos laberintos, repartió besos y sin sabores, sexo y pasiones efimeras, se cansó y descansó, se cansó y se volvió a cansar.

Y de repente se encontró en una casa que no supo asimilar. Allí, cuando la soledad lo empezó a consumir descubrió que esa era la casa abandonada de aquel extranjero y cuando abrió el armario la encontró.

Allí estaba su alma.

Estaba con sus sueños y desilusiones, con su espíritu y corazón.

30 jul. 2009

Corazón

Ella un día me dijo que tenia que irse.

Nunca me preparó para eso o mucho menos, siempre me mintió acerca del amor y lo que sentía por mi.

Olvidó noches enteras en las que dormimos juntos, con la seguridad de tenerla a mi lado, con el cansancio después del sexo, con el sudor después de desnudar ansias. Lanzó al olvido todas sus sonrisas dedicadas, todas las palabras que nunca tuvo que expresar, todas las cosas que le escribí y las que nunca llegué a volver letras.

Olvidó que un día me dijo que su corazón era mio por siempre, olvidó todas sus promesas y la felicidad que creí por siempre, olvidó que yo si suelo cumplir lo que digo.

Por eso no me dolió verla gritar, por eso no me importó su dolor insoportable, por eso mientras respirando agitadamente lloraba, amarrada a aquella mesa, le abrí su pecho y su sangre brotó a borbotones.

Entonces no sentí remordimiento alguno, porque cuando saqué su corazón que aun estaba caliente y latía solo le estaba haciendo cumplir su promesa.

Ahora su corazón si es mio por siempre.

Esta guardado en el congelador.

26 may. 2009

Un sueño eterno

No me moví, sé reconocer cuando algo raro pasa.

Ella se acercó a mi lentamente, con la respiracion entrecortada. La detallé.
Tenía un vestido blanco que le ceñia bastante bien, habia dejado los zapatos al borde de la cama y caminaba descalza, con sus blancos y hermosos pies tocando el suelo. Su pelo castaño le caia en suaves rizos sobre los hombros y sus hermosos ojos me miraban suplicantes y con deseo a la vez.

Detallé la habitacion en la que estabamos en un intento por distraer mi mente.
Era un precioso cuarto, aparentemente de la suit de un hotel bastante lujoso. Las paredes eran blancas y con varias ventanas que mostraban un lindo paisaje nocturno. El piso, blanco también, reflejaba casi a la perfeccion las luces y los objetos de la habitacion... era como agua. La cama fue lo ultimo que observe detalladamente, pues no hacia sino avivar mi deseo, estaba cubierta de petalos de rosas y al lado, sobre una mesita de noche, descansaba una botella de vino tinto por la mitad, con dos copas vacias a su lado.

Clara me rodeó con sus brazos y me beso el cuello provocativamente, yo inspiré aire profundamente, intentando aclarar mi mente, con recuerdos pasando rapidamente dentro de un cerebro que suplicaba por algo de logica.
Recordé el accidente automovilistico que habiamos tenido por mi culpa, recordé el llanto de sus padres y del resto de su familia, que no hacia sino empeorar la situacion, recordé la soledad y el vacio que habia sentido al recuperarme del coma y verla a ella perdiendo la batalla... viendo como la vida se le escapaba a cada segundo que pasaba... pero ahora, en esos momentos, en ese cuarto... todo el dolor habia desaparecido.

-¿en que piensas?- preguntó ella.
hice silencio durante unos instantes.
-en que no quiero despertar-respondí al fin
-Max... si no despiertas, no puedes venir conmigo-me dijo- amor, viviremos un sueño eterno.
y plantandome un beso desapareció.

Desperté sudando en mi cama...
El desordenado cuarto alquilado en el que vivia ya comenzaba a oler mal. Aún recordaba el vívido sueño que habia tenido. Me acerqué a la mesa repleta de basura casi sin pensarlo y tomé un cuchillo sucio de ella.

"Max... si no despiertas, no puedes venir conmigo"

Apreté el cuchillo con fuerza y me lo clavé con firmeza en el ventre, luego lo deslizé hacia arriba.
Mientras me desplomaba sobre la mesa, me parecio ver la borrosa silueta de un joven de unos diecisiete años recostado contra la pared. mientras me sumia en la inconciencia, me parecio esccuchar pasos que se acercaban a mi, e inmediatamente que algo me rozaba la frente.
pero eso no me importó... solo algo me importaba en ese momento:

"amor, viviremos un sueño eterno"

21 may. 2009

No creo en el amor.

Cerró el libro de Peter Pan y se quedo pensando.

Entonces con una sonrisa segura en sus labios, de esas retorcidas que suelen hacer los psicópatas y aquellos que no creen en la felicidad, dijo:

No creo en el amor!
No creo en el amor!
No creo en el amor!

Y en ese mismo momento tres corazones rotos cayeron muertos al instante.

17 may. 2009

Me amaras por siempre

Aun los fluidos revueltos corren entre sus piernas y no se apura a limpiar.

Desea sentir la suciedad de ese ultimo polvo, desea prolongar dentro de ella la sensación, que algunas consideran asquerosa, del semen revuelto con sus fluidos, desea que ese ínfimo momento de un orgasmo compartido permanezca por siempre.

Ni una sola palabra, pero si un par de suspiros, poca luz de un amanecer que no quiere arrancar del todo, ojos de poco sueño y cabello enredado, respira y parece reírse, respira y parece llorar, de espaldas a mi y sin voltear, soñando tal vez despierta, soñando cosas que nunca pude adivinar.

