2 may 2008

Don Medardo Vargas (Las Historias del Abuelo)

Don Medardo Vargas era el dueño de la única farmacia del pueblo. Hombre correcto, serio y recto, tanto que rayaba en la rigidez. Respetado por todos e incluso temido por su fuerte carácter.

Un buen día, o un mal día según por donde se mire, don Medardo recibió una llamada telefónica a su negocio.

-Buenas don Medardo, ¿cómo le va?

-Buenas joven, cuénteme, ¿en que puedo ayudarlo?.

-Don Medardo, ¿tiene cánulas rectales?

-Si señor si tengo. ¿De que tamaño necesita?

-¿Cual es la más grande que tiene?

-La doble cero.

-Métasela por el culo.



Y colgaron.

A don Medardo le recorrió un chorro de agua helada desde los brazos hasta la cabeza y luego empezó a bajar por su espalda hasta llegar a sus piernas. Se quedó un rato con auricular aun en la oreja y luego, lentamente lo dejó caer. Y mientras caía don Medardo abría la gaveta del escritorio y sacaba su revolver, un Webley Mark IV que limpiaba todos los días, por si acaso. Y mientras abría la gaveta el frío que lo invadía se fue transformando lentamente en calor. Un calor tan intenso que lo quemaba por dentro.

Y don Medardo salió a la calle con el revolver en la mano y gritó: Voy a matar a ese hijueputa!




-- * --


-No señor, no puedo decirle de donde vino la llamada.

-Dígame Amelia porque voy a matar a ese hijueputa.

-No puedo don Medardo, necesito una orden del alcalde. No ve que eso es información confidencial?

Don Merdado había salido directo para Telecom a exigir que le dijeran quien había sido el chistoso que había llamado a burlarse de él. Telecom estaba al otro lado de la plaza. Don Medardo iba gritando por todo el camino que iba a matar a ese hijueputa, y por esto en la puerta de Telecom ya se arremolinaba gran cantidad de curiosos mirando como don Medardo agitaba el revolver en el aire y le gritaba a Amelia, la telefonista, que le dijera quien lo había llamado si no quería que la matara a ella también.

A los pocos minutos llegó el alcalde.


-¿Qué es lo que pasa aquí Medardo? Cuál es el escándalo?

-No me joda Orlando. No me joda porque soy capaz de faltarle el respeto.

-Pero cálmese Medardo y guarde ese revolver que va a lastimar a alguien.

-Es que ese hijueputa Orlando... ese hijueputa me dijo que me la metiera por el culo... lo voy a matar.

-¿Cuál hijueputa? ¿De que habla? Venga, venga, siéntese y hablemos.

Afuera la gente comentaba. Inventaba y sacaba conclusiones. Nunca habían visto a don Medardo tan alterado y hay que ver que él se alteraba con suma facilidad. Como aquella vez que descubrió al hijo de Ismael Serrano emborrachándose con jarabe para la tos y fue a su casa a insultar a Ismael por la “mala educación y mal ejemplo que le estaban dando al chino”. Ismael Serrano acabó pidiéndole disculpas y prometiéndole que iba a estar mas pendiente de Samuel y que iba a dejar de tomar en la casa.

Pero esta vez era diferente. Algo grave seguramente había ocurrido porque ni el alcalde parecía tener los argumentos suficientes para calmar a don Medardo. Por eso cada vez llegaban más y más curiosos.


-No Medardo. Yo no puedo dar esa autorización porque usted es capaz de hacer una locura.

-Pero es que ese hijueputa Orlando... ese hijueputa...

-Tranquilo. Venga, vamos a la alcaldía y nos tomamos un trago y se calma un poco.

Y se lo llevó. Y a punta de Ginebra y buenos consejos logró calmar a don Medardo después de casi dos horas de charla. Esa noche don Medardo regresó a su casa. Organizó las cuentas del día y decidió tomar el percance como una llamada de un desocupado. Como una broma de un idiota que no tenía nada mejor que hacer. Cuando se disponía a cerrar la puerta que comunica la casa con la farmacia volvió a sonar el teléfono.

-Don Medardo?

-Si, ¿a la orden?

-Don Medardo, me enteré de la broma de mal gusto que le hicieron. El colmo que haya gente tan desocupada.

-Imagínese. Ese hijueputa me dañó el día.

-No no no, es que se ha perdido el respeto.

-Completamente. Imagínese, llamarme para decirme que me meta una cánula por el culo.

-¿Y como a que hora fue eso?

-No se... hace como 3 horas.

-¿Y no cree que ya es hora de que se la saque?

Y colgaron.


* FIN*

28 abr 2008

Usted

Llega un hombre a la puerta, un hombre mayor de mirada seca y cabello cano, de barba al ras y orejas trigueñas. Un hombre del cual quizás poco se acuerde o no tenga reseñado en su memoria, ese rincón donde el olvido hace de las suyas. Con voz ronca y mirando el vacío me pregunta por usted. Yo le digo que no está, pero insiste en hablar con usted.

Ayer vino un hombre a la casa, estaba de afán, lo noté por su mirada que se cercaba en el vacío, se movía con premura mientras jugaba con las manos en los bolsillos, me preguntó por usted, yo le dije que no estaba que si deseaba dejar algún recado, por supuesto que no dijo nada, se fue pero prometió volver.

La semana pasada un hombre mayor se acercó a la casa y con ganas de descansar tocó a la puerta, le abrí y con asombro me preguntó por usted, yo le dije que no estaba que si deseaba dejarle algún mensaje yo con mucho gusto se le daba, pero él prefirió irse con el mismo cansancio con que llegó.

En horas de la tarde un hombre extraño se acercó a mi puerta preguntando por usted, yo sin saber que responder sólo me limité a explicarle que no estaba, sin pensarlo dos veces insistió pero le hice entender que no, que habías salido y esta era la hora que no llegabas. Tomó sus manos y se fue sin despedirse.

Mi mamá dijo que esta mañana un hombre mayor preguntó por usted, que llegó de afán y que necesitaba mostrarte algo, ella le dijo que no estabas, pero insistió. Prometió volver la semana entrante.


No mas falta que yo llegue mañana a la casa y no estés…

Como siempre huyendo de tu memoria en puertas prestadas.

AV

9 abr 2008

Infinito

Era aquel una estrella, tan brillante como el sol, tan despampanante, tan hermosa, se llevaba bien con todas las que conocía, le agradecía a esa gran masa que se extinguió por crearla, conoció a otra estrella como el, mas radiante aun, le mandaba señales como relámpagos en la oscuridad, mensajes con las estrellas fugaces, se juntaron , se querían, hasta que la estrella que su amor su estrella radiante pensó que no era suficiente para el, en este momento, se percato que no era sol, que no era luna, ni nada por el estilo, pero que en este infinito mundo, en este mundo donde la ausencia de amor cada vez es mas grande que el universo, siempre hay que recordar todo lo que se puede llegar a mar sin necesidad de tener que recibir amor, por esta razón la estrella decidió bajar a la tierra y convertirse en algo insignificante, hacer parte de algo mas pequeño que el universo, se hizo parte de un insecto, así que cuando veas a una luciérnaga, acuérdate que el amor es tan grande que no cupo en el universo entero así que decidió hacer parte de las pequeñas cosas.

Para mi chiki

6 mar 2008

Epitafio Inmoral

Es como si estuviese de pie con los brazos abiertos esperando el aire correr, como si la lengua se congelara cada vez que un improperio se le cruza en la cabeza, o como cuando se encierran las palabras en un juego de miradas digno de una coquetería sexual; caminando de prisa en medio de los afanes del hambre se cruzan silencios mundanos para dar paso a una mirada femenina, piernas que alardean en un cuarto o que se cruzan en un PARE. Un juego hecho lenguaje nos configura sistemáticamente para aprender a despejar dudas de la mente y actuar en el vulnerable encierro de la mente, a secas o no, dejamos a la vanidad el deseo de arrastrar fluidos a cambio de granos de mierda.

A causa de los problemas del hogar comienza a encerrase en un frasco urbano de vanidad, se ensimisma en ese vacío que logra cubrir los agujeros de la razón, muerde fuertemente eso que llama amor y lo mastica con rabia, lo escupe a un costado de la carretera para así heredárselo a esa mierda que según él, cubre la ciudad. Se toma un café, lo revuelve durante largos minutos mientras piensa qué hacer con su vida, busca en Cristo la solución a sus males, busca en Dios al árbitro de sus conflictos, ve en lo canónico de su mundo un camino incierto de posibilidades para vivir, se resume en un suspiro y bebe sin darse cuenta de lo que hace un largo sorbo de café, frío y amargo como su carisma, lo deja a un lado con una mueca de asco. Siente en ocasiones que la vida le ha cultivado cucarachas en la cabeza, pedazos de hielo en las manos y una gran vocación de suicida en el hogar.

Con todo el descaro del mundo saca un cigarrillo y lo exhibe cual trofeo para intentar fumar como mecanismo de duelo, definitivamente es en ese tipo de rituales que su vicio se vuelve confidente de sus hechizos pensamientos, algunos sexuales, otros filosóficos, pero todos en general producto de un incuestionable don para improvisar, para hablar esa misma mierda que escupe con rabia. Quizás el licor o el sexo le sirvan de catarsis, quizás el tiempo perdido le recomiende entregarse a los brazos del dolor, en ocasiones su perseverancia para ignorarse a si mismo le sirven de afecto para maltratar a los pocos y casi exclusivos amigos que le aman, no es vanidad, todo lo contrario, es un innumerable deseo de progresar a costa del sufrimiento ajeno, hasta su misma sombra lo evade cuando de la vida se trata la reflexión.

