31 ago 2007

Nunca fue igual.

Mientras dejaba de acariciarla con el remintong renegade bullet,y su escencia me manchaba mi blanca camisa de ceremonias, no podia entender , como no se me ocurrio otra manera de que su fantasma se juntara con el mio, total ella siguio su camino al infierno y yo sigo en el limbo.

no hay peor fantasma que los recuerdos de un ser amado en aquel que muere por el.

De posesiones, búsquedas y esperas


Dicen que se cansó de rechazar príncipes azules con diferentes pretextos mientras esperaba aquel caballero que le fue prometido, y que cortó su preciosa melena con la misma espada que usaba cada mañana para matar dragones en la inmensidad de su solitaria habitación repitiéndose una y mil veces que eran producto de su imaginación.

En cada golpe, podían escucharse desgarradores gritos que lejos de ser pedidos de auxilio eran renuncias a un título de nobleza que coartaba su libertad pues sabía o creía saber que las princesas sólo existían en los cuentos de hadas y por esto nunca esperó ser rescatada, ni claudicó en su intento por escapar de esas cuatro paredes que la encerraban desde que nació.

Fue tanta la fuerza de su pasión y entrega a la misión de encontrar el verdadero amor, que la noche de su muerte todos escucharon como explotó su corazón en mil pedazos que se dispersaron por cada rincón de esta habitación.

Es por esa razón que no pueden entrar enamorados en esa habitación del palacio, la pasión del fantasma de Laura por encontrar el amor se apodera del corazón de la mujer en cuestión apagando su llama de amor, condenándola a vivir su espera, convirtiéndose en una extensión de su alma, en un instrumento de la eterna búsqueda de su amor en el mundo exterior...

30 ago 2007

Escala de grises

“Esa noche, ella apareció puntualmente como era su costumbre y por primera vez
me besó y juntos viajamos a ese mundo de colores.”


Diariamente se postra inmóvil en esa esquina junto a la ventana, siempre acompañada por el rayo de sol que desde otro mundo escapa para reflejarse en la luna de la noche. Y como si ese rayo supiera o deseara entrar por mi ventana, viaja desde tan lejos sólo para iluminarla a ella.

A media noche cuando ella llega a mi alcoba, trago saliva para no gritar, me abrazo fuerte para no sentir el frío, la miro a los ojos con discreción y de mis ojos nacen dos lágrimas que no mueren azotadas en el suelo que ella no pisa… se quedan quietas en mis ojos un poco asustadas y temerosas de mojarla.

Puedo ver su lánguida y flotante figura. Un cuerpo, por llamarlo así, de una joven que fue hermosa en otro tiempo y en otro espacio, una joven que se muestra aún más hermosa ante mis ojos en mi espacio y en mi tiempo. Una joven que lamento no haberla conocido antes. Alguien a la que no conocía hasta ahora que habito lo que seguramente alguna vez fue su hogar y hasta ahora que duermo en la que seguramente también fue su cama.

¿De quién podría ser esa delicada figura? Es un fantasma que no asusta, transparente como la lágrima que se estanca en mi mejilla, silenciosa como el grito que no resbala… ella, indiferente al aire frio que respiro en su presencia. Ella, insensible a mi voz que aun no se ha atrevido a hablarle. Imploro en silencio que se aparezca, que vuelva de ese otro mundo idéntico en escala de grises y marcas de agua, ese otro mundo de las almas que navegan cinco centímetros por encima del pavimento, que vuelva del mundo de aquellos que por su mismo pesar vuelan muy pero muy lejos del cielo.

Ya son ciento sesenta y siete días desde la primera vez que apareció en mi alcoba y al parecer me he acostumbrado sino es que hasta enamorado a vivir con ella. Transcurren los días, las horas y sólo pienso en ella y deseo de una manera sobrenatural el momento en que ella aparezca. Es verdad, la amo.

Es media noche y en mi corazón nace el deseo de viajar con ella, quiero ser como el rayo que viaja desde lejos para iluminar su rostro, quiero estar y ser de ella por una eternidad, lo quiero porque mi mundo sin ella es más gris que las mismas tinieblas.

