15 jun. 2011

Lirio (2)

Si no se acuerdan, viene de acá.

En la oscuridad nada cambia.
No había olores, no había paredes que tocar, solo había un piso frío y cruel, liso, sin ninguna diferencia, sin nada que golpear.
Carmenza rogaba por un ruido y solo el suspiro de alguien la animaba a seguir adelante. Pero era consciente de donde estaba, era consciente de quien eran los suspiros y recordaba aquellas palabras frías y cortantes que la habían condenado a aquella eternidad aterradora.
Y trataba de no pensar, porque el dueño de las palabras, el rey de la eternidad adivinaba pensamientos y solo podía pensar en Lirio, cada vez que cerraba los ojos, cada vez que los abría, cada vez que respiraba el frío y ligero aire de aquel sitio.
Por eso temía, porque Lirio vendría y el la estaría esperando.
Lirio dio el paso que la llevaba lo mas lejos de donde jamas había estado y a lo lejos de aquel atardecer vio las antorchas que se empezaban a encender del pueblo mas cercano. Apuró el paso y ya con la luna en alto llegó a la posada que estaba llena de borrachos y putas, cuando entró todos la miraron y murmullaban al verla pasar.
- Una bruja puta, eso es algo que no he visto aun – dijo un gordo enano, de barba sucia y enredada
Lirio pensó que contestar y recordó a Carmenza. Volteó a mirarlo con aquella mirada penetrante y murmurando cualquier cosa, de repente el tipo se le atrancó algo de lo que comía en la garganta y cuando se empezaba a poner verde ella le dio un golpe fuerte en la espalda y escupió un hueso. El tipo la miraba aun asustado mientras aspiraba una bocanada de aire, cuando ella le sonrió siniestramente.
- No es bueno hechizar a mis huéspedes – le dijo un viejo encorvado que se acercó poco preocupado
- No lo he hechizado, solo lo he asustado un poco y lo he golpeado como se lo haría a cualquiera – dijo Lirio, con una seguridad que le sorprendió a ella misma
- Ah, brujas, cada vez son menos, pero tu me recuerdas a alguien – contestó el
- Nariz curva, verruga bajo el ojo derecho, cabello gris – dijo ella
- Eh, si, creo, tu eres una joven muy linda, no tienes la pinta, pero si la actitud – dijo el
- Carmenza se llamaba, es mi maestra, a donde fue? – pregunto ella suplicante
El posadero vio entonces la niña que en realidad era Lirio
- Todas las brujas van al mismo sitio, al castillo, todas quieren lo mismo, la tierra muere por la ausencia del rey.
Ella lo miro.
- Necesito dormir, el mundo es mejor al amanecer

13 jun. 2011

Corta historia, y no de amor

Ella, tan hermosa, tan eterna, tan mortal.
El, tan imperfecto, tan mundano, tan real.
Ella, tan sola, tan feliz.
El, tan solo, tan osado.
Ella, tan alicorada, tan olvidadiza.
El, tan extenso, tan caliente.
Ella, tan exhausta, tan plácida.
El, tan fugaz, tan acertado, tan lúcido.
Ella, tan taciturna, tan implacable, tan salvaje.
El, tan indulgente, tan permeable, tan usado.
ella, tan inconstante, tan pasajera, espero la llegada de la mañana y se fue sin decir adiós.