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14 dic 2010

Señor Sueco


- Señor sueco, ¿no me ve?
- Señor sueco, ya llegué
- Señor sueco, ya me voy
- Señor sueco, ¿no se dio cuenta?
¿Será que yo soy invisible o él es ciego?

Los domingos el señor sueco juega poker y come pizza con sus amigos suecos en la sala, pero tampoco me ve. El último domingo me senté en el sofa antes que llegara, pero el señor sueco llegó con sus amigos se asomó, no dijo nada y se fué. Señor sueco ¿no me vio?

El señor sueco estuvo en la cocina, los chismes están recien lavados, pero él siempre come en su cuarto. El señor sueco entra y sale sigiliosamente. El señor sueco vive en la misma casa que yo, pero yo no se si me conoce. El señor sueco vivió un mes aquí, pero ya se mudo y no me dijo hej doj.

El viernes pasado había mucha gente en la Cleo y todos bailaban y tomaban. Ahí esta el señor sueco bailando y muy borracho. Ahora se me acerco y me miro: "creo que tu y yo nos hemos visto antes" me dijo...

- Señor sueco, ¿ya me vio?

24 oct 2010

Una Carta Sin Destinatario

(Por favor no lea esta carta)

Mi estimado y apreciado amigo si usted esta leyendo esta carta déjeme decirle que ha cometido un grave y terrible error, por la sencilla razón que no es para usted. En el sobre no aparece su nombre, y si es que aparece es porque alguien ha decidido jugarle una broma a usted o a mí.

Decidí escribir esta carta porque tengo tantas cosas que decir y contar, pero no tengo a quien. Tampoco tengo blog; no tengo facebook, ni twitter; no tengo cuenta de messenger ni de skype; no uso blackberry, ni ninguna pendejada de esas que inventan ahora para chismosearle la vida a la gente.

Desde hace unos años me he dedicado diariamente a escribir cartas que yo mismo leo ocasionalmente para olvidar menos mi vida; ya llevo 1980 y no tengo donde guardarlas; Por eso hoy me decidí a entregar esta en la oficina de correos, eso sí, sin destinatario. Pero como es la gente de chismosa, seguro que alguien la lee. Afortunadamente no estoy contando nada íntimo ni personal, porque ni a usted le interesa mi vida, ni a mí la suya.

Y aunque esta carta no lleva destinatario, yo se que hoy día todo se sabe, y es posible que reciba respuesta de algún desocupado, entonces tal vez me decida a escribir otra carta, y tal vez otra más. Pero por ahora termino aquí.

Cordialmente,

Quien carajo le importa a usted,