Ella, apareció puntualmente como era su costumbre y por primera vez me besó y juntos viajamos a ese mundo de colores.

29 ago 2007

Fragilidad

Alguna vez tuve la necesidad de matar un fantasma para poder seguir andando sin temores…

Lo busqué, lo enfrenté, dejé que me atrapara y lo más importante: lo seduje; usando las mismas armas de siempre.

Comprobé que se había convertido solo en eso: en un fantasma y que su presencia ya no causaba en mi vida la misma emoción que antes.

Al contrario… pararme frente a el me permitió darme cuenta que sus huellas en mi piel habían comenzado a desvanecerse.
...No fue tan complicado atraparlo…

Yo conozco su lado frágil ......y si, confieso que lo tuve muy en cuenta para poder salir de la duda.

Fantasma

Me despierto demasiado temprano ese día, creo que fue excesivamente temprano, las 3:00 a.m. no es buena hora para levantarse a pensar. Pero sentí que no podía estar más dormida, ni siquiera recuerdo haberme dormido en realidad. Me quedo en la cama que esta madrugada está demasiado fría y mis cobijas no pueden calmar el viento helado que me sube por la espalda. No recuerdo haber sentido eso jamás, es extraño. El despertador suena como siempre a las 7 de la mañana y mi mamá baja a la cocina como todos los días para preparnos el desayuno. Bajo minutos después y me sorprendo al verla tan triste y tan callada, pero me sorprende más el hecho de ver que sólo prepara dos platos de comida, cuando somos 3 sus hijos, me sorprende que ni siquiera me ha dado los Buenos Días al verme allí de pie a su lado, pero supongo que aún esta enojada por nuestra discusión de ayer. Recuerdo que salí a toda prisa de mi casa y que alguien gritó mi nombre antes de olvidar lo que pasó.

Son las 10:00 a.m, mi mamá aún actúa como si yo no estuviera, mis hermanos me ignoran por igual, y cuando intento hablarles, es prácticamente como si mi voz no fuera demasiado fuerte o ellos estuvieran convencidos de que nadie les habla. Se ven tan tristes, tan vacíos, tan... solos... intento agarrar la mano de mi madre, no siente nada, es como si yo no estuviera allí. Entonces recuerdo que ayer un auto me atropelló, así, sin más y no tuve más recuerdos hasta hoy, aquí... morí... y temo que ahora sólo vivo en sus recuerdos y yo vagaré en este mundo hasta que pueda disculparme con ella, por tratarla tan mal, y viviré aquí, atada a esta casa, como un eterno fantasma...

28 ago 2007

Deseo de un cigarrillo y un café

Hoy he despertado a la muerte, me he encontrado fuera de mi cuerpo con la conciencia de estarlo; mi vida, esa a la que estaba tan acostumbrado ya no me acompaña ya, sólo queda una visión borrosa de mi cuerpo semejante a lo que los humanos llamarían fantasma. Ojalá pudiera tener un cigarrillo para soportarlo mejor, y un café para pasar este sabor tan amargo.

27 ago 2007

Efeméride

“A una persona que ya no tiene importancia”

Hasta ese día no había podido volver a verla a la cara, todo lo que le hiciera recordarla le parecía doloroso e insufrible; más de una vez pudieron verlo caminando cabizbajo y sin rumbo, arrastrando consigo penas y recuerdos.

Todo había comenzado unos meses atrás cuando recibió una llamada que puso su mundo de cabeza:

– Terminamos – Es lo único que recuerda claramente de una conversación de 10 minutos; compró algo de tomar, se sentó en una silla desocupada de la cafetería y encendió un cigarrillo; y sentía que muchos de sus planes se esfumaban con el humo ascendente que se disipaba en el aire.

Desde ese momento todo cambió para él, lugares, gente, música, e incluso comida cambió para él; lo último que esperaba era tener algo que la recordara a ella y sus planes fallidos. Simplemente no quería algo que supiera a ella, que sonara a ella y que oliera a ella; solo quería sentirse tranquilo y feliz en compañía de su soledad.