No basta engañar a la mujer amada para sentir que es un Casanova, tampoco de fumar y beber para examinar su salud mental; sus discursos mutan al ritmo de la soledad, se reúnen en sus pasos y maúllan para dar señas de mortalidad a ese inmortal deseo de soledad que carcome su conciencia, ¿conciencia?, quizás es más un delirio de refugio que de raciocinio, al fin y al cabo su lengua sigue paralizada y su mirada sigue negociando fluidos.

La poesía es su arma, pero nunca se le ha considerado de destrucción masiva sino más bien de autodestrucción. Versos y rimas, su vida gira en prosa pero sus engaños y pensamientos caen al cliché de la rima para ajusticiarle de su sombra, esa mierda que dice es el mundo lo embriaga de ciudad para amarrarlo a las esquinas de la muchedumbre, lo fusila con miradas de desconocidos que rechazan su ropaje y su cabellera. Los vicios son lo único que han logrado besarle los labios, y la verborrea lo único que se ha posado sobre su lengua. Cristo redentor le ofrece alternativas, pero a nombre de Dios sigue cometiendo negativas y brujerías. La poesía es su bruja, la poesía es su mierda, la poesía es su rumba y esa prosa que rima con vida sigue siendo su musa, toda una musa para matar en nombre de Dios.

AV.

20 feb 2008

Poetas suicidas y escritores fracasados. Parte 6. Final

Para los que no se acuerdan, den click acá


The days are bright and filled with pain
Enclose me in your gentle rain
The time you ran was too insane
Well meet again, well meet again


Ella arma el porro con gran rapidez, parece que lo disfruta, sentada sobre la cama acomoda toda la hierba con las piernas cruzadas, yo le tomo una foto y ella me mira extrañada, luego sonrie y termina, me lo muestra triunfante, le tiro el encendedor y ella misma lo prende.

Aspira profundo.


Lo curioso del tiempo es que no lo podemos tocar, solo medirlo y sentirlo, los segundos insignificantes se vuelven horas, las horas días, los días semanas y así... pasan años y tu no te diste cuenta, tu solo te levantas un día, miras al espejo y te preguntas: ¿Quien coño es ese man que me esta mirando?.

El tiempo suele matar todo, mata celulas y te envejeces, pero principalmente mata el amor.

¿Cuanto tiempo he durado con Patricia?, no se, la recuerdo aun en aquel bus mientras yo leia a Lovecraft, la recuerdo haciendo el amor, la recuerdo sonriendo elevada con mucha marihuana y yo piloteandole su traba... la recuerdo, pero ese recuerdo no esta cerca a la mujer que mientras me preparo para ir a mi trabajo sigue durmiendo.

Ayer me acoste a dormir y ella estaba encerrada en el estudio, oia The Crystal Ship de The Doors y seguro estaba inyectandose heroina, despues saldria como en sueños y se pararía en el balcón, yo creo que piensa lanzarse pero aun no tiene el valor, miraria las estrellas y quien sabe que alucinaría mientras yo miro el noticiero de las 10, luego vendría a la cama y se acostaría, yo en la otra esquina ni siquiera la pienso tocar.

Salgo al cuarto y la veo dormir, lo hara hasta la tarde y despues saldra no se a donde, es una muerta viviente que no pasa de 25, es una extraña, la mujer que ame y con quien cruzo solo un par de palabras al día.

En la sala cojo aquella caja de madera que habia limpiado el día anterior.

30 mins despues estoy en mi fabrica, lo mismo de siempre, lo malo del tiempo no es que mate, es que se repita, es que es rutina y tedio, es que corre siempre igual, asi que toca seguirle el juego, reunión matutina, instrucciones repetitivas y revisa tus correos, un poco de café y un par de llamadas, me siento y abró mi blog, escribo una corta despedida y saco el revolver de la caja, cargo 6 balas y guardo las otras en mi bolsillo... hoy el tiempo se tiene que joder.

Salgo de mi oficina y esta la secretaria de gerencia, aquella bruja gorda y solterona, sapa y mentirosa, me mira extrañada cuando me paro delante de ella, ve el revolver en mi mano y no se alcanza a asustar, solo a sorprender porque dos balas le han dado en el pecho, me mira, me mira y me deja de mirar, cae de lado sobre el escritorio.

El gerente no ha llegado, que tipo tan de buenas.

Aparece alguien corriendo, lastima, es el supervisor de planta, siempre me ha caido bien, otros dos disparos en el pecho y cae, la gente corre y le disparo a una secretaria, en la espalda y se retuerce en el piso, la otra que iba con ella se sienta tapandose la cara.

- Ingeniero no - dice

Yo le pongo el revolver en la cabeza y disparo.

Salgo por fin y veo al portero hablando por su radio, ya con el revolver recargado disparo, pobre pendejo le he dado en la barriga y esta chillando de dolor, dejemoslo que sufra, por sapo.

Aparece alguien mas y le disparo, le entra por un hombro y se queda ahi, mirandome, pero sin hacer nada, solo mirandome, asi que le doy otro tiro en la cabeza.

Me subo en mi carro y pongo Paint it Black de los Stones y manejo tranquilamente, llego a mi edificio y le doy dos tiros al portero, que cosas que solo lleve tres dias trabajando, hay gente con mala suerte en esta vida.

Una niña con su empleada se baja del ascensor y al rato estoy en mi apartamento, Patricia esta despierta y me queda mirando, tengo sangre salpicada y un revolver en la mano, la apunto y ella se acerca, no tiene miedo a morir, intento apretar el gatillo y no puedo.

- Eres un cobarde, un maldito fracasado, un pesimo escritor y peor amante - me dice

Me quita el revolver de la mano, me apunta y se rie, cierro los ojos y por eso no veo que se lo mete en la boca y dispara.

Hay olor a polvora y abro los ojos, el techo esta manchado de sangre y de cabellos rojos, la miro tirada en el piso y una lagrima me sale.

Por fin grito.

El olor a muerte me hace vomitar, Patricia esta muerta y entonces tomo el revolver, me lo pongo en mi sien y aprieto el gatillo.

"Click", la de Patricia era la ultima bala...

... Solo queda el balcón.



FIN

31 ene 2008

No escaparas a tu suerte

Vivía En Nueva York. Solo eso sabían sus allegados que recibían cada final de año una tarjeta donde enviaba los saludes para todos - José Luis esta bien – decían resignados; los amigos de cuadra lo recordaban como “el vale que esta en la yunai”.

Desde que tenía uso de razón así lo decidió. Nunca disfrutaría de un carnaval. Estudió y estudió y se ganó todas las becas y un diecinueve de febrero partió al norte a estudiar en el MIT donde fue aceptado sin condiciones.

De eso hacían ocho años. Sus compañeros de estudio manifestarían después de lo sucedido que en los tres primeros meses de cada año, como intentando desconectarse de una realidad interna, se encerraba en los laboratorios y trabajaba hasta caer exhausto.

Esa noche una tempestad azotó el lugar, algo extraño para la época, el corrió desde el Edificio Principal hasta los dormitorios, –creo que el mojarse después de estar trabajando tanto lo resfrió-.

Muchos afirman que su dormitorio permaneció con la luz encendida toda esa noche. A las tres de la tarde del día siguiente, sábado, a finales de enero, salió hacia el área de salones de clases. A su paso muchos murmuraban, algunos sonreían.

Pero era que ver al maestro, al PH, caminar como si un tumbao lejano le marcara el paso y pa’remate con esa vestimenta, el saco y el pantalón colocados al revés, sus ojeras, que pese al haberse aplicado crema para disimularlas se notaban a leguas, y el hecho de llevar el señalador extendido cual varita delgada de quien sabe de que arbusto era para no creer; solo cuando llegó al aula e intento saludar a sus alumnos y un sonido fricativo fue lo único que pudieron articular sus labios junto a una lluvia de salivas se dio cuenta que no pudo escapar, por mas vacunas que interpusiera ante su mal, estaba apestado de carnaval.