- ¿Que hora es? - pregunta rompiendo el mágico momento.

- Van a ser las seis - le contesto

- ¿A que hora entras? - dice sin voltear

- Mediodía - digo y dejo de mirarla, paso al techo blanco y vacío

- Yo a las 7 - dice

- ¿Te vas a bañar? - pregunto

- Quizás - entonces voltea y la miro directamente a esos ojos negros y profundos

Y allí en la oscuridad agrega: Me amaras por siempre

- No se, por siempre es mucho tiempo - le respondo presurosamente

- No era una pregunta - contesta, suspira y se levanta a bañar

6 may. 2009

Un hombre de buena fe

Hubo una vez un hombre de grandes ambiciones. Eran tan grandes y eran tantas que aún durmiendo - o con más razón - no paraba de pensar en ellas. Eran todas impresionantes y envidiables. Algunas eran obras sociales, otras incluían dominar el mundo y solo algunas veces, nuestro querido ambicioso, añoraba ser un ser banal, aunque debía reconocer que cuando lo hacía se sentía bien.


Era un hombre de imperativos y principios a priori. Era un hombre que se embriagaba con las sensaciones más paganas pero con un sentido infinito de su propia buena fe. Un hombre aveces torpe, debemos reconocerlo, pero en medio de su torpeza siempre hubo un infinito amor hacia quienes apreciaba. Egocentrico algunas veces y superfluo en otras, pero siempre con la sensación de que debía superar su propio ser y su propia identidad para llegar a ese punto que tanto deseaba llegar.

Un día la muerte decidió entrevistarse con él. Golpeó su puerta y nuestro amigo le abrió. Ella se identificó y en medio de su estupor y después de alguna prueba de que su vistante era quien decía ser, accedió a escucharla para saber que era lo que deseaba la muerte de él.

Se miraron fijamente por un largo rato. Nuestro heroe sudaba y palidecía mientras descubría la mezcla de belleza y maldad que envolvía el rostro de su visitante. Pensó en todo lo que él quería, era y soñaba ser. El soñaba con la inmortalidad a través de sus obras.

Al final ella sonrió, inmutable se levantó para marcharse y le dijo:

No te preocupes, no eres nada, solo un fulano más que con sus ambiciones pretende vencerme.

Pic: ":P" by Esparta licenciado bajo una Creative Commons CC. BY-2.0
Soundtrack: Die Sonate Vom Guten Menschen - Gabriel Yared.

25 mar. 2009

Juegas???

Solo faltan 24 horas para que sea fin de semana nuevamente…de solo pensarlo el corazón brinca…o serán las hormonas….hay confusión…

Todavía siente sus labios….como recorren cada parte de su cuerpo…..esos labios carnosos y húmedos…piensa en que posiblemente los podrá besar nuevamente…

Cierra los ojos…y siente que puede tocar sus espalda sudorosa…..piensa en sus ojos…que la miran fijamente…y en esa sonrisa cuando descubrió su punto más débil.

Toma agua….siente que su respiración es más fuerte….le encanta…pero sabe que es un juego…

En los juegos siempre pierde alguien….y le tiene miedo….prefiere no arriesgarse…

Así que ha tomado la decisión de aprenderse muy bien su nuevo personaje….aunque en el fondo sabe que éste tiene más de ella que lo que realmente creía…

17 mar. 2009

Llevate todo

Hay una regla para abandonar a alguien, llevate todo, menos la culpa.

Ella suspira mientras deja enfriar su café, mira por le ventana y la lluvia se consume mas allá de sus ganas, suspira.

El duerme en cama de alguien, se acuerda de noches de sexo, pero esta es una mas, una flaca insípida aun duerme y el se rasca los testículos, no sueña ni suspira, no extraña ni carga culpas, porque la culpa se tapa con sabanas ajenas, porque la culpa solo la recuerda quien se queda y no quien se va.

Prende un cigarro a ver si le ayuda a recordar el nombre de fulana.

Ella se baña y no prende el calentador, quiere que el agua fría la haga sentir algo, ella es el amante fracasado, una lágrima se escapa y un porque que se niega a entender se pinta en la pared, su piel se contrae con el frío, su corazón late fuerte, sus uñas descuidadas extrañan la espalda amada para arañar.

El se cambia y se va, oliendo a cualquiera y con sus ansias calmadas, la libertad de no sentirse presa de nadie lo llena, camina y se siente dueño de lo que lo rodea, de su pene, de su billetera y de sus calzoncillos viejos, no necesita mas nada, pero en un momento de debilidad la recuerda y sacude la cabeza, no va a permitir que la lastima lo corrompa, pero olvida que dejo algo mas que la culpa.

Ella mira el veneno, lo contempla y se lo piensa, unos minutos no mas, porque lleva pensándolo los dos meses que han pasado desde que el se fue, lo sirve en el jugo.

El se sube en el carro, pone a U2 y va tarareando una melancolica canción sobre la soledad cuando llega a su apartamento de soltero y allí en la entrada esta muerta, se acerca y la agarra, maldice su decisión, maldice haberla dejado con la bruja de sus sueños, una puta lágrima corre por su cara y un tipo que va pasando ve a un hombre llorar por su perra labrador.