Con el tiempo se recobró su compostura y volvía a ser él mismo poco a poco, sonreía con verdadera naturalidad y se molestaba con mayor naturalidad todavía; los días se hicieron más coloridos y las noches se despejaron de sueños frustrados.

Y finalmente ocurrió lo impensable. De la nada sonó el móvil con un número desconocido, medio pudo despertarse y alcanzó a saludar:

– Estoy en la ciudad, me gustaría hablar contigo un rato. ¿Podemos vernos hoy en el lugar de siempre? – nuevamente un giro inesperado de 180 grados y al colgar no supo que pensar. Se arregló sin prisa y decidió salir.

Pero extrañamente se sentía feliz. Llegó a la plaza y se sentó en la mesa de siempre y esperando los minutos acostumbrados alargó un cigarrillo y tomó café. A la hora acostumbrada apareció ella como siempre la recordaba, pero sin sentirse particularmente emocionado hablaron tranquilamente como viejos amigos, de viejos tiempos y nuevos amores, sueños y fantasías por venir.

El tiempo transcurrió tranquilamente mientras conversaban y luego de las despedidas formales y los buenos deseos la vio marchar. Decidió ir entonces al lago que quedaba en la zona más alejada del parque, aquél al que le gustaba ir cuando quería pensar y pasear distraído con su soledad.

Y mientras tomaba rumbo al parque sintió que esa charla se había llevado un fantasma que no se entrometería más entre él y su soledad.

De mi boca.......

De mi boca salian gemidos, gemidos de loca.......mientras cerraba los ojos, mi mano un poco tembloroza, rozaba mi cuerpo, se asustaba, se retraia, te recordaba.......
En el aire el calor de mi cuerpo, el recuerdo de aquella noche, como añoro el momento, otra vez el momento de estar contigo......
Una làgrima roza mi mejilla, mientras se me llena de saliba la boca, mientras todo mi ser se moja, se estremece, un pequeño ahhh que parece esconderse, otra vez, gritos, gritos desesperados, que te necesitan, que te desean, que me enloquecen......Donde estàs amor de mis amores, porque me has dejado, asì, sola sin ti, contigo, con la sensaciòn, con el olor; con tus latidos.....
Mi mano me encuentra, se adentra, en cìrculos penetra, no puedo evitarlo, calienta, arde, estremece, deslumbra, me retuerzo entre las sàbanas ya mojadas, desgastadas, asustada........parece eterno.......un ultimo ahhhhhh y un suspiro al viento, y las làgrimas que me invaden todo por dentro, porque desde aquel dìa, mi mano se ha convertido en mi compañìa porque me ha tocada vivir con tu fantasma, desde tu patida.........

24 ago 2007

De aquellos que fueron antes que fuésemos nosotros

Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, habitaba la tierra una raza de seres conocidos como humanos.

Bellos, los mas bellos e inteligentes entre todas las criaturas sobre la tierra, los humanos se diferenciaban de todas las demás especies porque tenían la capacidad de soñar. Durante miles de años, sin saberlo, los hombres visitaron en sueños el mundo que está mas allá de lo material, y allí tuvieron contacto con los dioses y fueron inspirados por ellos. Maravillados por la belleza del indescriptible mundo habitado por sus creadores, los hombres crearon el arte, y a través del arte, el mundo también fue bello.

Pero eventualmente, con ayuda del Tiempo y la Curiosidad, descubrieron los humanos una manera de manipular las leyes de la naturaleza para su beneficio, y fue suficiente para ellos el saborear el ser tan poderosos como los dioses para que la investigación de esto a lo que llamaron ciencia se tornara en una obsesión. Fue entonces cuando de manera infantil e irresponsable, centraron sus esfuerzos en construir armas tan poderosas como cientos de soles, y lentamente, hicieron a un lado el arte y la fantasía y la imaginación, y dejaron de soñar.