13 ene 2008

La Máquina de Hacer Sangre

"En Un regreso sin precedentes y con el olvido como arma de autodestrucción me reintegro a la nomina de magos con este corto pero eficiente reguero de letras y literatura"
Había recorrido todo el pasillo sin dejar de pensar en la noche anterior, se reflejaba en una sonrisa nerviosa su incapacidad de poder solucionar el dolor que estaba causando y que le causaba en un revés. Mirando por la ventana del segundo piso comenzaba a recordar las discusiones que sin precedentes se entablaban en el hogar, discusiones que rodeaban temas como las labores del hogar, los compromisos de marido a mujer, las tareas del niño, el salario mínimo mensual legal vigente, el orden del caos, el costo de la merienda y muchas otras frases importadas de la cotidianidad y reseñadas en las falencias de un hogar sin educación.
Se aproximaban las cinco de la tarde y desde la noche anterior seguía desesperado buscando un pariente o un salvavidas a su situación, su corbata ya estaba guardada en el bolsillo de su saco, su camisa dejo ser estar abotonada desde tiempo antes de entrar al hospital, sus lentes y su anillo de matrimonio los había dejado en el hostal sin identificar, su moral se había disipado dos años antes de casarse. Era un febrero normal, sus hijos que oscilaban entre los 4 y 9 años de edad aun se cuestionaban de la tardanza de su padre en volver al hogar, su mujer quien ya poco tenía de mujer no escatimaba energía y esperanzas en verlo regresar a casa, muy bien sabía que su trabajo le demandaba irse de casa por más de dos o tres noches seguidas.
El parte médico denunció el descuido y llamando a las autoridades le informó con el frío y amargo ritmo de la medicina la muerte de su señora esposa. Él con el dolor de la mentira y los nervios de un principiante confesó a sus remitentes que la joven de la camilla no era su esposa ni tenía parentesco alguno con él, simplemente era una amiga especial que lo había salvado de su matrimonio... Sin importarle las palabras el médico anotó en su libreta dos palabras: "Aventura Extra matrimonial". Cerca de las siete de la noche y con dos agentes de seguridad acompañando al desesperado y ahogado caballero lograron concluir que la causa de muerte de la señorita no eran las heridas de golpes y raspones de un accidente de tránsito sino, una sobre dosis que le provocó paro cardiorespiratorio, con una elevación de la presión arterial suficiente para dejarle en manos del thanatos el rumbo de una joven que iniciaba su practica laboral en una prestigiosa empresa de la ciudad, él reconociendo en su adicción y su lujuria lo ocurrido simplemente agachó el rostro buscando en el suelo una guillotina o un agujero por donde entregarse.
Según el registro de las autoridades el accidente se provocó por el exceso de licor y alucinógenos en el señor Gabriel Mejía, de treinta y siete años de edad provocando un choque contra una barricada de contención en la vía panamericana. Su acompañante, la señorita Ángela María Jaramillo de veintitrés años de edad y bajo los efectos del narcótico habría sufrido un paro cardiorespiratoria hora y media antes al impacto del vehículo. Tomando nota de todo lo que se entregaba en el parte médico, una enfermera tomó la camilla de la señorita Jaramillo para guiarle a la morgue y hacer el acta de defunción del cadáver, a su vez la familia Mejía que esperaba desde la noche anterior a su cabeza de hogar era informada del arresto por homicidio y otros cargos no tan irrelevantes. Sandra, la esposa del acusado, simplemente colgó el teléfono al terminar la llamada y le contó a su jefe lo sucedido mientras seguían besándose y acariciándose en la misma cama que quince días atrás había pernoctado Ángela María.
En la morgue el cadáver no mostraba ningún síntoma de haber sido golpeado o agredido de manera violenta como lo pretendía dar a entender el accidente, en la sala de espera y saliendo rumbo a una van que le espera en la entrada del hospital, Gabriel Mejía mostraba todos los síntomas de morir en vida, donde su corazón era despedazado por dentro por sí mismo, sus paredes y su mundo había dejado de ser el mismo, al subir a la van y escuchando las indicaciones del oficial, cerró los ojos y dejó de pensar en su esposa Sandra por el resto de sus días.

30 dic 2007

Jesús

Un día que Dios estaba distraido, caminando por el mundo, se emborracho y le pago de mas a una puta para acordarse como era eso del sexo... a los 9 meses nacía el hijo del creador.

Dios no lo quiso reconocer, pero su madre sin saberlo y con una gonorrea que le comía las entrañas le puso Jesús.

Jesus creció en la zona cachacal, de una ciudad que llamaron Barranquilla, de la que Dios pronto se olvido y se dedico a todas las cosas que tiene que hacer gente como el, castigar a los infieles y hacer que la vida sea tan mierda como se pueda.

Pero Jesús seria su hijo descarriado, se dio cuenta de su condición divina y empezó a recorrer las calles descalzo, sin bañarse y con barba enmarañada, le contaba a quien quería escuchar que el amor era el motor del mundo, que la felicidad era un estado del alma y que el odio había que sacarlo del corazón.

Cantaba canciones en las esquinas, con voz desafinada contaba historias de viejos mundos, de sueños incomprendidos y de aventuras sin esperanza, se hizo el señor de las causas perdidas y la gente de vez en cuando le daba una moneda.

Por alguna razón mucha gente empezó a escucharlo, sus discípulos fueron tres putas, cuatro viciosos, dos maricas y tres locos que se reunían en el Paseo Bolívar y nos decían que su reino era de este mundo, que Dios se había olvidado de ellos y que debíamos olvidarnos de el, que la bondad no es condición divina, que el amor era humano y que la piedad es un sentimiento mundano.

Gritaba que el pecado era una falacia, que el sexo era la mas grande expresión del amor y que nuestros cuerpos nos pertenecían, mientras empinaba una botella del licor mas barato, después borracho se dormía en cualquier anden hasta el día siguiente.

Pero un día mientras su madre le pegaba venéreas a quien pudiera, mientras su discípulo preferido se drogaba con un frasco de Boxer y mientras yo dormía en mi cama sin soñar, llegaron unos tipos y lo golpearon hasta casi matarlo, allí quedo tirado en la madrugada y se arrastro hasta la Iglesia San Nicolás, allí espero el amanecer o que su padre se diera cuenta de su angustia, pero Dios no se fijo.

Como no se fijaron al día siguiente los comerciantes del lugar, pasaban al lado de el solo quejandose de su olor, Jesús agonizó tres días a pleno sol y sin nadie que le diera una gota de agua, cuando estaba a punto de morir se acerco un policía y el, lleno de mierda que había defecado esos tres días le miro a los ojos, el agente se dio cuenta quien era y trato de levantarlo pero Jesús se negó.

- En verdad te digo que tu estarás conmigo en el reino de los cielos - le dijo antes de morir.

El Policía levanto el cadáver y le costeo el entierro. No hubo curas, ni ceremonias, 12 pelagatos lo acompañaron y dicen que hasta Dios sintió alivio que que se hubiera ido.

El poeta del amor se fue porque es mas fácil creer en un Dios lejano que en nuestra humanidad, es mas fácil creer que alguien nos cuida cuando nosotros mismos no podemos hacerlo, es mas fácil creer en alguien que esta en el reino de los cielos, con toda su gloria y escolta de ángeles, en un imaginario lugar que nunca conoceremos, que en el loco de la esquina, que en alguien como nosotros.

Tres días después al policía se le disparo su arma de dotación y se mato.

12 dic 2007

El Nudo de Sofía

To-morrow, and to-morrow, and to-morrow,
Creeps in this petty pace from day to day,
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out, brief candle!
Life's but a walking shadow, a poor player,
That struts and frets his hour upon the stage,
And then is heard no more. It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing.

Shakespeare, Macbeth Act 5, scene 5, 19–28

Llovía a las 7:00 AM, tome mi maletín mientras oía a mi esposa lavar platos del desayuno, ni un adiós ni un beso de despedida, solo frialdad y ausencia, solo silencio y distancia, de eso salí acompañado y abrí mi paraguas al saludar al celador, ya mi amigo esperaba en su carro para ir al mismo trabajo, a la misma rutina, al mismo sin sentido de tener que ganarse el pan con el sudor de la frente en una oficina en un edificio, en algún lugar donde sentirnos importantes, donde jugar con el dinero de alguien mas para generarle mas riqueza y mas pobreza, jugar con sueños prestando dinero que nadie podrá pagar.

Y allí estaba, bajo la fría lluvia se mojaba una joven en su uniforme de colegio, la mire y casi me resbalé, ella me miro y sentí su calidez recorrer mi cuerpo, sentí que conocía a esa niña, sentí ganas de volver y masturbarme pensando en ella, pues hoy en día era mejor esconderse en el baño y hacerlo que tener sexo con mi mujer, un tempano congelado por el desamor, por nuestro desamor.

Entre al carro, llegue a mi trabajo y todo sucedió igual, igual, nada cambio, todo es lo mismo, todos los días, ni siquiera el clima, frío y lluvia, ni siquiera la gente, autómatas de risas frías y pendientes de números, autómatas sin sueños ni pasiones.

Era de noche cuando regrese y estaba ella sentada en las escaleras, vestía un jean viejo y una camiseta verde, no llevaba chaqueta ni brasier, no tenia maquillaje y su rubio cabello estaba sin peinar, sus ojos negros me miraron y quede paralizado

- Mi nombre es Sofia - dijo y estiro la mano totalmente seria e inexpresiva

Le dije mi nombre y la toque

- ¿Que haces acá afuera?, hace mucho frio - le dije

- Mis padres no estan, no se ha donde han ido, soy Sofia - dijo nuevamente - vivo encima de tu apartamento, creo que nos hemos visto antes

- Si, creo, no te puedes quedar acá, sube, mi esposa te preparara algo de comer, hace mucho frio - le dije, algo aturdido

Abri la puerta y todo estaba oscuro adentro, mi esposa solia salir no se a donde, no se con quien, ni me importaba, tal vez esta noche llegara borracha y me la chupará mientras yo intento dormir y se tragará mi semen como para que yo no le pida sexo despues, tal vez se mate en un accidente de transito, me da lo mismo, es igual.

Le explique a Sofia y le dije que se sentara, que le iba a preparar algo de comer, un sandwich de jamón y queso y un vaso de leche, ella comio en silencio, de repente oi gritos arriba.

- ¿No es de tu apartamento? - le dije

Ella asintio

- ¿Tus padres?

- Si, lo siento, me voy - dijo ella

- No es necesario, esperemos que todo se calme

- Nada se calma nunca, todo siempre es asi, nadie cambia, nadie, todo permanece igual - me djjo

La mire y senti su tristeza, su soledad y quise abrazarla, pero estabamos en la mitad de una ciudad sin corazón, nadie se abraza, nadie se quiere.

Empece a desatar mi corbata.

