25 mar. 2011

Por fin

En silencio escarba el oscuro secreto de aquel pueblo maldito en medio del mar, lamenta entre muertos la decisión de seguir vivo y respira el ácido corrosivo que parece aire y que solo corrompe el alma.

Se sienta despacio en el viejo sillón rojo, mientras una sombra crece a su alrededor, muertos andantes tocan a su puerta, gemidos de seres inconcebibles le arden en sus odios, añorando el silencio, añorando el infierno que era su cotidianidad.
Cierra sus ojos pero solo ve mas aun, intenta gritar pero la oscuridad entra por su boca, corrupto y condenado sabe que no es un sueño, sabe que nunca va a despertar y que la sombra a su alrededor no lo va a dejar ir.

Y entonces balbucea las únicas palabras que recuerda: Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu R´lyeh wgah´nagl fhtagn

Entonces algo despierta y un chillido asusta incluso a quienes carecen de humanidad.

El sonríe, la muerte ha llegado por fin.

1 comentario:

Walter Hëgon dijo...

Me gusta. Me gustaría también saber qué palabras fueron las que oyó antes del chillido. Muy buen cuento. Un placer leerlo.