Los pocos que aun se aferraban al mundo de los sueños trataron de advertir a los demás del peligro que significaba para todos el tratar de emular a los dioses; pero sus palabras fueron disipadas por los fulminantes bramidos de cientos de horribles ángeles de acero. Y no fueron mas los sueños sueños de universos dorados y hermosas criaturas mágicas, mas sueños de sangre y muerte, sueños oscuros en los que visitaban un mundo prohibido, distinto al mundo en que habitaban sus creadores. Y fue asi que seducidos por engañosas promesas de inmortalidad y poder, los humanos usaron sus poderosas armas en contra de si mismos, y todo aquello por lo que habían luchado, sufrido y anhelado, se desvaneció en un instante solitario, un minúsculo punto en la eterna vida del Tiempo. Los humanos, criaturas bellas y privilegiadas, las únicas con la capacidad de soñar, desaparecieron para siempre.

No queda ya mas prueba del efímero paso de los humanos por la tierra que dispersas e indescifrables muestras de su arte, y solitarias edificaciones en ruinas abandonadas por el Tiempo. Mas sostienen algunos que hay quienes al internarse lo suficientemente profundo, profundo dentro de estos sitios matizados con el canto de la Muerte, son llevados a la locura por los desgarradores gritos de fantasmas humanos, que imploran desesperados que no repitamos sus mismos errores.


***

22 ago 2007

Entrevista con el Espectro

Fantasma y espectro se asemejan.

Voy a escribir otro cuento con la palabra, pero mientras los dejo con uno de mis cuentos que mas quiero y uno de los mas viejos que escribi, talvez sea algo largo para el formato de los cuentos que aca se publican... pero bueno, para los amantes de la Tierra Media, Las Cronicas Vampiricas y especialmente la Satira... aca va:


ENTREVISTA CON EL ESPECTRO

El joven Hobbit esperaba solo en una habitacion en un viejo hotel del centro de Nueva Numenor, a lo lejos se oian las sirenas y los gritos repentinos de gente de la calle, se encontraba en el peor sector de la mas populosa ciudad que alguna vez hubiera existido sobre la Tierra Media, era el 1657 de la novena edad del sol y el mundo habia cambiado mucho desde aquellas viejas leyendas que su esposa gustaba de leer.

Se sento en la unica silla que habia en la habitacion, encendio un cigarrillo de hierba de pipa y se pregunto nuevamente porque balrogs la llamaban asi aun si ya nadie fumaba pipa. De repente sintio un escalofrio en su espalda e inmediatamente la sensacion terrorifica de que alguien habia entrado a la habitación. “No puede ser, nadie ha abierto la puerta” penso.

- Hola, señor mediano - dijo una voz gutural.

El Hobbit volteo y vio una figura envuelta en una manta oscura, no se veia su rostro y sus manos estaban ocultas bajo el manto que cubria asi mismo sus pies, solo se veian unos ojos brillar con un color blanco muerto, la figura estaba encorvada como llevando el peso de la malignidad de muchos años.

- Ho...hola... Señor, p.. Perdon? Señor? - dijo el Hobbit balbuceando.

- Señor? Hace muchos años nadie me llama asi, mejor dicho ya nadie me nombra, ni siquiera yo recuerdo mi nombre, solo llamame señor, te parece? - contesto el extraño ser.

- Bien? Y.... Cual es la razon de que me haya citado aca? - pregunto el Hobbit.

- Sabes, hubo una epoca en la que solo mi presencia te mataria del miedo - por su tono de voz parecia que sonreia - pero hoy ya nadie se acuerda, solo vivimos en los cuentos de terror, desde que uno como tu acabo con el mayor de nosotros, pero claro me estoy adelantando. Mi intención es contarte la verdadera historia de un espectro del anillo - contesto el ser.

- Espectro...de... Del..a...anillo? Quieres decir esos que...que... Un Nazgul!- y la mente del Hobbit se fue a aquellas clases de historia que le dieron en su colegio e incluso en la Universidad cuando esocogio Historia de la Tercera Edad como electiva porque decian que era facil y asi podia subir el promedio.

- Exacto, eso soy, pero no temas mediano, hace mucho tiempo he dejado de hacer daño, pero ya estoy cansado y quiero reposo, pero antes me gustaria que el mundo supiera la verdad acerca de muchas cosas - volvio a decir el Nazgul - cual es tu nombre?

