24 oct. 2010

Antes del Sueño

Una noche después de mirar que sin importar las nubes la luna permanecía allí, inmóvil, espiando los sueños de quienes se atrevían contemplarla, decidió que era el momento de empacar sus sueños y empezar su camino.

No eran sueños de grandeza, épicos y mucho menos contemplaban una hermosa princesa rosa y un gallardo príncipe azul, eso lo comprendió mientras uno a uno los iba empacando, revisando su fecha de creación y su fecha de vencimiento.

También encontró que esos sueños no eran suyos y se parecían a los sueños que los demás querían pasa su vida, cosas tan pequeñas como su color o sabor favorito los había tomado de alguien que paso por su vida y dejó una huella, entonces entendió que ese era su sueño convertirse en el olor, color, sabor, dolor, si, ese era su sueño, dejar huella en cada persona que pasara por su vida, no para ser eterno, no para reconstruirse por el retrato hablado de sus huellas, sino para hacer parte de sus sueños.

Una Carta Sin Destinatario

(Por favor no lea esta carta)

Mi estimado y apreciado amigo si usted esta leyendo esta carta déjeme decirle que ha cometido un grave y terrible error, por la sencilla razón que no es para usted. En el sobre no aparece su nombre, y si es que aparece es porque alguien ha decidido jugarle una broma a usted o a mí.

Decidí escribir esta carta porque tengo tantas cosas que decir y contar, pero no tengo a quien. Tampoco tengo blog; no tengo facebook, ni twitter; no tengo cuenta de messenger ni de skype; no uso blackberry, ni ninguna pendejada de esas que inventan ahora para chismosearle la vida a la gente.

Desde hace unos años me he dedicado diariamente a escribir cartas que yo mismo leo ocasionalmente para olvidar menos mi vida; ya llevo 1980 y no tengo donde guardarlas; Por eso hoy me decidí a entregar esta en la oficina de correos, eso sí, sin destinatario. Pero como es la gente de chismosa, seguro que alguien la lee. Afortunadamente no estoy contando nada íntimo ni personal, porque ni a usted le interesa mi vida, ni a mí la suya.

Y aunque esta carta no lleva destinatario, yo se que hoy día todo se sabe, y es posible que reciba respuesta de algún desocupado, entonces tal vez me decida a escribir otra carta, y tal vez otra más. Pero por ahora termino aquí.

Cordialmente,

Quien carajo le importa a usted,

20 oct. 2010

Relanzamiento

He invitado a nuevas personas a escribir en este blog, pero muchos de los usuarios actuales hace rato que no escriben, quisiera saber quien desea permanecer, pero con el compromiso de por lo menos un cuento al mes. Si no debo borrarlos.


Si no hay respuesta esta semana asumiré el silencio como un deseo de retirarse.

9 oct. 2010

Un destello azul en el espacio

Cuando se despertó supo que no iba a ser un buen día.

La luz del sol rojo entró por la ventana deslizándose poco a poco, como una jalea espesa. Cuando toca la cara de J sintió un cosquilleo en su piel curtida y escamosa, abrió solo uno de sus seis ojos y su extraño sistema respiratorio aspiró el puro aire lleno de azufre de esa mañana.

Recordó aquella noche mirando las estrellas, recordó el silencio de ella y como se había negado al rito marital, recordó el roce de su tentáculo y el olor a hormonas sexuales que de repente había empezado a dejar de sentir.

Recordó que miró las estrellas y le pareció ver un destello azul en el espacio, pensó que tal vez fuera un planeta donde existía una extraña forma de vida, con seres horribles pero con algo de humanidad en ellos, donde no hubiera afanes de amor, donde nadie se despertara al día siguiente con sus tres corazones rotos.

Donde el amor fuera una certeza.

Como sabemos, estaba equivocado.