"Al cabo no me gustaba la puta perra", sonríe la asesina abandonada, se ha librado de parte de su culpa, ha traspasado parte de su dolor, ha empezado la cura de su alma.

27 feb. 2009

Carretera

Hay algo especial en ese momento en el que uno logra entender todo después de un terrible momento de confusión. Aquella cálida mano me agarraba y mientras miraba sus ojos negros entendiendo mi destino, la eternidad delante de mi, un carro pasaba a mi lado a gran velocidad y una sonrisa surgió de esa cara, pero ya no asusta, ya no tengo miedo.

Pero déjame te cuento desde un principio, para que entiendas mejor mi querida dama.

Era una noche como esta, de luna delgada y una hermosa estrella a su lado, una madrugada fría y sola, como las que suelen suceder en la carretera de Barranquilla a Puerto Colombia, ya no recuerdo que hacia en aquel pueblo de viejas glorias y muchos olvidos, me dirigía a la siempre vibrante Arenosa, una ciudad que incluso hoy siento vibrar llena de vida, que incluso en el momento mas frio de mi vida la siento calentar, pero en el momento solo pensaba en que mi única compañía era mi tristeza, que mi único sentimiento era de soledad, así que no recordaba aquellas viejas leyendas que el desarrollo nos hizo olvidar, yo de repente estaba a punto de estrellarme con una.

A 100 kilómetros por hora vi una figura vestida de blanco en el camino, no la podía distinguir pero la imagen era extraña, parecía rodeada de una bruma y aun estaba algo lejos, pero al irme acercando pude distinguirla algo mejor, una mujer vestida de novia al lado del camino levanto la mano como pidiendo que me detuviera, un rostro inexpresivo que apenas pude alcanzar a distinguir me aterro e hizo que a mi memoria volviera esos viejos cuentos de miedo que me contaban de niño, el cuento de aquella mujer que en esa misma carretera se mato en un accidente de transito en la noche de su boda, una mártir que nunca pudo consumar su amor y murió sin lograr la felicidad que creía que empezaba a tener esa noche, dicen que era una mujer de infeliz vida que conoció al hombre perfecto, pero que el destino le quito todo, incluso su vida, incluso su descanso eterno, en ese momento… así que cerré los ojos y acelere.

Cuando los volví a abrir ya no estaba, la había pasado de largo y aun con miedo, trate de subirle al radio, trate de buscar un cigarrillo aunque había dejado de fumar, apague el aire acondicionado y abrí la ventana, necesitaba aire, pero nada hice, porque un frio extraño, un terror que nunca había sentido me empezó a llenar, recordé el viejo mito urbano completo y con la sensación inevitable de saber que el peor de tus temores se hace realidad mire el espejo retrovisor.

Aquella piel blanca, aquella mirada inexpresiva, pero mas que todo esos ojos negros llenos de nada, llenos de muerte, llenos de la ausencia de todo, llenos de un descanso nunca alcanzado y una venganza fría y eterna. Todo eso me impresiono, pero mas aun cuando vi que su mano se estiro para tocarme, mi corazón latió una, dos y tres veces, pensé que iba a explotar, pero no lo hizo porque alcance a sentir ese toque frio y espantoso justo antes de estrellarme contra aquel poste de frente.

Perdida total seguramente dijo el seguro del carro, no recuerdo en realidad sentir dolor, no recuerdo haber sentido nada aparte de que el frio de su toque me lleno y el mundo cambio, vi ausente cuando llego la policía, vi ausente mi madre llorando, en realidad no la podía entender, porque en mi corazón frio, si es que tengo, no existe ese sentimiento de dolor de la perdida de alguien en manos de la muerte, en realidad no existe nada, si no ella.

Su piel ya no es blanca de muerte, si no llena de vida, su expresión me llena, sus ojos negros nunca han podido ser mas cálidos, allí en la carretera, allí bajo aquellas noches frías la acompaño a buscar una venganza que ya no importa entender, la venganza de buscar la falta de felicidad, de buscar el amor en la muerte, o mas allá de ella.

Por eso bella dama, estoy en tu carro, no te asustes, solo acelera, el poste se acerca.

6 feb. 2009

Sobre "Nighthawks" (los trasnochadores) de Edward Hopper

Sobre "Nighthawks" (los trasnochadores) de Edward Hopper. No alcanzan a ser historias, pero algo sugerirán.



Con las manos en los bolsillos arrastraba sus pies bajo la noche. Hoy no se detendría en 'Phillies' aunque sabía que allí podría encontrar una charla agradable hasta el amanecer. Cambiaría de acera y pasaría de largo aunque la luz del café daba luz a la esquina completa y, de cara a la calle, Joe podría verlo. Saludaría con la mano en alto y seguiría su camino a ningún lado.

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Los tres conversaban animadamente. Parecían ser conocidos de hace tiempo. En la barra yo les escuchaba sus historias e imaginaba los personajes que nombraban. Me causó gran intriga una tal Susan.

2 feb. 2009

Oniricum


De pronto Chía se percató de la belleza de Julieta. Una hermosa muchacha que deambulaba por las noches en el pantano. Cabellos negros que llegaban a las caderas. No eran lisos, ni tampoco crespos, pero su forma recordaba la sensación que produce una ráfaga de viento cálido en el mar. También notó la diosa que sus ojos parecían de un animal. Óvalos que terminaban puntiagudamente y que estaban ubicados con un ángulo especialmente armónico con su nariz, que parecía de otra tierra. O al menos eso se decía. Su piel blanca era el delirio de todos los hombres. Algunas veces Chía notaba como la miraban. Algunas mujeres la miraban con envidia y algunos hombres con lujuria. Ella también sentía envidia. Pero sentía envidia de no poder tocar la piel de Julieta.