- Pi... Pi... Pietro, Pietro Tuk para servirle, hijo de... Bueno, esas historias seguro que no le interesan cierto? - dijo el Hobbit perdiendo un poco el miedo que le agobiaba.

- Talvez tengamos tiempo mas tarde - dijo el Nazgul.

Pietro prendio la grabadora que llevaba en su bolsillo se sento y observo que no habia mas sillas asi que se volvio a parar y le ofrecio la silla al Nazgul.

- No es necesario, no me canso fisicamente como ustedes los que tienen cuerpo, sientate y escucha unicamente - respondio el nazgul ante tal gesto de cortesia que jamas alguno habia tenido con el.

Pietro se pregunto si seria bueno decirle si podia buscar algo de comer pues abajo habia visto un local de hot-dogs lo mas de bueno, pero desecho la idea.

- Bien mi querido mediano, te contare mi historia:


Hubo un tiempo en que el mundo no era como hoy en dia, lleno de ambivalencias y doble moral, hubo un tiempo de reinos olvidados, en el que yo era rey, rey de muchos hombres y venerado por todos ellos, era un rey justo, muy al sur, pero nuestros escritos fueron destruidas por eso nadie lo recuerda.

En ese tiempo existia una amenaza sobre la Tierra Media, un nuevo señor oscuro extendia su poder, pero lo hacia de una manera tan sutil que nosotros no lo habiamos notado, eramos tierra de cazadores, eramos muchos, no eramos muy ricos, pero nuestro numero, valentia y fiereza en el combate nos ganaba un enorme respeto entre reinos mucho mas poderosos.

Un dia llego a nosotros un ser que creimos que era un elfo, quienes vivian muy al norte y muy poco habiamos visto, lo recibimos con agrado y nos enseño muchos secretos de la tierra y del metal, empezamos a ser mas poderosos de lo que fuimos y nuestro corazon se lleno de orgullo y ansias de poder.

El elfo se presento como “El Señor de los Dones” y dijo que para mi tenia un regalo y que pronto lo mereceria, y mi codicia crecio, el se ausento unos años, no se cuantos pues para mi el tiempo dejo de tener significado.

Y volvio, para ese tiempo eramos el reino mas poderoso y magnifico de nuestra lejana region, habiamos esclavizado y tiranizado a todos nuestros reinos vecinos, ya el respeto de antes se habia transformado en miedo. Me felicito y celebramos, me conto que no era un elfo, sino un dios venido de mas alla del mar con el fin de darme el don mas grande que un mortal pueda tener, la inmortalidad, y un poder superior a cualquier ser que caminara sobre la Tierra Media... Y le crei


El espectro parecio temblar, Pietro penso que se equivocaba, tal ser no se permitiria una debilidad de este tipo, aunque luego olvido estos pensamientos, empezaba a hacer hambre.

El espectro prosiguio:


Me dio un anillo, no un anillo muy bonito con piedras preciosas y demas, no, un anillo sencillo y casi rustico, al principio me parecio una tonteria, pero al ponermelo por primera vez comprendi su poder, supe que con el seria invencible, veia mas alla de lo que pudieras creer, veia la oscuridad, veia tierras lejanas, veia riquezas, veia el alma de la gente, descubri que me volvia invisible y mi alma se termino de ennegrecer.

Me volvi un tirano, un asesino, viole, asesine y creci en el odio, odio a todo, odio sin razon, pues siempre lo tuve todo y nada se me fue negado en mi infancia y en mi juventud, pero el odio hacia los que alguna vez me quisieron, me respetaron o me temieron me supero.

Mi señor se fue, pero dijo que volveria...


- Su señor?, pense que era un rey... - interrumpio el Hobbit.

- Cierto, pero es que no se llamarlo de otra forma.


Mejor entonces seria llamarlo por su nombre, Sauron el grande, se fue, dijo que volveria que siguiera con mis planes y seria recompensado, no me di cuenta que sin desearlo el se habia apoderado de mi.