- ¿Cuantos nudos de corbata sabes hacer? - me pregunto

- Uno

- ¿Me enseñas? - dijo y la vi sonreir

- Claro

Al rato lo sabia hacer

- Ahora yo te voy a enseñar uno a ti, prestame una cuerda - me dijo

Consegui una y empece a mirarla, al rato tenia un nudo para la horca

- ¿Porque sabes hacer ese nudo? - le dije

- Es bonito, algo dificil pero bonito, ademas es tragico, que mas tragico que aquello que haces para a muerte, eso que toma nuestra vida y se la lleva... me gusta pensar en este nudo, me gusta - contesto mirandome fijamente

La mire un rato mientras ella se ponia de pie, el piso de arriba estaba en silencio.

- Me voy - dijo

La vi partir mientras yo me arropaba con mi soledad, me refugiaba en mi desencanto y me escudaba tras mis sueños rotos.

Me desperte al día siguiente mientras mi esposa roncaba, al rato estaba anudando mi corbata y vi el nudo de Sofia, lo toque y me imagine que era su piel, una piel que duele y palpita, una piel suave y de rosas, una piel.

Sali presuroso y me cruce en las escaleras con dos policias, abajo vi las luces de una ambulancia y el portero me miro preocupado, lo mire sin preguntar nada.

- La niña del segundo piso, se ahorco anoche en su habitación.

La sensación de ese momento no la puedo describir en palabras, tal vez deberia dejar esta historia hasta acá, porque seguramente quien me lea no podra entenderme, entender lo que despues me dijo el celador, entender como senti que Sofia, colgada de alguna viga de su apartamento me parecio valiente y soñadora, que su felicidad inalcanzable le habia llegado, que su color morado y su lengua afuera, tal vez no demostraran su estado de conciencia, su sueño realizado y el escape a una muerte eterna, una muerte en vida, una muerte que significa el vivir vacio.

- Dejo una nota, decia: Por la ausencia - me dijo

Ese día fue igual, nada cambia, nada, el mundo gira y nosotros con el, cuando llegué a mi oscura casa esa noche me senté frente a mi computador y empecé a escribir esto, descubrí que yo no quiero girar, que me quiero quedar, que la ausencia de Sofia es mi ausencia, que este nudo, el nudo que ella me hizo, es mi escape, mi adios y mi bienvenida, mi muerte y mi vida, que en algún lugar mas alla del tiempo yo la vere sonreir y no habras mas vacios, solo felicidad.

No me despido de nadie, solo de mi mismo.

11 dic 2007

Mega Histora Conjunta


- TERCERA PARTE -


Ya se vislumbraba la noche de jueves de octubre en “Billares Lima “Julieta se dignaba a cargarle la borrachera como de costumbre esos últimos siete días a Ricardo este ya en un estado de medio borracho y alborotado hijueputiaba a Julieta, no se entendía por que una nena medio conservadora y de buena familia se enredaba con un tipo que lo único que sabia era jugar billar para perder. Los compañeros aseguraban que era que estaba medio (enculada) como se dice en el argot popular. Ya tirándose como a eso de la media noche y estos dos siendo los últimos clientes don Antonio detrás de su bigote blancuzco con algunos visos negros y una gripa permanente grita:

- Carmela cerremos de una puta vez este billar a ver si logro descansar y deje así que mañana limpia.

Por otro lado Diego no profundamente dormido examinaba lo que le había sucedido con aquella mujer sus pensamientos trastornados de juventud y clímax presionaban violentamente sus sentidos, por primera vez aquel pequeño niño experimentaba lo que era la sexualidad. A la mañana de el viernes diego despierta asustado tras un sueño de pasión y lujuria enredado en la sabanas siente un frió arrollador que contrae sus músculos e inmediatamente lo pone a titilar, se levanta y nota que su cama esta mojada (un sueño deliciosamente muy húmedo)

Como de costumbre Diego roba canicas, juega, gana dinero, pasa por el billar mira a Carmela y así sucesivamente transcurren los días, ya llevaba cierto dinero guardado, lo que no sabían nadie era que esta mujer había cambiado totalmente los pensamientos de un joven que aun seguía siendo inocente.

Un día como cualquiera donde Ricardo y Julieta ya estaban incursionando otra borrachera y aun mas se le agregaba maltrato ya que este tipo se volvió agresivo e insultaba y golpeaba a Julieta. Y Carmela ya mamada de que este niño pasara y entupidamente anonadado se quedara mirándola por un buen par de horas iniciaban la rutina en los billares.

Y si, justamente Diego hace su rutina diaria pero esta vez se escapo mucho mas temprano de lo normal como a eso de las 5:00 de la tarde este día iba hacer totalmente diferente Diego alcanzaría el valor para hablar con Carmela he invitarla con las pocas monedas que tenia a una buena y grande gaseosa colombiana, Paradójicamente el par de chicos de once que ya había visto salían por el mismo callejón encontrandocen de frente con Diego este sin guardar prisa seguía su trayecto hacia donde la mujer morena de ojos ámbar.

Una cuadra antes de voltear para llegar al “billar lima” los chicos de once cogen a Diego por la espalda atrancándolo, lo golpean y dejándolo muy mal herido en el piso se escapan.


Continuara .............

5 dic 2007

Sin Título

Sentado en estado de letargo, sexy y barrigón, con maletín de cuero en mano derecha y pucho de canela en los secos labios. Trasnochado, desesperado, en sala de espera y con el alma a ritmo de hilo dental. Colonia de alcohol de menta sobre su peludo pecho, zapato mocasín con moneda falsa en su lengüeta, mirada de niño de colegio sobre la nariz, párpados manchados de noches de fuga y almohadas húmedas, pantalón largo, blanco, viejo y sucio, camisa guayabera azul con los tres botones iníciales sin adjuntar, todo un modelo de polideportivo local.

Sentada en estado desesperación, sexy y delgada, con blusa azul sin lavar, sandalias color dorado al borde de la cama, cabello sin cepillar, ondulado de tanto halar contra su nuca, frente con marcas de acné y sin ser levantada, nariz con manchas de sangre, senos caídos por la violencia de la soledad, piernas sin tres días de depilación, desnuda y sin amante que la abrace se estira lentamente sobre un juego de sábanas grises que han servido como altar en un cortejo de cabras y bueyes.

Cualquier octubre sirve de ocasión para cualquier transeúnte que al dejarse tentar por una tarde de café con amigos se desvive por hablar en ocasiones más allá de lo que la conciencia le reprocha, sirve para caminar en centros comerciales y antojarse en las vitrinas de los centavos que visten y muelen a los maniquís, yeso molido o yeso moldeado sirve para lo mismo, para colgar ropa en vitrinas. Con su maletín, después de comer y beber se dispone a caminar tras rejas de decepción, se concentra en esquinas, se acomoda en bancas, se pavonea en almacenes de ropa, se expone ante la indignación ajena con su glorioso atuendo, le suda cada axila al ritmo de la respiración, se le brota la quijada de aquel néctar lleno de grasa consecuencia de una mala alimentación, se entrega en pasillos sin virar a un lado o a otro para sumergirse en esas soledades que su dinero y su simbólica presencia le permiten. Un vigilante de seguridad, sujeto de corbata y camisa del mismo color pero con tonalidades diferentes revisa los pasos del caballero aquel, le saluda con la amabilidad del vecindario, le brinda un espacio en la fila de sustitutos y le propone tomar la caja rápida.
Lento, lleno de sudor y con un brillante reloj rodeado de bellos en la muñeca entrega el maletín al joven cajero del Banco, sí, del banco. Revisa el conteo de billetes y sonríe con un placer propio de jóvenes y criminales, se desvive por llegar a la cita pactada, inclusive insiste al joven cajero apurar su conteo y su respectivo ritual de aprobación, como siempre, una papeleta llena de sellos y firmas da constancia de un negocia aprobado, le permite dar paz al transeúnte sexy y barrigón, quién apresurando el paso retorna a su nostálgica travesía, allí, donde la nostalgia alquila un techo para hacer de la suyas lo esperan dos morenos, uno mueco, uno flaco de estatura promedio, una rubia de senos copa D y un pequeño aprendiz de marihuanero, todos juntos haciendo oda al crimen organizado, a esas familias que sólo viven para matarse entre ellas, con ansiedad y bravura le esperan.

Cae el sol con la misma depresión con que la blusa azul fue sometida al sudor de un cuerpo mal elaborado, mal administrado y dejado en condiciones llenas de cerveza y tabaco, nuestro caminante hace presencia en una casa de dos pisos, vieja, fea y en mal estado, ansioso por encontrar a sus jueces entra desesperado para dar constancia de que el pago se ha efectuado de manera provechosa y ausente de sospecha, lastimosamente y para su débil estado de gracia sólo encuentra, en la habitación, al fondo, sin ropa, con uñas postizas, las sandalias al lado de la puerta del baño, la blusa bajo el borde de la cama, dos copas aguardienteras en el suelo, un cenicero lleno de colillas, un cabello maltratado y con rasgos de sangre, una mujer no mayor a los dieciocho marzos de existencia, con el tabique señalando al occidente, con la mirada buscando la paz eterna y el pulso sanguíneo estancado en un hematoma propio de un artista, creado para dejar huella y manchar conciencias.

Sexy y barrigón, arrodillado y con el rostro frente a frente con el suelo, con la quijada temblando y las rodillas vibrando de odio y dolor. Había olvidado que la Ausencia del tiempo era más peligrosa que la presencia de billetes y esperanzas, el pacto se había cerrado trece minutos atrás con la muerte de su pequeña hija, los captores, al no recibir noticias del pago sugerido y viendo la tardanza del barrigón transeúnte dejaron en el filo de la muerte la decisión de cerrar toda posibilidad de canje y esperanza.