Julieta caminaba en el pantano de don Diego de Vargas. Era tarde y Chía se veía inmensa y rojiza. Un fenómeno poco usual por esas tierras. Cualquiera que la hubiera visto me entendería si le digo que parecía una vieja comadrona que chismoseaba las andanzas de todos los mortales sobre la tierra. El problema es que Chía no tenía comadres con las cuales intercambiar los cotilleos que veía que las mujeres en la tierra compartían. Destino triste para alguien que todo lo ve.

La verdad es que la falta de adjetivos que describan precisamente la hermosura de la joven Julieta, impiden un adecuado relato de lo sucedido. Apelo a sus recuerdos para que piensen en esa sensación que produce ver por primera vez a una mujer de aquellas que con solo dirigir una mirada a nosotros, nos hacen sentir completamente impotentes y abrumados. Nos hacen sentir indefensos como un niño, pero valientes como un guerrero medieval en la cruzada. Algo así sintió Chía cuando Julieta, que había escapado esa noche de la casa de Don Diego para bañarse en los pozos termales de la región, se desnudó aquella noche frente a ella. No podía dejar de mirarla y absorta en sus curvas, la diosa se sintió avergonzada de mirar tan descaradamente a la muchacha que como un pez nadaba entre las aguas y el vapor de los pozos. Una sensación que en su existencia, nunca había experimentado.

Julieta notaba algo diferente en la Luna esa noche. No quiso prestarle atención. Julieta tenía el hábito de nadar en las hirvientes aguas de los pozos y contrariamente a lo que uno pensaría, el agua a esa temperatura, no lograba hacerle daño. De hecho, ese dolor la reconfortaba. De alguna manera, la hacía sentir viva, la hacía desear el mundo y la hacía sentirse deseada por el mundo. En efecto lo era, porque ella, era de esas bellezas como la de la Marcela de Cervantes. Esa por la que lloraba Grisóstomo y por la cual murió de pena.

De pronto la luna se apagó y la noche quedó en tinieblas. Julieta nunca había presenciado tal fenómeno en el cual de un momento a otro, aún cuando el cielo estuviera despejado, la luna, redonda, llena y enorme, de un momento a otro, desapareciera. Julieta escuchó unos pasos sobre la hierba, trató de salir del agua y vestirse, pero la silueta de una india desnuda apareció ante sus ojos. De cabellos larguísimos, de contextura ruda pero femenina, de labios grandes, y unos extraños ojos plateados, la india cautivó a nuestra Julieta.

Esta nadó hacia la orilla del pozo donde se hallaba la india y se quedó mirándola. Contemplando su desnudez. Unos pechos morenos y delicados. Manos rusticas que le indicaban que probablemente se veía forzada a algún trabajo pesado en la encomienda. La india se arrodilló en el pozo mirando fijamente a los ojos a Julieta, quien se perdió en ellos. La india, cuando estuvo a la altura del rostro de nuestra hermosa dama, la besó como nunca la había besado nadie. Le acarició la nuca y la tomó por la cintura y Julieta se abandonó a las sensaciones que la estaban invadiendo. La india le hizo el amor como nadie lo había hecho, la hizo vibrar tantas veces, que finalmente ya no supo distinguir la realidad y la realidad y el ensueño fueron uno solo.

Sintió frío. Se dio cuenta de que estaba a la orilla del pozo y la luna estaba brillando como si nunca hubiera desaparecido en la noche. De pronto sintió un dolor en su corazón que ya conocía porque lo había sentido cuando sentía tristeza, alegría y dolor que extrañamente se mezclaban siempre en su corazón como elixir vital y necesario. Sintió un temblor. Comenzó a convulsionar y volvió a despertar.

Allí estaba. Una luz blanca cegadora que llenaba el cuarto. Una camilla metálica y varias correas. Un par de paletas de madera dentro de su boca, probablemente para que en sus accesos, no se mordiera. Allí estaba aquel hombre que había amado tanto a su Julieta. Esa Julieta que en su paranoia esquizoide ya no sabía si existía. Esa por la que se desgarró su corazón. Ya no quería vivir más. Cada vez las convulsiones era peores, los ataques más fuertes, su cuerpo débil que ya no resistía. Ningún narcótico le calmaba. Su única necesidad era ella.



En alguno de los pocos momentos de lucidez que tenía, Don Diego le había contado su historia a una de las enfermeras del hospital de las hermanas presentinas. Ella solo le escuchaba con lágrimas en los ojos, con asombro por escuchar de esa trágica experiencia. Se convenció a sí misma de que la piedad con ese hombre no podía ser cosa diferente a darle muerte. Poca lucidez le quedaba a él y consideró que el amor de Dios sabría entenderla y perdonarle su pecado. Decidió inyectarle una gran cantidad de un poderoso corticoide mientras dormía. Don Diego moriría plácidamente en sus sueños. Cuando la hermana Josefina aplica la droga a su mortificado paciente este comienza a disminuir su respiración. Sin embargo cada vez toma más aire. Como si estuviera suspirando. De pronto Don Diego siente ese dolor tan familiar en su corazón. Supone que por fin está muriendo y siente ganas de llorar. El dolor es cada vez más fuerte.