Pasaron otros años y segui usando el anillo, me volvi maligno, terrible y empece a sentime alargado, plano, un dia no pude verme mas, mi cuerpo, mi fuerte cuerpo desaparecio para siempre, no sabes cuanto lo extraño hoy, y tuve que usar siempre este tipo de ropas para que me pudieran ver, el temor de mi gente crecio y en secreto planearon asesinarme, mas yo lo supe, y con el pensamiento llame a Sauron quien al poco tiempo aparecio, ya no como un elfo, sino como un terrible caballero oscuro y dijo que necesitaba mi pueblo para conquistar por fin para su amo lo que le pertenecia por derecho, me conto historias de un destierro y de dioses orgullosos que no le perdonaron a su amo el deseo de crecer en poder y crear al igual que quien les creo, me contaron lo injustos que fueron, mi corazon se lleno de ira y jure servirle aunque de nada hubiera servido negarme, me pidio mi anillo, se lo entregue, pero ya no importaba, el daño estaba hecho, era un espectro. Entonces llegaron ejercitos de orcos, lo que le hicieron a mi gente fue tan espantoso que aun hoy siento verguenza por eso, no, no fueron asesinados, fueron torturados y obligados a cruzarse como bestias con orcos y miles de horrorosas cosas mas, alli dude, pero ya era tarde, todo estaba consumado.

Conoci a mis hermanos, los otros nazgul, reyes de lejanas tierras como yo, grandes hombres fueron, terribles seres de la oscuridad, cuando estaba junto a ellos me sentia invencible y lo fuimos y habria mucho que contar, pero seria necesario varias noches con sus dias para relatarla. Luego nos dio ordenes a cada uno

Mi orden fue conquistar el lejano oriente y lo hice, dure mucho tiempo por alla y murio mucha gente bajo mi terrible poder, mi Señor me dio una terrible cabalgadura con una de sus mascotas preferidas y pude volar y ante mi presencia los mas grandes ejercitos huian.

Un dia aparecio Sauron, o lo que quedaba de el, pues habia perdido su forma fisica, estaba destruido, desolado, la tristeza de un dios es mas grande que la tierra media, tenia un dedo menos, me dijo que su anillo le habia sido robado, pero con valentia y orgullo me dijo que renaceria, que empezara reunir ejercitos que me llamaria y se fue.

Cumpli sus ordenes y no supe mas de el por largo tiempo pues me aleje bastante y llene de terror ese mundo que no se cuenta en las leyendas.


El Nazgul suspiro, “suspiro?”, penso Pietro, “No, solo es mi imaginacion”.

- Se arrepiente? - pregunto el mediano.

- Arepentirme?, nunca lo he pensado, tal vez si, pero acaso importa? - respondio el Nazgul.



Un dia me llamo nuevamente y acudi, su terrible forma era la de un ojo envuelto en llamas sin parpado, mas todavia era poderoso, me dijo que su venganza se daria pronto y que para poder llevarla a cabo necesitaba de nuevo su anillo, me otorgo una nueva misión en la que deberia ir con nuestro capitan en busca del anillo y fue asi como parti en busca de lo que en esa epoca se conocia como “La Comarca” y conoci a los Hobbits, yo fui quien casi los atrapa en el camino, los senti, los olfatee y si no hubiera sido por esos elfos mi señor hubiera recuperado el anillo, luego en la Cima de los Vientos por poco se escaparon con ayuda del maldito descendiente de Isildur, y luego en el Vado de Rivendel nos ataco ese Alto Elfo y el poder de uno de los tres anillos elficos nos detuvo.

En fin, para que contar la angustia que vivimos al no poder recuperar el anillo, mas nuestro amo, demostrando gran benevolencia nos dijo que de todos modos lo tendria, que seguramente el anillo seria llevado a Minas Tirith y que destruiriamos esa ciudad y pronto la Tierra Media seria nuestra.

Fue asi como concentramos nuestra atencion en la ciudad de piedra y olvidamos que incluso el mas pequeño puede cambiar el destino de los grandes.


El Nazgul callo y se acerco a la ventana, la ciudad hervia con su noche, la gente robaba y asesinaba por comer.

- Siempre me pregunte si existiria un mal mas grande a de Sauron, y me doy cuenta que existe, es el mal de los hombres, cierto es cuando el me dijo que temia a los hombres pues ellos se parecian a el - dijo el Nazgul.