Sólo aquellos que sufren la ausencia del tiempo en esos pasos que de transeúntes vuelven sedentarios, comprenden el valor de la ausencia y sus excesos, excesos que siempre son sinónimo de dolor y sufrimiento.

FIN.

3 dic 2007

Palabra nueva...

¡¡Ahora sí escribo!!!
Se acabó la universidad por el semestre.. Y por cierto me fue bien; así que acá dejo la palabra que tengo pensada:

Ausencia

Si ya está, me avisan a ver si la cambio.

30 nov 2007

(Mega Historia Conjunta)

- Segunda Parte -

Ricardo Villafuerte, delgado como sus mismas noches de billar y sexo, de estatura media, lo suficiente para confrontar aquellas manos de billar en el atardecer universitario, era afanado por sus contendores en cada turno, con la paciencia del agua vigilaba su taco y lo rozaba con la bola blanca, su mirada se unía casi con el verde de la mesa, se asemejaba a sus ojeras que ya entraban en el conteo de siete noches sin desaparecer, a su lado, Julieta, una joven de familia conservadora le acompañaba, su presencia no veneraba el gusto por el billar ni mucho menos su afición por los hombres, era una apuesta perdida y debía pagarla acompañando a su compañero de clase aquel jueves de octubre, abajo en el primer piso, Carmela dialogaba con un precoz visitante, ojos marrones, pantalones cortos de jean gris y camisa manga corta de color blanco, su mirada de incrédulo delataba su edad, lo aproximaba a los trece años, las canicas en sus bolsillos y sus medias alzadas hasta las rodillas lo invitaban a salir del bar si por la voluntad de doña Carmela fuese, sin embargo, al fondo, con su bastón de guayabo y su mirada de marinero, don Antonio le insinuaba que lo dejase quedar, ella sin embargo acompañó al menor a la salida mientras que éste con su deseo de conocer el mundo de los mayores alcanzaba a ver en el segundo piso al par de muchachos tomar cerveza y gritar alrededor de la mesa de billar, se trataba de Ricardo, acababa de meter dos bolas en la mesa para odio de sus contendores, hombres mayores y sin oficio, sólo clientes y amantes de doña Carmela, nada más que eso.

Julieta bajaba las gradas para servirse de otra cerveza, asustada por el exceso de testosterona se refugiaba en la barra del establecimiento donde una señorita que ya se vestía de veinte febreros le destapaba la botella de la cerveza que apenas dos minutos había encomendado, al lado de la barra y en su mesa de siempre don Antonio hablaba solo pero con entusiasmo, narraba sus experiencias en las fuerzas militares y de cómo una tiro en la pierna lo hizo renunciar al oficio militar.
Carmela de vez en vez se le acercaba con un trago de ron para agradecerle esas conversaciones innecesarias, sólo como pretexto para limpiar la mesa y recoger las doce botellas vacías de cerveza que como buen dueño del billar consumía sin responsabilidad alguna, momento preciso para preguntar por el infante que salía del negocio.

- No es más que un niño perdido, seguramente anda buscando a sus hermanos pero no lo creo, además no es momento de andar cuidando bebés, ya bastante tuve con criar este bar de mierda, la idea de convertirlo billar fue buena, no sé en qué estaba pensando cuando apoyé la idea de volverlo café, ni los intelectuales pagaban el café. Malditos poetas de barrio, en vez de andar pavoneándose con ese tema del comunismo deberían trabajar para tener si quiera tres miserables billetes, ¡sólo tres billetes!, no le pido más a la vida, sólo que paguen. Por lo menos el billar da para comer y vivir en paz -

- No me dejes con la incertidumbre mujer, ese niño tenía algo especial, lo vi, lo vi –

- Tú lo que viste fue a un perdido, hace mucho que no te bañas, ni siquiera para dormir, deberías bañarte si quiera para el día que la muerte te llegue enterrarte limpio y dignamente –

- ¿Acaso ya quieres que me muera mujer? –

- No don Antonio, sólo quiero que te bañes de una puta vez –

Julieta subía las gradas con un par de botellas en cada mano mientras pensaba en la apuesta perdida, el hecho de darse cuenta que su amiga Enrica no era virgen le demandaba no solamente una apuesta perdida sino, una amiga perdida, la moral de su hogar no le permitía hablar de sexo, y la moral de sus amigos no le permitía hablar del hogar, por eso Enrica no había sido invitada a esa tarde de cerveza, música y billar.
Muchos desconocidos para ella en un solo lugar, pero sus dos amigos de cacerías y cuadernos le enseñaban de poco en poco a morder esa manzana llena de discordia que en el hogar se toma con leche, es decir, le guiaban a caminar por la senda de una adolescencia prematura, quizás su primer contacto con el taco de billar la tacharía para siempre de una mujercita de casa con ganas de putear en la cama de sus padres, pero ella muy bien sabía que no caería en el curioso camino del sexo, mucho menos con sus compañeros de colegio, todo lo contrario, no veía la hora de graduarse para irse de esa fría ciudad y estudiar arquitectura, le encantaban las estructuras, le fascinaba el dibujo y en especial hacer maquetas con palos de paleta, su amiga Enrica que a esa hora ya visitaba a su novio Germán, sólo pensaba en hacer dinero, no en construir casitas de paleta.

Ricardo le recibió las cervezas a Julieta y susurrándole al oído un gracias le dejó por sorpresa, se sentó en la mesa cerca de la mesa de billar para ver a su hermano perder en el juego, él ya había ganado sólo quería tomarse sus cervezas y conversar con Julieta, pues el hecho de ganar una apuesta le obligaba a gozar el momento, su mirada a pesar de estar en conexión con la conversación de Julieta iniciaba se desvivía por conocer a la mulata que atendía en la barra, sabía que tenía veinte años porque alguna vez la escuchó hablar con don Antonio, pero era precisamente don Antonio el que le inspiraba miedo y timidez, el que no le permitía acercarse a la barra a conversar con la mulata a menos que fuese para pedir una cerveza o unos cigarrillos, en las mesas atendía doña Carmela razón por la cual era difícil hablar con la adolescente que sacaba las botellas del refrigerador.

Eran las seis treinta y el sol se había fugado ya hace más de media hora, los jugadores de la mesa se retiraban para sentarse en sus respectivas mesas y hablar de todo y nada a la vez, sólo quedaba el hermano de Ricardo y otro joven acomodando las bolas para iniciar otra partida de billar, Julieta que esperaba el momento de irse a casa no lograba captar la atención de Ricardo. Don Antonio seguía discutiendo con Carmela sobre su negocio y ella, en la barra veía el agua que comenzaba a caer a la entrada de “Billares Lima”, justo en ese momento comenzaba a llover y la música no paraba de sonar.


Continuará...

19 nov 2007

Historia Conjunta

Pues parece que hemos entrado en un receso, despues de la emoción inicial muchos se han retirando, asi que seria bueno que aprovechemos este momento para decir quien piensa seguir en este blog y quien no, por tal motivo dare una semana para que los interesados (incluso los que no pertenecen a este proyecto, pero quieren hacerlo) manifiesten en los comentarios su deseo de seguir, sino los retirare el proximo lunes.

La idea de Theraq es muy parecida a lo que habia manifestado en un principio, crear una historia conjunta.

Hay dos formas de hacerla, una escogiendo alguien al azar y que escriba lo que le de la gana, otro debe seguirla, en un orden escogido o al que primero comente, no se, el cuento es que cada narrador tiene todo el poder en su capitulo.

En la otra se escoge un tema o un genero, podemos escribir una historia comica, una parodia, una de terror, lo que sea, pero tambien el escritor tiene todo el poder en cada capitulo.

De la primera pueden salir cosas curiosas, porque es totalmente inesperado lo que se va a escribir, la segunda llevaria mas orden porque sabriamos que genero es... no se, uds digan y apuntense.

3 nov 2007

Poetas suicidas y escritores fracasados. Parte 5.


El mejor álbum de Guns and Roses es “Appetite for destruction”, es perfecto de principio a fin, su portada es insuperable, pero me gusta mas su imagen interna, donde un robot acaba de violar una mujer, su ropa interior a medio bajar y la posición obscena en la que yace siempre me ha excitado.

Suena It`s so easy y el movimiento rítmico de Daniela encima mio genera un ruido… plaf, plaf, plaf… tiene sus ojos cerrados y agarro sus tetas operadas, 34 años, soltera, ningún hijo, se hace pasar de mujer decente, pero es una degenerada más, su novio le dice que se van a casar, pero ella tira conmigo, esas cosas del sexo y el amor.

Por alguna razón a la mayoría de las mujeres les gusta la posición de ella arriba, tal vez porque manejan la situación y la velocidad, aunque a veces cuando las veo cansadas me muevo yo, las agarro del hombro y les doy duro, a ver que cara ponen, a veces fingen, a veces no.

Pero la mejor técnica es la que voy a hacer ahora, voy a desconectar la maquina, desconectar mi cerebro de mi verga y dejarla así, erecta, como un palo insensible en la que Daniela se ensartara hasta quedar saciada, mi mente se ira otros lugares, al ritmo de ese sonido, esperando sentir que se contrae, esperando sentir mucha mas humedad en su vagina que la que siento ahora, esperando que ella sienta mientras yo estoy ausente, con mi mente en blanco.

Es en ese momento es en el que ella alcanza el orgasmo, cuando yo no estoy, cuando sinceramente no estoy sintiendo nada, mientras yo vago por cielos rojizos y tierras verdes de los sueños febriles de algún escritor de fantasía oscura, donde viejas historias provenientes del humus de la realidad se hacen factibles y eternas.