Abre los ojos. Gira la cabeza hacia el lado izquierdo. El reloj marca las 3:15 a.m. Julieta ha experimentado ella misma aquel dolorcito del que su amor tanto le habla cuando discutían. Ese mismo que al principio, cuando el coqueteo estaba a la orden del día, él le contó que sentía. Se estremeció. Giró la cabeza y entre sábanas blancas vio a su compañero. Recordó que a él le gustaba que le abrazaran. Lo abrazó, le dio un beso en la frente y al oído, delicadamente, le susurró su nombre.

Pics: "Sueño de verano" & "Míralas!!! Ahí están!!! Son las 100.000 visitas!!!" by movimente cedidas bajo una licencia CC BY-NC-ND-2.0

Soundtrack: Wie ein stern - Frank Schöbel

27 ene. 2009

Final

Allí estaba Esther....mirándose al espejo, peinaba su cabello con un cepillo azul...

Esta vez le gusto lo que vio, sus ojos brillaban de nuevo, su sonrisa era verdadera de nuevo, esta vez pinto sus labios de rojo...su uñas estaban arregladas de color sangre de toro...su vestido ya no era negro...esta vez era amarillo.

Mientras seguía peinándose pensaba en aquello que William le dijo en la mañana..."La peor expresión es decir Por qué a mi???"- reflexionaba sobre eso " O sea que si le pasa a otro esta bien"

Hoy quería salir de nuevo....hoy entendió el para que de todo lo que le había pasado....hoy entendió que muchas veces dijo cosas que en realidad no las creía...simplemente era "ella" quien le hacia pensar y expresar cosas que ella no quería...

Pero eso hoy eso iba a terminar....ya Esther iba a darle punto final a eso que no la dejaba desprenderse....iba a tomar medidas drásticas.

Coloco su peina en el tocador...miro hacia la ventana...respiro profundo y camino hasta el closet y saco unas tijeras...empezó a cortar su cabello.....y caia....luego...corto su frente....de tal forma que podía verse parte de su cerebro.

Allí estaba Esther en el suelo....a pesar del dolor intenso no quito su sonrisa de su cara...ya "ella" no iba a estar y así sea en otra vida....Esther iba a ser feliz...

24 ene. 2009

La melodía

El ulular del viento le hizo dar un respingo.

Eran las 3 de la madrugada y estaba muy oscuro.
Mecánicamente se asomó por la ventana por enésima vez. Contempló la calle desierta, las grises casas se alzaban melancólicamente al otro lado de la calle.

EL vendría.

Escrudiñó cuidadosamente los arbustos del jardín, pero, una neblina aparecida de la nada, le dificultaba la tarea.

EL estaba cerca.

Un escalofrío recorrió su descubierta espalda y le hizo darse vuelta. Examinó la oscuridad al otro lado del marco de su puerta. Debió cerrarla cuando pudo, aunque no hubiera servido de mucho.
Acurrucado en su cama, indefenso, con un pantalón azul claro de tela ligera y lleno de miedo, Jhon se pegó a la pared, resistiendo ese infantil deseo de cubrirse la cara con la sabana y llamar desesperadamente a su madre. Estaba solo y debía enfrentarlo.
Sus ojos distinguieron algo moverse la oscuridad de la puerta. El pánico se apodero del cuerpo de Jhon. Un suspiro salio de su boca en un vano intento de gritar.

EL estaba en la casa.

El piano de la sala comenzó a sonar una lúgubre y conocida melodía, acabando con el silencio del ambiente. Un grito de terror lejano inundo los oídos de Jhon, que cerró los ojos con fuerza en un vano y estúpido intento subconsciente de protegerse.
De pronto el aire comenzó a hacerse pesado y el frío inundó la habitación, pero no fue eso lo que hizo que Jhon comenzara a temblar. El muchacho acababa de sentir que alguien se sentaba en el borde de su cama.

Jhon se despertó sudando frío, recordaba la horrible pesadilla que había tenido. Era de noche y estaba acostado en una cama blanca, en un solitario cuarto de hospital, la puerta de entrada estaba cerrada.
-que pesadilla tan real-suspiró Jhon.
De pronto las luces del hospital se apagaron.
Se hizo un silencio absoluto durante unos instantes, pero de pronto una tétrica, pero conocida melodía de piano comenzó a sonar y la temperatura del cuarto descendió en picado mientras el aire se volvía más y mas pesado. Jhon cerró firmemente los ojos deseando despertar de nuevo. Escuchó como la puerta se abría lentamente, luego sintió como una mano helada se posaba sobre su hombro.

-¿entonces no hay avances?-preguntó irritado el detective Appleton al doctor de turno.
Levaba 3 meses investigando el extraño caso de un chico que cayó en coma una noche, lo encontraron al pie de un árbol en el patio de la casa de un amigo, al lado del cuerpo del chico había una nota que decía: “fue EL”, pero hasta el momento la investigación no había dado resultados.
-no-respondió el doctor- y ayer tuvo otra crisis de convulsiones, la peor hasta el momento. Casi lo perdemos. Las crisis son extrañamente parecidas a ataques de pánico, y es como si estuviera perdiendo la vida con cada ataque, se le nota bastante envejecido, que no salga de nosotros, pero el cabello se le comienza a notar canoso y el semblante cansado y arrugado. Algo extraño en un muchacho de veinte años. Este es sin duda el caso medico mas extraño al que se ha enfrentado este hospital hasta el momento.
-bien, manténgame informado-dijo el detective mientras se daba la vuelta. El medico le noto una marca roja en el cuello al detective.
-oiga, espere-dijo el medico-¿Qué es esa mancha roja que tiene en el cuello?
-no lo se, esta mañana me salio, debe ser una alergia.
-la madre del muchacho dijo que al chico le había salido una marca como esa la mañana del día que cayó en coma- le dijo el doctor-tenga cuidado.

