9 jul. 2008

100 metros en 5 segundos.

(Este cuento esta basado en una historia real y fue escrito en mayo del 2006)

Corría el año de 1983.

El estadio de Barranquilla era el municipal Romelio Martinez, con capacidad de 15.000 personas, pero siempre entraban 25.000, se hacían filas inmensas para entrar y ya se construiría el Roberto Melendez con capacidad para 65.000, pero en ese tiempo el fútbol lo veíamos como sardinas en lata.

Yo era un niño, un tío me llevaba al estadio y yo me la pasaba lo mas de bueno, en ese tiempo teníamos que odiar a América y Millonarios (y los sigo odiando) y era una afrenta perder con cualquiera de ellos acá... El Romelio era un fortín inexpugnable.

Pero ese día el partido era con el Pereira y Junior como siempre gano, no recuerdo el marcador, escasamente tenia 9 años... pero hay algo que por siempre se guardara en la memoria de los que fuimos ese día al estadio: El día que William Knight recorrió los 100 metros en 5 segundos.

William no era el mejor jugador del mundo, pero era de acá y hacia goles, era habilidoso y le ponía corazón al asunto (lo que pocos jugadores hacen hoy en día), pues resulta que en ese tiempo empezaba la medicina deportiva a aparecer en los equipos y el medico les recetaba una dieta diferente a cada jugador dependiendo de sus necesidades... a William le recetaron galletas con mermelada.

Pero a William no le gustaba, claro, el tipo estaba acostumbrado a comerse un matrimonio (el que no sepa que es un matrimonio remitirse a Cocina Costeña) con jugo de corozo y a merendar con butifarra y bollo de yuca... entonces cuando le daban su galleta con mermelada quedaba con mas hambre.

Pues resulta que ese día William iba para el partido con esa sensación que le hacia falta algo en el estomago y cuando llegaba al camerino se encontró con la esposa de Galvan que tenia un plato lleno de Butifarras.

"Nojoda con ese filo que yo tenia me las mame a escondidas sin que el DT se diera cuenta, creo que me las comí con todo y pellejo" dijo William después.

Y así fue, sin embargo antes de empezar el partido sintió el familiar movimiento de estomago que avecina la temida diarrea, cuenta que se le acerco a Dulio Miranda y le dijo "Viejo man, como que hoy va a llover"... sin embargo así empezó a jugar y así empezaron los retorcijones.

William intentaba aguantar, esperando que el tiempo volara y se acabara el primer tiempo, pero cuando pensó que había pasado media hora y pregunto el tiempo le dijeron que solo llevaba 10 minutos, así que empezó a sudar frío.

La gente en la tribuna se preguntaba lo extraño que se comportaba William, pero todos nos dimos cuenta que algo en realidad andaba mal cuando Kiko Barrios salio del fondo y le lanzo una bola al vacío, de esas que el acostumbraba a alcanzar.

"Cuadro, no tuve otra que apretar las nalgas y correr detrás del balón, pero algo se revolvío y tuve que dejarla ir"

El técnico se levanto molesto, William no sabia que hacer... era urgente, tenia que salir de la cancha... pero el, como profesional de esos de antes, no iba a salir con la bola en juego... no señor, así que aguanto.

"Llave, ese dia Junior parecía Alemania del 74, tocaban y tocaban y la jodida bola no salia, a mi Dulio se me parecía Beckenbauer"

Hasta que al fin salio.

100 metros separaban a William del trono donde descansaría sus penas, lastima nadie cronometro... pero lo que todos vimos fue una sagueta trigueña recorrer ese espacio en menos de 5 segundos, es cierto, William hizo el pique mas rápido de su vida.

Al rato William volvió a la cancha, su tono amarillo había cambiado y el color había vuelto... William volvió a ser el mismo de antes.

Corría el minuto 25 del segundo tiempo, no recuerdo el marcador, pero si el gol... un tiro de esquina que alguien cobro al medio del área y allí se elevo desafiando todas las leyes de la gravedad William Knnight por encima de todos... cabeceo y gol.

"Viejo man, es que yo estaba mas liviano que todos..." Dijo después.

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