20 feb. 2008

Poetas suicidas y escritores fracasados. Parte 6. Final

Para los que no se acuerdan, den click acá


The days are bright and filled with pain
Enclose me in your gentle rain
The time you ran was too insane
Well meet again, well meet again


Ella arma el porro con gran rapidez, parece que lo disfruta, sentada sobre la cama acomoda toda la hierba con las piernas cruzadas, yo le tomo una foto y ella me mira extrañada, luego sonrie y termina, me lo muestra triunfante, le tiro el encendedor y ella misma lo prende.

Aspira profundo.


Lo curioso del tiempo es que no lo podemos tocar, solo medirlo y sentirlo, los segundos insignificantes se vuelven horas, las horas días, los días semanas y así... pasan años y tu no te diste cuenta, tu solo te levantas un día, miras al espejo y te preguntas: ¿Quien coño es ese man que me esta mirando?.

El tiempo suele matar todo, mata celulas y te envejeces, pero principalmente mata el amor.

¿Cuanto tiempo he durado con Patricia?, no se, la recuerdo aun en aquel bus mientras yo leia a Lovecraft, la recuerdo haciendo el amor, la recuerdo sonriendo elevada con mucha marihuana y yo piloteandole su traba... la recuerdo, pero ese recuerdo no esta cerca a la mujer que mientras me preparo para ir a mi trabajo sigue durmiendo.

Ayer me acoste a dormir y ella estaba encerrada en el estudio, oia The Crystal Ship de The Doors y seguro estaba inyectandose heroina, despues saldria como en sueños y se pararía en el balcón, yo creo que piensa lanzarse pero aun no tiene el valor, miraria las estrellas y quien sabe que alucinaría mientras yo miro el noticiero de las 10, luego vendría a la cama y se acostaría, yo en la otra esquina ni siquiera la pienso tocar.

Salgo al cuarto y la veo dormir, lo hara hasta la tarde y despues saldra no se a donde, es una muerta viviente que no pasa de 25, es una extraña, la mujer que ame y con quien cruzo solo un par de palabras al día.

En la sala cojo aquella caja de madera que habia limpiado el día anterior.

30 mins despues estoy en mi fabrica, lo mismo de siempre, lo malo del tiempo no es que mate, es que se repita, es que es rutina y tedio, es que corre siempre igual, asi que toca seguirle el juego, reunión matutina, instrucciones repetitivas y revisa tus correos, un poco de café y un par de llamadas, me siento y abró mi blog, escribo una corta despedida y saco el revolver de la caja, cargo 6 balas y guardo las otras en mi bolsillo... hoy el tiempo se tiene que joder.

Salgo de mi oficina y esta la secretaria de gerencia, aquella bruja gorda y solterona, sapa y mentirosa, me mira extrañada cuando me paro delante de ella, ve el revolver en mi mano y no se alcanza a asustar, solo a sorprender porque dos balas le han dado en el pecho, me mira, me mira y me deja de mirar, cae de lado sobre el escritorio.

El gerente no ha llegado, que tipo tan de buenas.

Aparece alguien corriendo, lastima, es el supervisor de planta, siempre me ha caido bien, otros dos disparos en el pecho y cae, la gente corre y le disparo a una secretaria, en la espalda y se retuerce en el piso, la otra que iba con ella se sienta tapandose la cara.

- Ingeniero no - dice

Yo le pongo el revolver en la cabeza y disparo.

Salgo por fin y veo al portero hablando por su radio, ya con el revolver recargado disparo, pobre pendejo le he dado en la barriga y esta chillando de dolor, dejemoslo que sufra, por sapo.

Aparece alguien mas y le disparo, le entra por un hombro y se queda ahi, mirandome, pero sin hacer nada, solo mirandome, asi que le doy otro tiro en la cabeza.

Me subo en mi carro y pongo Paint it Black de los Stones y manejo tranquilamente, llego a mi edificio y le doy dos tiros al portero, que cosas que solo lleve tres dias trabajando, hay gente con mala suerte en esta vida.

Una niña con su empleada se baja del ascensor y al rato estoy en mi apartamento, Patricia esta despierta y me queda mirando, tengo sangre salpicada y un revolver en la mano, la apunto y ella se acerca, no tiene miedo a morir, intento apretar el gatillo y no puedo.

- Eres un cobarde, un maldito fracasado, un pesimo escritor y peor amante - me dice

Me quita el revolver de la mano, me apunta y se rie, cierro los ojos y por eso no veo que se lo mete en la boca y dispara.

Hay olor a polvora y abro los ojos, el techo esta manchado de sangre y de cabellos rojos, la miro tirada en el piso y una lagrima me sale.

Por fin grito.

El olor a muerte me hace vomitar, Patricia esta muerta y entonces tomo el revolver, me lo pongo en mi sien y aprieto el gatillo.

"Click", la de Patricia era la ultima bala...

... Solo queda el balcón.



FIN