Habían pasado las 2 y media de la madrugada hacia rato y el detective appleton estaba solo en su cada, haciendo investigaciones en su computadora, cuando con un estallido el computador y las luces se apagaron.
-genial, estalló el transformador-dijo el detective mientras se ponía en pie, pero de pronto escuchó una fúnebre melodía de piano dentro de su casa- un momento… yo no tengo piano…
Pero se quedó en silencio mientras un frío se apoderaba de el y caía de bruces al suelo, quieto y sin poder moverse, concentrado en aquel extraño y terrible pavor que le infundía la melodía.

21 ene. 2009

Amor en 4 actos

And when I lost my mind, I knew I was in for the long ride
can i look up to you as you look down on me
can i feel in to you as you felt in to me
i can't help what you see, i can't help but to be
for what i needed to need, she'll make it
love, it's who you know





Acto 1

Ella desesperada marca el numero y el no contesta, se conecta y lo ve allí, ella cree que esperándola, el ni siquiera se le ha ocurrido recordarla, aparte del fastidio de minutos antes cuando recibió su llamada y a pesar de que leía el periódico siempre tendrá la excusa que esta ocupado.

"Estas ocupado?", pregunta ella.

El se toma todo el tiempo en contestar, hace poco ella le recordó del tiempo en que se querían, de la época en que el decía morir por tirar con ella, en la época en que se divertían bailando en una discoteca... o bueno, que el decía hacerlo, porque lo único que le divertía a el eran esas tetas naturales bien proporcionadas, porque lo único que el quería de ella era ese culo blanco y bien cuidado, nada mas, porque la única verdad que había dicho era su nombre, porque nunca la quiso en realidad, esas ganas de verla eran las de su pene que recordaba ese cuerpo desnudo.

"Muy ocupado, hablamos después", contesta el y pasa a la sección deportiva.



Acto 2

La recuerda y se lamenta de el mismo, se lamenta porque ella dice aun quererlo a pesar de todo, que le duele en su mirada, que le duele al respirar, que le duele cada vez que pasa un segundo del tiempo y a el no.

Se lamenta porque ella es tal vez la mujer que cualquiera quisiera, la mujer con la que uno se casaría y quien le tendió la mano cuando estaba en el piso y ya no quería levantarse, se lamenta porque en el fondo el no puede evitar ser tan el, tan difícil y enredado, tan básico y tan complejo, tan negado a sentirse feliz y esperar que la mas perfectamente normal de las mujeres intente darle un poco de amor.

Porque el prefiere miles de veces el riesgo a la seguridad, porque el prefiere que no hable su corazón si no su pene... y este le dice que no.



Acto 3

"Estoy acá" dice ella con voz dormida.

"¿Donde? yo voy a donde estés" contesta el con un tono en la voz que no es capaz de ocultar, ese que contiene una dosis de emoción y mucha de esperanza.

"No, no vengas, ya me voy de la ciudad, además estoy con el" contesta ella, el siente su tristeza, pero no la quiere entender porque el amor nubla lógica y razón.

"Escapate, dame 5 minutos, por favor, 5 minutos" dice el desesperado.

"No, no puedo..." empieza a decir ella y el la interrumpe

"Dejalo, quedate acá, llevo 10 años esperándote, llevo 10 años soñándote, llevo 10 años sabiendo que eres la mujer que ame, amo y amare... por siempre, dejalo" dice el, desnudando su alma, entregando todo lo que siente, piensa y respira en esas palabras, nunca ha estado tan dispuesto a cumplir una promesa como ese día, nunca ha estado tan dispuesto a agarrar la felicidad con dos manos y no dejarla ir.

"No, lo siento, tengo que irme... te amo" dice ella y cuelga.

La felicidad se ha escapado de las manos, 10 años esperando... el no llora, enciende un cigarillo y aspira con la seguridad de quien puede esperar 10 años mas.



Acto 4

Su voz suena al otro lado del teléfono y el siente algo... cosquillitas en el estomago, mariposas en la ridiculez y pajaritos preñados en el aire, ella le recuerda lo bueno que es el sexo, ella es la mujer deseada por excelencia, ella es... todo ya y ahora, lo demás poco importa y en realidad tiene una erección nada mas de pensarla.

Ella es la espera insoportable y el deseo contenido, esperando un cuarto cerrado para estallar, esperando la desnudez y la lujuria debajo de las sabanas... o fuera de ella, en la intimidad, en el calor de su cuerpo, en el sentirse que cuando la penetra de verdad si se puede ser uno, en el olor de su entrepierna, en lo cálido de sus fluidos cuando se viene, en la sensación sublime y efímera de estallar todo su semen dentro de ella, saber que la esta llenando completa de su liquido vital, de todo lo que el puede entregar físicamente.