Y entonces conecto la maquina, la verga entra en conjunción con el cerebro, es hora de derramar mi semen, a lo que vinimos, a tratar (pero sin lograrlo, lo cual es la gracia) de fecundar una perra mas y llenarla toda con ese liquido blanco y pastoso, de complacerme porque al final de cuentas me importa un demonio ella, si esta fingiendo o no me da igual, tal vez mañana prefiera masturbarme antes de seguir teniendo sexo con Daniela.

Ella se queda en silencio, mientras yo me siento, busco donde quedo mi ropa, siento que me mira mientras me cambio.

- ¿Ya te vas?

No contesto, esa manía femenina de preguntar lo obvio a veces desespera.

- Si quieres puedes quedarte un rato mas, Fabio esta de viaje, puedo preparar algo rico para comer.

- No, Dani, gracias de verdad, pero tengo que irme, tengo que ir a un entierro
Ella me sigue mirando, seguro pensara que soy un malparido, tiene razón.


Los cementerios son los lugares donde el metro cuadrado de tierra es el mas caro del mundo, me enferma toda la parafernalia que tienen, deberíamos quemar nuestros muertos o comerlos, que mas da, al final de cuentas es carne lo que queda y hasta mal sabor tendrá.

Y ahí estoy yo, a lo lejos mirando una familia enterrando a sus seres queridos, viendo ese color oscuro de las ropas recortándose contra un cielo azul despejado, la brisa fuerte de diciembre hace que las mujeres agarren sus faldas y su cabello, pero allí hay una figura vestida de blanco, su cabello rojo rizado se mueve en el viento sin preocupación, soy el voyeur de la desgracia y la tristeza, soy un intruso de las lagrimas ajenas.

Patricia (pues ya empiezo a llamarla por su nombre) tiene al lado a su hermano y agarra su brazo, otro joven la abraza y le da un beso en la mejilla, ella tal vez sabiendo que yo estoy acá voltea y me mira, no llora, su expresión no denota nada y hasta me parece verle sonreír, el joven a su lado me mira también con expresión extrañada, le pregunta algo y ella contesta, yo los sigo mirando.

Me voy cuando veo que esta terminando, empiezo a caminar cuando oigo mi nombre, me detengo, me siento estúpido al sentir algo de emoción cuando descubro que es ella quien me llama, volteo y viene caminando rápidamente hacia mi, creo que me va a besar, pero se detiene casi estrellándose conmigo, se queda en silencio y suspira, veo su nariz, su boca y sus ojos, detallo sus cejas y pestañas, miro sus pecas y sus orejas, entonces sonríe y ese día iluminado me ciega, me trastorna y me deja pasmado, no hay palabras que decir.

- Hola, gracias por venir – dice ella por fin
- Lo siento mucho – le digo pero no me atrevo a abrazarla
- ¿Como va tu libro?
- ¿Cual libro?
- El que leías ese día
- Ahhh… si, ya lo termine, ahora leo algo de Neruda que me regalaron, Para Nacer he Nacido
- Neruda apesta
- Tal vez por eso se me ha hecho ilegible
- Quiero verte esta noche – dice por fin

Mientras intercambiamos teléfonos llega el joven que la acompañaba, me mira con extrañeza y ella sonriente me lo presenta, como un autómata le doy la mano.


Me acabo de comprar el Fifa 2008 para PS 2, juego con el Barcelona, Juan Carlos con la selección italiana, voy perdiendo 2-1, minuto 88 Ronaldinho lleva el balón, pase certero a Henry que elude a un jugador en el borde del área, la toco a Eto’o que esta en el punto penal, barrida de un defensor italiano y le cae de carambola Messi, presiono cuadrado levemente y con un toque magistral al lado contrario de donde esta el portero, anota.

- Gol hijueputa!!! Ahí tienes malparido, pa que respetes – le digo en el colmo de la emoción
- Culo de gol de leche, pero ya me canse de ti maricón, ahora si vas a ver porque somos los campeones del mundo.

Pero no, se acaba y nos vamos a la prorroga, pero nada, después de que Xavi se come una opción clarísima (la bestia la mando al cielo) y Toni me estrella un balón en el palo mientras Valdes se estira para la foto (con los respectivos comentarios graciosos de los autómatas comentaristas mexicanos) se acaban los alargues y nos vamos a penaltis.

En eso suena el timbre.

- ¿Quien hijueputas timbra a las 10:00 PM en una casa decente? – dice Juan
- Espero que sea tu madre, ayer se me quedaron unos calzoncillos en tu casa y seria barrisimo que tu papá se diera cuenta – le digo mientras me levanto de mi cama hacia la puerta.

Mientras Juan grita algo a mi el mundo se me vuelve insonoro, un vestido blanco y una cara llena de lagrimas, esta frente de mi, su cabello recogido y una maleta en la mano, su nariz roja y sus labios temblorosos, su dolor se hace mío, todo mío y nuevamente no se que decir.

- ¿Puedo quedarme? –me dice

¿Como negarme?, así que me aparto de la puerta y la dejo entrar, Juan grita algo nuevamente, pero yo no entiendo, yo solo la veo a ella que entra y baja su maleta en la sala, limpia sus lagrimas con las manos y me sonríe, en eso sale Juan y se la queda mirando.

- Ehhh.. mucho gusto, Juan Carlos – dice mientras estira la mano
- Hola, Patricia – dice ella mientras le da la suya y me mira – ¿estas ocupado?
- Si, digo, no… estaba jugando… en fin… no, no lo estoy – contesto
- ¡Estamos en una definición por penales! – me dice Juan casi reclamándome
- Estábamos.


El noticiero me cuenta de violencia y política, de narcotráfico y farándula, de guerrilla y futbol, yo lo veo en pantaloneta y camiseta, Patricia hace algo en el baño, le pregunte que paso y ella no contesto, solo se metió a bañar y ahora la oigo hacer algo, quiero decirle cualquier cosa y solo se me ocurre: ¿Hasta cuando te vas a quedar?.

Ella se toma todo el tiempo para responder, abre la puerta y sale desnuda, me mira y dice: Hasta que me aburra.

2 nov 2007

IMAGINA

Por un momento... Imagina que eres... una persona normal Que se preocupa, que ríe, que llora. Como cualquier otra persona. Por un momento, imagina... Que a tu lado, tienes a la mujer... Que se ha confesado tu eterna compañía... Por un momento, imagina... Que el mundo no es perfecto... Pero... que para ti... No podría ser mejor... Por un momento, imagina... Esa sensación dulce de un primer beso... Lleno de amor, de cariño... Esas caricias que se traducen... mas allá de todo entendimiento... Por un momento... Imagina esa mirada de la persona que te ama... Que te llena de valor y de confianza... Que te hace invencible... Y te llena de vida... Por un momento... Olvida la oscuridad y las pesadillas Olvida el mal... y el dolor. Y entrégate e ese ser que te da fuerzas... Siente como te vuelves parte de ella Y ella de ti... Por un momento... Olvídate de Dios y sus enigmas... Olvídate del infierno y sus placeres... Y vive solo para ella... O para él... Y en ese momento... en ese instante... sabrás el por qué de la vida... Sabrás que el amar es hermoso... Y que tu alma, solo debería de existir para eso... Aunque solo fuera... Por un momento... Ahora... imagina que en tu corazón y en tu alma... Ansias verla otra vez... Por un momento... solo un momento... Imagina... que será... dentro de unas horas... que volverás a verla... y entonces, trabajas como nunca... Por que sabes que al terminar... Podrás verla de nuevo... Imagina... Que el día termina... Con la promesa de su sonrisa y de sus labios Y como un niño.... Echas a correr pensando en ella Y mientras la luz del día se pierde... Tu no sientes temor... Pues sabes que su mirada, te llenara de luz. Y apartara... la oscuridad. Imagina... que de repente tu sonrisa se borra... Pues donde ella debería de estar... Solo hay luz... Pero una luz de muerte... Con los aullidos lastimeros de las sirenas... Haciéndole compañía... Imagina que se siente en ese momento... Imagina... la desesperación De no saber que sucede... Imagina el dolor... el temor... De ver... que tu peor pesadilla... Se hace realidad... Imagina... que todo se desvanece, y como un loco Corres... buscándola a ella... Y si... La encuentras... Derrumbada... moviendo levemente las manos... tratando de alcanzarte... Y entonces gritas... Por que sabes... comprendes de inmediato... Que fue lo que paso... Imagina... Que caminas hacia ella... con pasos cortos y lentos... Pues tus piernas... se niegan a moverse Tu no te resistes, y caes de rodillas... frente a la persona que amas... Imagina que... Como un susurro... Dejas que su nombre... se escape de tus labios... Pero ella no te contesta... sus labios dejan de temblar... Y sus ojos... ¡Oh Dios! sus ojos... Tan fríos... tan muertos... Imagina entonces... que tomas su mano... Como si con tu amor... Quisieras revivirla... Pero antes... de que ella despierte de ese sueño... Antes de que tu despiertes... de ese sueño... Una mano desconocida te arroja hacia atrás... Y es el mismo desconocido... El que lentamente, cubre el rostro... De tu amada... Y lo odias por ello... Pero el se acerca, y te da una manta... ¿¡Por que!? Si no tengo frío... le gritas... Lo único que deseas... es despertar... de esta pesadilla... Y encontrar su mirada... En tus ojos... Imagina... que eso nunca pasa. Imagina... que por mas que quieras... No puedes despertar... De ese sueño... Por que ese sueño... No es un sueño... Solo es... la realidad.

