15 sep. 2007

Poetas suicidas y escritores fracasados. Parte 1.

El gerente me la puso, casualmente estoy escribiendo una historia, la cual aspiro a que se pueda leer cada capitulo como un cuento independiente, este es el primero, el segundo ya esta en mi blog:


Mañana de sol y calor.

Un libro en la mano y un bus que se acerca, la seña y el sonido de los frenos de aire, el pago y los vueltos, un bus lleno y la providencia se vuelve caprichosa, un solo asiento vacío y un cabello rojizo rizado mira hacia abajo.

Me siento.

1984 esta en mis manos, segunda vez que lo leo, me divierte leer en el bus y no ver la cotidianidad de la ciudad calurosa, me divierte abstraerme del sonido y lo aburrida que es nuestra costumbre de ir a trabajar para poder comer, de hacer lo mismo a la misma hora, de no quedarme durmiendo en mi casa o leyendo un libro con mi aire acondicionado prendido o masturbándome pensando en aquella mujer que nunca fue mía.

Cuando sentado me dispongo a abrir mi libro veo a mi compañera de desgracia, la pelirroja lee a Lovecraft, es inevitable que me de cuenta, tengo la misma edición y me sonrío mientras veo que lee "En las Montañas de la Locura".

Pero ella lee pensamientos, me doy cuenta enseguida que me pregunta: ¿Te gusta Lovecraft?

Entonces veo sus ojos negros profundos y su piel blanca como el mármol, no usa maquillaje y su expresión no la entiendo, una camisa verde y un jean algo desgastado complementa su aparición, me he enamorado.

"Si, mucho, especialmente ese cuento... esa es la edición que trae El Que Susurra en la Oscuridad" y ella sonríe.

Los segundos pasan, talvez sea intencional, sabe que mis ojos brillan y no puedo evitar pensar que quiero estar en la cama con esa mujer, quiero penetrarla hasta que sus gritos traspasen mis oídos, quiero que sea mía y que mi semen queme sus entrañas en un éxtasis que me consuma y me deje sin alma, vacío, sin nada.

Y ella lee mi mente, sin embargo obvia mis pensamientos.

"Muy aterrador, pero prefiero a Poe", me dice.

"Me aterra mas Lovecraft y me encanta su cosmogonía demoniaca", le digo y devuelvo la sonrisa, debo parecer un tonto, pero esta es la mujer que ama a los tontos, ella es única y para mi, ella es un ángel caído, el silencio en medio del ruido, el orgasmo húmedo y las palabras calladas.

"Tengo 20 años", dice sin que yo le haya preguntado, "me encantan los poetas suicidas y los escritores fracasados, pero tu eres ingeniero, que aburrido".

Yo la miro y me quedo pensando, entonces huelo... huele a una noche de películas de terror de serie B, huele al abrazo en una noche fría, huele a la brisa del mar, huele a The Cure y Velvet Underground... huelo y alcanzo a oler su entrepierna, huele a vino tinto caliente y no soy capaz de hablar, estoy embriagado, estoy extasiado.

Entonces empieza a hablar de poesía, empieza hablarme de películas, me cuenta de música y hasta de la ultima vez que tuvo sexo, me dice que su padre le pegaba de niña, que cuando murió por un infarto ella no lloro, me dice que estudia diseño grafico pero que odia su carrera, que su madre tira con el esposo de la vecina y su hermano es un gay adicto al perico, que odia los gatos y un día quisiera tirar uno de un quinto piso a ver si cae de pie (y si se parte las patas de paso), que le gusta el color verde y que le encanta que le hagan sexo oral.

Entonces calla y espera que yo diga algo.

"Me gusta mucho..." y me desato a contar cosas, intranscendentales, estupideces, le digo de las veces que he amado, de los secretos que jamas he contado, que no me gusta la poesía en verso, que hace mas de un mes no tengo sexo, que cada rizo de su cabello lo quiero tener y que si tuviera corazón se lo regalaría.

Ella se ríe porque sabe quien soy, sabe que la quiero en mi cama pero se ha metido en mi cabeza, sabe que su olor, sus rizos, su sonrisa y la inevitable providencia ha hecho que un escritor fracasado, un poeta cursi que no escribe versos y teme suicidarse, un ingeniero aburrido, se sienta indefenso, melancólico y muera por un beso.

Entonces me besa, me pide permiso y se despide, se ha bajado del bus en una esquina de la ciudad calurosa, no me ha dicho su nombre, no me ha dado su teléfono.

Yo sigo como un zombie y pienso... mi parada ha pasado hace ya rato.

4 comentarios:

Señorita Decente dijo...

Virgen santa!

Señorita Decente dijo...

Perdon por asombrarme es que no habia visto el nombre del autor... eso lo explica todo ;)

Wendy dijo...

Don Túrin.... me ha cautivado el relato... es muy suyo, muy masculino, muy humano, un relato de esas casualidades que uno sabe que no lo son.

Me encanta cuando usted escribe así.

"....un ingeniero aburrido, se sienta indefenso, melancólico y muera por un beso".


Clave saber por qué muere uno!

Saluditos

Wendy

Mornatur Ormacil dijo...

Eso es Novela Negra. Excelente. Quizá un poco de trabajo a la forma...