Ella es la promesa para cumplir, la sonrisa deseada y el beso desesperado, ese que se dan los amantes que saben que la distancia y el tiempo los separa, así que lo hacen como si fuera el ultimo, como si una o dos semanas fuera una eternidad, como si al voltear la esquina el amor de pronto se desaparece y hay que disfrutarlo hasta el ultimo segundo que dure.

Ella es mucho mas que el simple amor corriente y vulgar, ella es mucho mas profunda, ella es incapaz de ser definida en simples palabras, ella es ella... mientras dure.

17 ene. 2009

El Hada y El Hombre

Cuenta la leyenda que una vez un Hada se la pasaba soñando que ella era una de las personitas que veía allá abajo….siempre las veía de un lado para otro…siempre tan ocupados….con muchas cosas que hacer. A ellas las veía siempre tan arregladas….con sus vestidos de diferentes colores….a ellos siempre muy elegantes con sus trajes de colores oscuros.

Un día decidió escaparse….cuando el resto estaba durmiendo….ella decidió volar muy rápido y bajar a ese mundo maravillo….donde ella soñaba vivir…como ella estaba acostumbrada a volar en su campo abierto y a gran velocidad….pensó que acá abajo seria igual….

De repente tropezó con una gran antena….no podía controlarse…..y allí vio esa ventana con un hombre….luego sintió un gran golpe

“ QUE RAYOOOOOOOOOOS!!!” – Grito el Hombre, luego vio una mujer tirada en su cuarto…

“Quien eres??? Como llegaste aquí??? Eres estúpida…me tiraste el frasco de veneno” decía con rabia aquel hombre…

Ella solo pudo levantarse y lo miraba un poco asombrada….

“Y tú qué?? Piensas que estas en Halloween??? Que significan esas ridículas alas???” – Le dijo el hombre

La pobre Hada estaba confundida….ella creía que las personas eran amables

“Entonces…eres muda?? Qué quieres?? “

“Tengo sed” – Contesto ella por fin

Luego de beber y comer algo….él le conto que se quería suicidar…que ella lo había evitado cayendo de esa forma en su habitación…ella no entendía por qué él se quería ir de ese mundo que le parecía maravilloso, él le explico cómo se había quedado sin trabajo..que perdió su apartamento, su carro, sus amigos y quedó reducido a ese cuarto de mala muerte….ella le conto que venía de un lugar lejano y que no sabe como cayo allí….le contó que era un Hada que quería vivir en la Tierra.

Desde ese día se convirtieron inseparables…ella aprendió a ocultar sus alas…creía que era posible que un Hada y un Hombre pudieran estar juntos…ella aprendió a comportarse como todas las mujeres…y sin que él lo supiera empezó a usar sus magia para ayudarlo….así fue como él consiguió un nuevo trabajo, sus amigos de la nada empezaron a tocar su puerta….hasta uno de ellos le ofreció un lugar donde vivir y totalmente gratis…

Ella era feliz…sentía algo que nunca había hecho….el corazón se le quería explotar cuando lo veía….sentía que ella era por primera vez una “mujer” plena….hasta que llego ese día….

Luego de varios meses…él llego con una expresión que ella no conocía….no la identificaba

“Tenemos que hablar” – Le dijo él – “Esto no está funcionando”

“Como así?? No está funcionando qué?? Nosotros somos felices” – Contesto ella

“No…no está funcionando….tu eres un Hada…ni siquiera eres humana….no podemos tener una relación normal…hay muchas cosas que no podemos hacer…yo…yo te quiero….te quiero mucho….ese día de no ser por ti…estuviera muerto….pero yo si soy un hombre….y yo necesito una mujer de verdad” – Le respondió

“Pero si tu quieres yo vuelvo a donde pertenezco…allá hay muchos magos…podrían convertirme en humana…yo haría lo que fuera por ti” – Le decía ella

“NO!! TU NUNCA DEJARAS DE SER QUIEN ERES!!! TÚ NO PUEDES CAMBIAR LO MEJOR DE TI POR MÍ!! VETE…UN HOMBRE Y UN HADA JAMAS SERAN FELICES!!!” – Le grito mientras la subía a la azotea de su edificio

Luego él le corto su blusa…allí estaban sus alas….ya no eran brillantes y hermosas….ahora estaban marchitas y rotas….podía notar que tenía como una especie de sangre seca en su espalda.
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Como siempre el despertar en su cama…era maravilloso….desde su ventana podía ver el sol muy de cerca…podía estirar la mano y agarrar las nubes y jugar con ellas…estaba en casa de nuevo y no podía evitar sentir paz....

Se acerco a sus espejo….noto que sus alas ya habían recobrado su color azul….claro….ahora tenían unas líneas que formaban figuras….pero si mirabas de cerca podías notar que eran cicatrices…

Hoy, quería volver a saber de él….ella no podía olvidarlo….se fue para su lugar favorito….busco la nube mas acolchada y se sentó y miró hacia abajo…

Allí estaba él…sonreía….le brillaban los ojos…..luego la vio a ella….la mujer que lo acompañaba…por un instante el Hada quiso ir donde ellos y decirles….decirles que?? Se pregunto….esa mujer era perfecta para él….ella podía darle lo que un Hada jamás podría….ambos eran iguales…

El Hada se levanto….respiro profundo….y reflexiono….