28 oct 2007

SECRETO

Desde hace más de quince años el gobierno prohibió el uso de tinta indeleble como prueba fehaciente de haber sufragado.

– Era como mancharte el índice tras haberlo introducido en un cuerpo corrupto -. Hoy a pesar del tiempo transcurrido se siente al votar un asco de manos por lavar.

26 oct 2007

Alicia I

habia predicciones para ruina de la ciudad. luna llena. un eclipse. y todo estaba pasando esa noche seguia sentada bebiendo vino y no le importaba, a su lado una blanca mujer dulce compañia condenada por a quella aristocracia que se estaba muriendo, pero que los espasmos ambulantes seguian viendo viva. ella ya sabia su destino, ya estaba condenada y maracada por una tradicion. en medio de su colapso nervioso frecuente alicia mira fijamente la pequeña espada plateda llamativa ante sus ojos ambar, que lleva en la mano aquella mujer pura y delicada, esta se acerca cautelosamente en pequeñas gotas ardientes y susurrandole al oido le dice " sumerguir mi cuerpo en ti, entrar hasta lo mas profundo de tu templo, rejugiar caricias, llevar tu mar hasta mis deseos y explorar lo mas intimo de tu selo, beber de tus amargas y dulces mieles y saborear todo el sabor de tu cuerpo, verte llegar hasta el cielo prendidida de mi cuerpo, disfrutando de tu ser y trayendo un recuerdo fresco y nuevo. sigueme. sigueme." esa noche como muchas pero diferente a todas alicia se mira al espejo llora, y sabe que su unica opcion es irese lejos con esa blanca mujer. antes de que su ciudad caiga en ruina. y murmurando solo decia " si fuera posible escapar, tan solo estoy interesada en la libetad". pero igual tomo su mano y solo un pinchaso fue para que los sueño se postrara a sus pies. y sus parapados no aguantaran mas, cayo delicadamente sobre la mesa. Alicia veria una nueva luz y de nuevo besaria el fuego.algun dia en aquella ciudad alicia aun espera morir. y por fin ser expulsada.

A la vuelta de la esquina

El sol del amanecer ilumina a Kata, que camina sin ganas por la calle polvorienta. Mil pensamientos cruzan por su cabeza, y ninguno de ellos la hace sonreír.

“Regale a Mamá en su día”. “Día de la madre, 20% de descuento”, pregonaban los carteles de los negocios.

“Muy irónico”, piensa Kata.

No puede evitar pensar en su madre… De pequeña se llevaban bien, ella la adoraba.
Les gustaba cantar juntas, y reían siempre, tanto.
Su madre hacía tortas de chocolate, y Kata la ayudaba, mas estorbando que otra cosa.

Después, Kata creció, se volvió rebelde, su madre ya no la entendía… Comenzó a salir más y más con sus amigas… y a hablar menos con su mamá, quien “nada sabía de la vida”.
Las dos mujeres se separaban cada vez más, mientras Kata aumentaba sus salidas, y comenzaba a frecuentar discotecas, bares, locales nocturnos …

Luego llegó el divorcio de sus padres, y su madre se sumergió tanto en sus propios problemas que no supo ocuparse de Kata… La mujer no pudo superar el fracaso de ese matrimonio, y el alejamiento del hombre que tanto había amado, que aún quería. Se hundió en la depresión, mientras Kata salía con sus amigas y no hablaba ya más con aquella madre histérica y triste.
El dolor y la soledad terminaron por afectar la salud de la madre. Al año, la mujer fallecía, dejando a Kata sola con un padre ausente y una tía poco interesada en la suerte de su sobrina. Kata estaba por cumplir los quince años…


El sol continúa su carrera por el cielo, mientras Kata entrecierra los ojos. Sus pasos son lentos. Le duele la cabeza, y solo piensa en su cama. El turno ha sido largo esa noche, y los clientes le han dejado muy pocas propinas…


No recuerda bien ya el punto exacto en el que las salidas nocturnas con sus amigas se convirtieron en otra cosa. La noche siempre había sido su ambiente, y con la muerte de su madre y la indeferencia de su padre y su tía, Kata perdió todo control.
Empujada por la necesidad de independizarse, Kata busco trabajo y entró finalmente en uno de sus bares favoritos. Primero fue camarera, pero al tiempo entendió que el verdadero dinero estaba en otra parte...


Al caminar, Kata masajea su vientre, aún chato, mientras las lágrimas ruedan por sus mejillas. Hoy se ha enterado… Justo hoy: Día de la Madre. Sería gracioso sino fuera tan triste.
El nombre del padre no tiene importancia. No lo sabrá nunca. Para él solo fue una transacción, pero para Kata, puede ser el fin de la vida como la conoce… Podría tal vez intentar “arreglarlo”… pero arriesga su vida, ya que es ilegal, y ella no tiene el dinero para ir a una buena clínica…

Sin ver a donde va, Kata dobla la esquina, Un rayo de sol la enceguece por un segundo, y cierra los ojos, aún nublados por las lágrimas. Cuando los vuelve a abrir, nota algo extraño, que la hace abandonar por un segundo el oscuro torbellino de sus pensamientos.
El barrio ha cambiado. Un segundo antes se encontraba en la esquina de su calle, por donde se llegaba a la pensión donde vivía, y luego… Todo era distinto. Hasta el cielo tenía otra tonalidad, la luz tenía otra calidad, y ese olor en el aire le recordaba…

Un reflejo adelante llamó su atención. Se trataba de un puestucho desvencijado que nunca había visto, pero que tenía, bien visible, un cartel que decía “Informaciones”.

Distraída, Kata se acercó al puesto. Era una pequeña oficinita con paredes de un material plástico, algo arruinadas, y que tenía una ventanita en su parte delantera. Parecía un viejo puesto turístico.
La ventanita estaba cerrada, pero encima de esta había un cartel:

“Oficina de Informaciones” decía en letras grandes.

Y mas abajo “Usted esta aquí”. Pero ningún mapa de calles acompañaba la leyenda.
Solo un dibujo de una cruz roja sobre un cuadrado amarillo, rotulado “Cruces”

Irritada y confundida, Kata estaba por irse, pero algo la hizo seguir leyendo. En letra más chica, el cartel explicaba:

“Bienvenido a los Cruces, o Esquinas de Vida.”
“Nuestro pequeño paraje, del que estamos orgullosos, es de una calidad única. La mayoría de nuestros visitantes solo vienen una vez en su vida.
Estamos felices de recibirlo”

“Historia: Nuestro pequeño paraje existe desde siempre, aunque no sea fácil de encontrar. Se trata simplemente de un sitio de paso, desde donde los caminantes pueden tomar un rumbo nuevo.
Como usted sabrá, las esquinas no solo representan cambio de dirección geográfica, sino también, oportunidad, cambio de perspectiva, novedad… al mismo tiempo representan un ciclo siempre renovado, porque cada esquina termina en otra esquina, y luego en otra, formando así una cuadra, sobre la que se puede girar eternamente… o a partir de la cual se puede tomar un camino totalmente diferente.”


Estas palabras despertaron ecos antiguos en Kata, quien no podía dejar de leer.


“Transportes: Para llegar aquí, usted debe tomar caminos difíciles, pasar por decisiones equivocadas y atravesar duros eventos. Solo así se puede visitar nuestro sector”

“Recomendaciones: Si ha llegado hasta aquí, es porque, a pesar de todo, alguien ha decidido que usted merece una segunda oportunidad.
Como usted sabrá, las esquinas pueden representar grandes cambios de dirección.
He aquí lo que ha de hacer:
Si quiere revisar los errores cometidos en su camino y corregir algunos, debe doblar a la derecha en cada esquina que encuentre, hasta llegar a destino. Si quiere hacer borrón y cuenta nueva, debe doblar a la izquierda, en cada esquina, hasta llegar a destino. Si usted es indeciso, y quiere tomarse un tiempo, solo siga derecho… hasta que se canse de caminar sin rumbo”

“¡Gracias por visitarnos! ¡Y buena suerte!”

Eso era todo. El cartel amarillento no decía nada más, pero era más que suficiente.

Sin saber que pensar, Kata volvío a mirar el lugar en el que estaba. A pesar de su pesar, de su dolor y su confusión, esas palabras habían despertado algo en ella. Sentía que algo fuera de lo común estaba pasando. Algo le decía que realmente, alguien había decidido acordarle una segunda oportunidad…

Como en trance, comenzó a caminar.

Dobló a la derecha, una, dos, cinco veces… Allí estaba el bar, la noche en que aquel hombre la tomaba.
Corrió hacia la próxima esquina, y dobló otra vez más a la derecha, y otra, y otra. Vio la noche en la que le hicieron la primero proposición indecorosa, esa que la precipitó en el oficio más antiguo del mundo.
Derecha, derecha, derecha. Kata corría cada vez más rápido. Allí estaba el bar, la noche en que entró a trabajar como mesera… luego la primera noche en que se cayó desmayada de tanto beber…el día en que se fue de casa de su tía…
Kata seguía aún doblando a la derecha en cada esquina… Y cada vez, en lugar de girar sobre la misma cuadra, antiguos lugares y eventos aparecían.
Sus pies parecían volar sobre las calles, aún polvorientas, mientras su vida retrocedía, y Kata con ella. Volvió a ver las primeras peleas con su tía. Vio las tardes solitarias, esperando aún una improbable llamada de su padre. Volvió a ver a su madre, enferma, deprimida.
Corrió, corrió, corrió. Siempre a la derecha, mientras sus pasos, y sus recuerdos, la llevaban a un día en particular. Con la respiración entrecortada, Kata se detuvo en fin.
Su cuerpo era distinto también. No sabía que edad tenía, pero sus pechos no habían crecido aún, así que debía ser pequeña.

