10/07/2008

El Viejo Árbol

(Escrito en Julio del 2006)


Hace mucho tiempo fue joven, quien sabe cuando, porque yo ya lo conocí mayor, tal vez cuando esta ciudad se empezaba a construir, tal vez cuando ni siquiera estaba.

A mi vista era inmenso y aun lo sigue siendo, pero en mi admiración de niño yo le veia omnipotente, orgulloso, terrible, El Árbol.

Recuerdo mis tardes ociosas de las vacaciones de diciembre, cuando Javier, Mauricio y yo cogíamos nuestros muñecos de Star Wars y nos íbamos a la casa de Pipe en la esquina cuya sombra cobijaba El Árbol, a veces intentábamos aventuras espaciales en el, yo siempre me pedía a Han Solo y a veces entre gusanos y hormigas teníamos fantasías superiores a las de Lucas.

A veces, simplemente no hacíamos nada, nos subíamos y mirábamos reflejos del sol entre sus inmensas ramas, siempre tupidas, tal vez hablábamos de algo, pero uno se olvida de lo que hablaba a los 11 años, seguro de Fútbol, de niñas a las que no nos atreviamos a hablar, de sueños inalcanzables e ingenuos que allí parecían cercanos, del futuro.

Javier era el mas intrépido y solía ser quien subía mas alto en el árbol, pero incluso el se había caído mas de una vez de sus ramas, yo creo que El Árbol era orgulloso y quería darnos lecciones, no quería que rescatáramos aquella cometa que siempre estuvo en su punta y siempre se negó a entregar, nunca nos partimos nada, pero hubo raspones y cicatrices que incluso hoy tenemos, que mostrábamos orgullosos, que nos lavábamos en la lluvia y en el arroyito que se formaba en la calle y que cuando era muy fuerte arrastraba a nuestro infantil cuerpo.

Pensé que el árbol duraría por siempre.

Ayer sonó mi celular y mi mamá me dijo que se había caído el árbol de la esquina, "cual esquina pregunte?", "cual mas? el grande"... sentí una presión en mi pecho y tuve que ir a verlo, había cámaras de noticieros locales y nacionales porque había caído encima de la casa destruyendo mitad del techo en incluso tumbado una pared, se había rajado por la mitad y no me dejaban acercarme, como si yo fuera un extraño para el, como si fuera un curioso mas, como si El y yo no hubiéramos compartido la mas bella de las épocas, la época de ser libre y soñar con historias que se perdieron entre sus ramas....

Alguien se acerco y me dijo que era el comejen... era Mauricio y nos miramos sabiendo que compartíamos el mismo dolor, que una parte de nuestras vidas se había ido con El, que jamas dimos las gracias.

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