27 ago 2007
De mi boca.......
1 jul 2007
¡La verdadera Belleza!
Patricia es de esas mujeres que hacen voltear a todos para admirar su belleza, está acostumbrada a ser el centro de atención admirada por unos envidiada por las otras.
Siempre camina con paso seguro, de forma candenciosa con los pechos desafiantes hacia adelante proyectando su seguridad y causando revuelo por donde pasa. Nadie es indiferente a su presencia, siempre que llega a un recinto todas las miradas se posan en ella, y mientras se desplaza por un salón atestado de gente el silencio de admiración la precede, pero ella siempre segura de si misma actua con naturalidad, sin nervios, con temple.
Entre las mujeres todas comentan y se preguntan cuál es el secreto de Patricia, porque vista desde lejos del influjo de su presencia no pasa de ser una mujer común y silvestre, sin ningún atributo notable que le merezca tanta seguridad en si misma. Hace años es causa de especulaciones y murmullos la fuente de la eterna seguridad que tiene, el desden con que despacha a los mejores partidos de la alta sociedad.
Nunca se ha podido conocer la razón por la que irradia esa belleza que atrapa, que envuelve, que arrolla y vence la resistencia de los hombres, no ha sido conocido el primero que conquiste su corazón, nadie se le mide.
Algunas han llegado a decir que cuando viajó al Amazonas hizó pacto con el mismo demonio, para que le diera esa seguridad arrolladora, otras han llegado a decir que es una puta de alto turmeque, prepago que llaman, otros se han atrevido a inventar aventuras sexuales con ella, pero siempre que ella los ha encarado los ha dejado en ridiculo en frente de todos.
Vana sociedad, falsa hasta el tuetano, incapaz de reconocer la clase, y la distinción de una mujer hermosa por dentro y por fuera, pero apurada por encontrar defectos en ella y buscar explicaciones esotericas a una verdad tan simple, que haría reir y llorar al tiempo a quien la supiera.
Patricia es inmune a la veleidad material y carece de las inseguridades de las demás mujeres simplemente porque jamas, nunca, ni por una única vez, se ha visto en un espejo.
12 jun 2007
Mujeres
Nunca entendió ni entenderá las ganas de Filiberto de hacerla suya, así sin preámbulos, a la fuerza, despojada de cualquier perjuicio,inerte, casi muerta, aterrorizada.
Si tan sólo supieras que con pedírmelo hubiéramos logrado la noche más romántica de nuestras vidas – repetía ella una y otra vez a su oído, susurrando entre sollozos.
Calla, Magnolia, Calla, no quiero lastimarte, estate quieta, no dolerá, no insistas, Magnolia, ya voy a acabar – Repetía Filiberto, sin entender,sin querer, tan sólo sabiendo que esa noche en esa cama ella a la fuerza, su fuerza de hombre iba a ser suya.
Unos meses más tarde, cuando lo único que le quedaba a ella de esa miserable noche eran las sábanas manchadas con su propia sangre y al cerrar los ojos un pequeño dulce, tal vez amargo, sabor en la boca, Magnolia entró a ese, el cuarto más hermoso de la Ciudad Sin Fin, lleno de rosas y oloroso a canela. Ella, Rosario, la más bella descansaba paciente sobre sábanas de seda.
Magnolia esperó, paciente en una esquina, con la ira casi rebosando sus ojos. Sus manos temblaban. Con el cuchillo en la mano, las lagrimas en los ojos, al descubrir que Rosario levemente despertaba, se abalanzó sobre ella, y sin dejarla respirar, sin ni siquiera dejarla suplicar y gritar, la apuñaleó hasta matarla…………
Rosario se había convertido a la mañana siguiente en la amante fantasma de Filiberto. Magnolia nunca pudo entenderlo, porque aquella noche si el se lo hubiera pedido, ella con más amor que el que ahora guardaba, le hubiera concedido la dicha de hacerla mujer. Ya sus sábanas no se lo recuerdan, ahora, sólo queda de aquella noche, las sábanas manchadas de sangre del cuerpo inocente de Rosario y al cerrar los ojos un dulce, y tal vez placentero, sabor en la boca.