“¡Regale a mamá en su día!” Volvían a pregonar los carteles, pero esta vez, en otra calle, y en otras tiendas.

Los pasitos de Kata eran cortos, pero rápidos y alegres. Iba saltando y riendo, con la risa de la niña que volvía a ser. Hoy era el día de la madre, y ella tenía que abrazar a la suya, y decirle cuanto la quería.

23 oct 2007

Matar un Dragón.

Este cuento lo escribí hace unos 3 o 4 años, esta inspirado en la dinámica que se daba en una lista de correo temática sobre Tolkien y la Tierra Media, no va de acuerdo a su historia y tiene tono humoristico, espero que les guste:


- Ves algo? – dijo el enano al humano desde una colina donde se observaba una gran fortaleza cuya pared frontal, por el lugar donde había estado la puerta, estaba destruida
- Si, veo destrucción, si allí esta un dragón debe ser uno grande... pero espera, subamos un poco mas y veremos que esta dentro de esas paredes – dijo el hombre

Subieron un poco mas, el hombre escuchaba al enano refunfuñar y meneaba la cabeza de un lado a otro, al poco rato estuvieron allí.

- Mierda – dijo el enano
- No, es un dragón, la mierda no se hecha a dormir – dijo el hombre mientras se sentaba dando la espalda a la fortaleza
- Y ahora? – pregunto el enano
- Ahora? Pensé que tu que fue el que nos metió en este problemilla tendrías un plan – contesto el hombre.
- Yo? Pero si tu eres quien vive diciendo que eres un matador de dragones, que mataste a no se cual no se cuando, que tu espada negra esto, que el yelmo no se que... – contesto el enano enfadado
- Pues si, si lo mate, pero hace mucho... – el hombre se puso de pie - sin embargo yo no le prometí a la doncella enana que mataría un dragón y que le traería la joya mas bella que custodiaba y una escama, y menos en el lecho de su padre que luego te descubriría allí y te obligaría so pena de decapitación a cumplir tu palabra... y encima conmigo!!! Yo que pensé que los enanos eran decentes...
- Y lo somos! Lo que sucede es que bueno, tu sabes, unas cuantas cervezas de raíz de mas y bueno... yo soy un enano, ella es una enana, las hormonas... – dijo el enano
- Bueno, vale... a caminar – dijo el hombre bajando la colina en dirección de la fortaleza
- Que... que vas a hacer? – dijo el enano
- Pues matar un dragón.

El dragón soñaba, soñaba con volar, a través de coloridas nubes bajo un cielo esplendoroso y de repente allí estaba, una inmensa población llena de hombres que huían al verle, el bajo en picada alcanzando grandes velocidades y soltaba un chorro de fuego que incendiaba la población y se volvía a elevar, era el Dios del cielo, el terror de todos y único, el ultimo de su especie... de repente, un ruido

El dragón entreabrió sus ojos pero los cerro inmediatamente, quería volver a soñar, pero de nuevo el ruido y ese olor... olor a guerreros... “a guerreros?” pensó,”pero si todo el mundo me teme, hace siglos que nadie viene por acá y yo poco salgo” volvió a oler, si, un enano y un hombre... “que querrán?”... de repente recordó que los guerreros matan dragones y abrió sus ojos y con gran estrépito se levanto y volteo levantando polvo, pronto una nube nublo la vista de todos... menos la de un dragón.

- Eh, ustedes, sois estúpidos o que? Ya os he olido así que salid de esa pared – dijo el dragón rojo parado sobre sus dos patas traseras
- Mmm bueno, el hombre es algo estúpido, pero ya apr... ouch! – dijo el enano al ser pisado por el hombre
- Calla... deja hablar a un Matadragones de verdad... – aclaro su garganta y con vos ceremoniosa agrego – Os saludo Dragón, soy Túrin Turambar, heredero de la Casa de Hador, Matador de Dragones y portador temido de la Espada Negra, venimos a retarte en duelo y librar al mundo del mal... ouch! – ahora el enano pisaba a al hombre – ahhh si, este es Mellon... mi ami... es decir, mi escudero... ouch... es decir, mi compañero de aventuras
- Tur... que? – pregunto el Dragón
- Túrin, Turambar... Matad...
- Si, eso ya lo ... y a que dragón mataste si se puede saber – contesto el dragón que parecía sonreír
- A Glaurung, acaso no lo sabéis? – dijo Túrin con tono indignado
- Nop, la verdad, sabia que lo habían matado, pero no sabia como, y que tal fue la cosa? – pregunto el dragón
- Uf, dificilísimo, queréis que os cuente la historia... ouch! – el pisón del enano le interrumpió
- Un momento, venimos a matar al dragón no a que sepa como mataste a esa lagartija – dijo el enano
- Lagartija? – contesto el dragón – bueno... eso puedo considerarlo un insulto, mas sabiendo que era mi padre
- Mierda – dijo el enano
- Oh si, ahora si que nos metimos en la boca del lo... es decir, del dragón seguro querrá vengar a su padre y nosotros moriremos pero nuestras canciones se oirán por siglos – dijo Túrin
- Y quien sabrá? No hay nadie en millas a la redonda... seremos un par de muertos mas – dijo el enano
- Oh no, no os asustéis, Glaurung era muy mal padre, le pegaba mi mamá y nunca estaba, siempre en campaña y esas cosas – contesto el Dragón – es mas, se lo merecía

El enano y el hombre se miraron asombrados

- Bueno, y entonces ha que han venido? – pregunto el dragón
- Pues a matarte y llevarnos el tesoro - dijo Mellon
- A mi? Y que os he hecho?... además tesoro no hay, en la ultima temporada de lluvias el piso inferior cedió y se llevo todo a quien sabe donde, talvez quedaron unas cosas por allí regadas y si quieres llevárosla... – dijo el Dragón
- Pero... pero, no pelearas, no volaras por los aires para aterrarnos... – dijo Túrin
- Volar?... sois crueles o que? No veis que soy hijo de Glaurung, no tengo alas! – dijo el Dragón – esa es mi frustración, mi sueño irrealizado, siempre quise ser un Dragón alado
- Con razón a mi se me hacia que faltaba algo – dijo Mellon rodeando al dragón para mirarle mejor
- Mmm... entonces no luchareis? – dijo Túrin
- No hombre, si queréis morir mas adelante al oeste hay un desfiladero, seguro que si os tiráis de cabeza moriréis inmediatamente – contesto el Dragón
- Bueno, Túrin es tan cabeza dura que seguro se salva... ouch! – dijo el enano esta vez pisado por su amigo
- Calla! Estamos en un problema, yo no voy a matar un dragón que no quiere luchar... como llevaremos una joya y una escama y de paso conservamos nuestras cabezas? – dijo Túrin
- Mmmm por la joya no importa – dijo el Dragón - pero no pienso daros una escama así como así... ouch!
- Vamos cobarde! Pelea lagartija! – dijo Mellon que le acababa de pisar la cola y mostraba su hacha tratando de ser amenazador
- Mmm el enano esta loco – dijo el dragón
- Si, nació así – dijo Túrin
- Pobre – contesto el Dragón
- Pobre yo que me lo tengo que aguantar – contesto Túrin sonriendo al ver lo amenazante que se veía Mellon frente aun inmenso dragón – pero hay una manera de que me entregues esa escama sin matarnos
- Cual? – preguntaron Mellon y el dragón a la vez
- Aquí cerca vive un amigo, un mercader... alguna vez me contó que había comprado unas alas de Balrog, seguro una imitación porque todos saben que no tienen alas, además eran mecánicas... talvez si...

La luz del amanecer se asomaba tras la colina, de repente una sombra oscureció la fortaleza... un dragón la dominaba, encima de el iba Túrin y al lado de ellos estaba otro hombre y Mellon

- Y bien? - dijo el Dragón
- Pues nada, corred colina abajo y subid en aquella rampa que construimos, debes ir batiendo las alas luego... pues bueno, como lo practicamos, debes planear, si sientes que pierdes altura las agitas como te enseñe – dijo el hombre
- Postalberto, dime una cosa... esto ha sido probado antes? – dijo Túrin que ahora estaba algo dudoso, subido en la montura que le habían puesto al dragón no se sentía tan valiente
- No, pero funcionara – dijo Postalberto con una mirada neurótica
- O nos mataremos – dijo el Dragón
- Pues podemos contar lindas historias de su combate y esas cosas... se oirán grandes canciones por largo tiempo – dijo Mellon en tono burlón - al menos esta vez habrá alguien que sobreviva
- Calla Cabezón!!! – dijo Túrin
- Bueno, unos siglos mas unos siglos menos que mas da... Matador de Dragones, nos vemos en el cielo!!! – dijo el Dragón mientras emprendía carrera hacia la inmensa rampa

En realidad hubo canciones, aunque casi nadie las creyó, solo los pocos que vivían cerca de esa desolada tierra que un Dragón reptante había destruido hace mucho, tanto que nadie recordaba, vieron la proeza, pero en el pueblo donde una doncella enana vivía, que si recibió la escama y la joya prometida, vieron un dragón que volaba sobre ellos, y un hombre lo cabalgaba, aunque después se dijo que luchaban, los mas viejos decían que parecían viejos amigos que reían y se divertían...