El Hobbit suspiro, tenia hambre y por la ventana entraba un olor a chorizo que seguramente cocinaban en una casa cercana, y seguro que el nazgul no necesitaba comer, pero el era un Hobbit y eso de dejar de comer es malo para la salud, ya lo decia su tio.


Por fin Sauron se decidio a atacar a Minas Tirith y en su odio olvido a los demas, mando un ejercito a Rohan para evitar que ayudaran a Gondor mas no previo muchas cosas, olvido a los woses, olvido que habian otros caminos para llegar a Gondor, olvido cazar al descendiente de Isildur quien tenia muchas profecias que cumplir.

El dia anterior al sitio mi amo requirio mi presencia, me dijo que estaba seguro de ganar asi que no temiera mas siendo yo su preferido entre todos sus nazgul (incluso sobre nuestro capitan) me devolveria el anillo y mientras lo tuviera asi el fuera derrotado yo sobreviviria.
De alli en adelante tu sabes mejor la historia, fuimos derrotados, mi capitan muerto por una mujer y un Hobbit, nuestras tropas derrotadas por muertos, jinetes y lo que quedaba de Gondor , mi amo derrotado por un Hobbit y uno casi igual a nosotros....

Fue asi como llego a su fin Sauron el magnifico y mis hermanos, mas yo no, el poder que tenia mi anillo me permitio sobrevivir a eso, disminuido y aterrorizado me escondi lejos donde nadie me pudiera ver, si bien es cierto que inspiraba terror, tambien es cierto que era debil, asi que hui y cuando aparecia ante mortales se me confundia con fantasmas y apariciones de muertos.

Y asi vi como la Tierra Media evoluciono, vi el PalantCine, vi la PalanTV, los transportes de combustible, las maquinas voladoras, las universidades, la nueva Numenor, la luz electrica y tantas cosas que me maravillaron, mi corazon perdio gran parte de su negrura y desee volver a ser mortal, muchas veces mire a los niños humanos jugar y queria hacerlo con ellos, la inmortalidad no fue el mas grande don, fue la peor de las condenas y decidi acabarla.

Recorde las palabras de Sauron: Y recuerda Jamas te quites el anillo, alli esta la fuente de tu poder si yo y el unico son destruidos.



- Y que hizo? Se lo quito? - le pregunto el Hobbit.

- Aun no, sino no podria relatarte esto - contesto el nazgul - morire, claro no se que pasara con mi alma si aun tengo, cuando me lo quite, pero no queria hacerlo sin contarselo a alguien y dejar alguien que custodie este objeto.

- Custodiar? El anillo? Y porque he de ser yo quien lo custodie? - dijo El Hobbit parandose de la silla y alejandose a un rincón.

- Quien mas puede serlo? Fueron los Hobbits quienes acabaron con mi amo y mi capitan, solo tu podrias ser lo suficientemente fuerte para guardarlo, adios Mediano, si tengo salvación nos veremos en el lugar destinado para nosotros - dijo ironicamente el Espectro.

- Espera! Nooooooooooo!!!!! - grito el Hobbit.

Pero era tarde, el espectro saco su anillo y desaparecio dejando caer su ropa, el hobbit se acerco y sobre la tunica algo brillo, era el anillo, Pietro lo tomo y lo miro de cerca, era sencillo tal como habia dicho el nazgul, penso en botarlo y sin darse cuenta lo guardo en el bolsillo.

Bajo a la calle y vio unos tipos mal encarados se acercaban a el, el Hobbit se asusto y sin darse cuenta su mano fue al bolsillo y deslizo el anillo en su dedo.

Los maleantes huyeron asustados, su proxima victima habia desaparecido como un fantasma...


Febrero 10 del 2001
Turin Turambar
Jaime Diaz Uribe

18 ago 2007

Mi Fantasma

Allí me encontraba yo sentada en el piso frio de este cuarto, allí estaba yo, cansada de luchar y de esperar, ya no tengo mas lagrimas…creo que se me acabaron.