“Es cierto….un Hada y un Humano nunca podrían ser felices”- mientras caminaba hacia su casa le envió un beso…sabia que siempre iba a preocuparse por él….siempre iba a utilizar su magia a favor de él….pero nunca la sabría….ya que ella nunca volvería a donde él…NUNCA

“Clauseeeeeeeeeen!!! Te estamos esperando para la carrera!!! - Le grito otra Hada

“Ya voy….vayan pensando que hacer con el premio….es nuestro” – Le contesto Clausen con una gran sonrisa.

9 ene. 2009

El Loco

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Hernández era un niño normal, lo recuerdo en primaria, con su cabello indio alborotado y su tez morena corriendo en un recreo entre los jardines de arena seca y arboles que daban una sombra que refrescaba el alma, en los que jugábamos bolita uñita en aquel bello colegio que hoy en día me parece mas un sueño que una realidad.

Allí donde la felicidad recorría pasillos de infantes que se les escapo el elixir de la eterna sonrisa seguramente Hernández empezó a enloquecer o quien sabe, tal vez fue en su casa, tal vez fue todo junto, tal vez si eran ciertas esas historias, elevadas al nivel de mitos urbanos en los que se contaba que el pobre muchacho había visto a su padre ser asesinado cuando era muy niño y que a pesar de que era un bebe en ese tiempo, el daño le había quedado guardado en su cabeza.

La verdad nadie nunca le pregunto a Hernández porque se había enloquecido, pero si sabemos cuando fue, porque recuerdo ese primer día de clases en Decimo grado que el tipo llego con un sombrero de copa y unas cartas.

Había aprendido unos trucos en las vacaciones y en recreo nos divertimos viendo como a veces acertaba y a veces fallaba, ya no jugábamos bolita uñita tanto, ya nos preocupábamos de las amiguitas y nos masturbábamos a escondidas, ya algunos exhibían orgullosos el hecho de no ser vírgenes y nos emborrachábamos con 4 cervezas… ya nos enamorábamos sin saber que las desgracias del amor y la madurez nos empezaban a alcanzar.

El problema de Hernández no es que hiciera trucos con las cartas, si no que empezó a creerse el cuento de que en realidad hacia magia, que era un tipo importante al que todo el mundo admiraba, un conquistador imaginario que no solo creía que todas nuestras compañeras de colegio estaban enamoradas de el, si no que en realidad el si estaba seguro de eso.

Al principio pensamos que era una simple broma, pero no, Hernández empezó a desarrollar toda una vida imaginaria en la que el creía y cada vez se complicaba mas, pronto ya nadie le decía por su apellido, pronto paso a ser simplemente El Loco.

El Loco durante todo el año desarrollo mejor sus teorías, ya no solo era mago, si no hijo de Pablo Escobar y que había sido mandado a Barranquilla de incognito para ser protegido, sin embargo aun hacia negocios con Gacha (alias el Mexicano) y nos contaba convencido de cómo era perseguido por organismos del estado, pero que el siempre se les escapaba.

Su mirada se volvió ausente, viviendo en un mundo inventado, un mundo dentro de su cabeza y quien podía adivinar sus sueños… o tal vez si, se imaginaba novio de Diana, la pelada mas bonita del colegio y a pesar de que ella en su bella adolescencia ni lo determinaba, el aseguraba que ella moría por el, inventaba encuentros furtivos detrás del coliseo a las 4:30 PM donde realizaba cosas impensables para todos nosotros, pelados normales que veíamos a Dianita preciosa, inalcanzable, pues ella salía con hombres de universidad.

Inventaba rivalidades caballerescas con otro amigo, al que le decía que un día iba a retarlo a duelo por Diana, que escogiera el arma, Felipe se reía del asunto y le mamaba gallo al mismo estilo, en realidad todos vivíamos algo de su extraña realidad y seguíamos el juego en su presencia, tal vez porque era divertido, tal vez porque su realidad era tan fascinante y extraña que hubiéramos querido que fuera cierta, que hubiéramos deseado parte de esa locura.

Llegaron las vacaciones de mitad de año y Hernández no volvió en Julio.

Historias al respecto hubo, esquizofrenia fue una palabra nueva para mi, locura nos costaba menos pronunciar, pero con las hormonas a mil y un mundo que nos parecía abierto de piernas seguimos nuestra vida, del Loco no supimos mas, porque el mundo nos arrastro en su vuelta, nos llevo fuera de aquel paraíso en el que estudie, me quito muchos amigos a los que conocí, se llevo toda inocencia, se llevo los sueños y los remplazo por una realidad en la que quisiera algo de locura.

Una noche llegó, 18 años después, en la que yo miraba por mi ventana una estrella, me quejaba de mi trabajo y la rutina, me quejaba de mi sueldo y mi suerte, quise pensar que era lo que quería ser allá en 1990, cuando la vida era una risa y los sueños los agarrabas al estirar la mano… y me di cuenta que no me acordaba, me di cuenta que tantas cosas han pasado, tantas lagrimas y desencantos, tantos ausencias y despedidas, tantos gritos silenciosos desesperados en la oscuridad sin nadie para abrazar, tantos deseos de escapar de una realidad que no solo me consume, si no que se apropio de mi… me di cuenta que hasta mi memoria, la puta realidad ha querido borrar, pero definitivamente no quería ser el tipo que maldice su trabajo y su soledad desde una ventana mientras miraba una estrella.

Entonces descubrí que hubiera querido ser: Hubiera querido ser Hernández, el esquizofrénico, el loco, aquel que supo escapar de lo mas cruel que tiene la vida… la realidad.