19 nov. 2010

Aún me cuesta creer,

Aún no se porque la recuerdo cada mañana cuando me levanto.
Aún no se porque siento tantas cosas en mi interior cuando percibo algo que me hace recordarte.

Aún me parece que hubiera sido ayer, cuando en medio de una plaza soleada, rodeados de gente y comendo helado, nos comprometimos y juramos por enésima vez amarnos por siempre.
Aún sigo pensando que esos juramentos son para los niños y los tontos.
Aún recuerdo como nos casamos en mitad de la noche, a la suave luz de la luna y las estrellas, tu sutilmente iluminada por un par de antorchas, con un hermoso vestido corto, para nada tradicional, de un color blanco que casi brillaba con luz propia, superando en hermosura y esplendor a la luna, admirada por todos los asistentes a la ceremonia e idolatrada por mi. Recuerdo como nos pidieron que nos besáramos y como nos abrazamos emocionados.
Aún me pregunto que sentía en ese momento.
Aún puedo percibir la sal en el aire de aquel paraíso tropical al que fuimos de luna de miel, en esa playa privada, en aquel hermoso yate que te di de regalo de bodas. en todos los pequeños detalles que tuvo aquel viaje, el marinero que se cayó al mar, los animales de la playa, el nadar con delfines y el bucear junto a tortugas. Todo parecía tan perfecto.
Aún no puedo creer lo equivocado que estaba.
Aún me duele recordarte en esa sucia cama, que esta llena de lujuria y tristeza, melancolía y desesperación, donde te vi en brazos de otro hombre, te vi feliz, y no te dio nada reconocer en mi cara que había sido desde hacia mucho. no sentiste nada al destruir cada parte de mi ser con tus fríos comentarios, cuando con cada uno de ellos atacabas un lugar distinto de mi corazón, haciéndolo caer hasta el más profundo pozo de desesperación. Quedé tan lastimado que pensé en acabar con mi existencia, un día desperté en un lugar desconocido, solitario y lleno de la tristeza de tu recuerdo, que parecía poco mas que un sueño.
Aún me parece que hubiera sido ayer, que lo hice.
Aún me resulta difícil de creer, que en aquel lugar que me resultaba desconocido, me asomara a una ventana para descubrir que me encontraba en un sexto piso, y luego, con tu recuerdo hirviendo en mi mente, tal y como lo hacia mi sangre en aquel casi insignificante instante, me lancé de cabeza por la escalera.
Aún me parece mentira de repente recordar aquel lugar que me habia parecido extraño y llamarlo casa.
Aún me parece ilógico, que dejara de recordarte tan claramente y empezar a asociar mi casa con mas y mas eventos y personas.
Aún no se porque al momento de caer, cuando lo último que alcancé a ver, fue un para nada sorprendido joven en la calle, y en el justo momento en que me fundía con algo mas grande, así como me fundía al pavimento, me di cuenta de que tu, no eras tu en realidad.
Aún no creo que no hayas sido mas que un producto de mi imaginación y de mi torcida mente, que te cree durante años y te aloje en mi subconsciente, que alimenté tu ser, con historias durante mis sueños, que mi locura me hizo de dudar de mi realidad y pensar que tu si lo eras, y que al final, yo te cree, y tu me destruiste.
Si, Aún me cuesta creer.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

wau me encanto, esta super.. tenia ratos que no leia nada que tu pudieras escribir..pense que kherzád habia muerto.. y que el poeta y ecritor, que me encanta ya no existia gracias por volver a escribir..=)

Sheimi dijo...

Muy bueno! Muchas gracias por esa historia, me gusto mucho.

"y que al final, yo te cree, y tu me destruiste"

Bcorazon dijo...

:O :( Ayyyy Dios mío! Me llegó al alma

@cuentante dijo...

EXCELENTE, de repente el cuento gira y se sale del contexto. Es como si ninguno existiera