Continúo sentada….a pesar que esta habitación es gris y fría la quiero, ha sido mía por un tiempo, pero se que ya no debo estar aquí…

Tomo un aliento, intento levantarme pero no puedo, el miedo a saber que me voy me detiene y vuelvo a respirar, esta vez con mucha mas fuerza y logro ponerme de pie. Miro a mí alrededor, tengo un dolor en el pecho, es el dolor de la despedida.

Hoy decidí que este cuarto será solo un fantasma que me acompañe y me recuerde lo que quise que fuéramos, solo tengo que girar la perilla y abrir la puerta….

16 ago 2007

Y la palabra es...

15 ago 2007

Mayahuel

“Embriagada por culpa de su insípida inocencia,
confundió el dulce sabor de un temprano amor con el amargo sabor de su
trágica impaciencia.”

Fabián llegó montado en su caballo blanco a la puerta del polvorín en el que aguardaba con ilusiones Mayahuel. Su camisa de algodón desabotonada dejaba ver una cadena de plata en la que pendía su fe, llevaba consigo su sombrero, su fuete y un cuerno hasta el borde de la bebida que llamamos pulque.

Después de muchos tragos, Mayahuel, embriagada quizás por una extraña fiebre provocada por el calor e inquietud natural de su edad, mezclada también con los propios del mes de julio, continuaba bebiendo de aquel elíxir mexica que hacía ver visones y hablar en náhuatl.
El encuentro era por demás inverosímil, los colores de los cuerpos desnudos contrastaban en las paredes de aquél cuarto blanco pues la palidez del hombre hacía que se perdiera en aquel fondo y en cambio Mayahuel resplandecía con las luces y sombras que iluminaban su virginal cuerpo.
Aquella niña morena y frágil, de pequeñas facciones, cabello negro y lacio, mexicana hasta en sus dientes, parecía ser sacudida por un fantasma que al final de la tormenta expulsó el color de su piel y el parecido de esa sustancia con la bebida que la embriagó fue tanto que llegó un momento en el que le pareció poesía.

Se habla de un color y un sabor muy similar al de la bebida ritual, mágica y espirituosa de nuestros antepasados, aguamiel que se extrae de la flor del maguey, esa que embriagó y sometió a los conquistados. Hoy hace de Mayahuel lo que hizo con ellos, hoy escalda su lengua, embriaga su mente, somete su alma y conquista su cuerpo.

Fabían dejó a Mayahuel sucia e inconsciente, recostada por no decir tirada en la tierra frente a la cortina de su casa y mientras la madre abría la puerta, caballo y hombre huían.

–¡Por Macuiltochtli Santo! ¡Mayita, pero qué te han hecho!

Hoy, el roble feroz y blanco del hacendado exhortó a la niña a ser parte de él, embriagada por culpa de su propia inocencia, traicionada por el amor y la confianza que brindó al güero de ojos verdes, permitió que confundiera el dulce sabor de un temprano amor con el amargo sabor de su trágica impaciencia, y más aun de la impaciencia de aquél hombre blanco hambriento de piel morena que no hizo más que fecundar con su fermento extraño y podrido a aquella pequeña niña mexicana.­

14 ago 2007

Tiempo Inútil.

Habían pasado varios días en los que EL se dedicó de lleno a su trabajo, inmerso en sus ocupaciones, sumergido en nuevos proyectos, tareas, reuniones, con el fin de no darse permiso para extrañarla.

Sin embargo, su faceta de adicto al trabajo, una vez más estaba fallando, eran demasiados días sin sentir su sabor de mujer, demasiados días sin oler su cabello, sin admirar la piel de sus hombros descubiertos, sin verla sonreír en la mañana al despertarse junto a EL.

Eran demasiados días.


…Y a pesar de su fallido intento por no echarla de menos, por no necesitarla; ELLA no se alejaba de su mente. De nuevo sentía ese vacío en el pecho, que siempre aparecía cuando insistía en alejarse.



Era demasiado tiempo sin ella. Ese tiempo que EL siempre ha creido necesario para olvidarla, pero que finalmente solo es útil para darse cuenta de lo que realmente siente por ELLA.

Alejandro y Sofía

¿A quién se le ocurre salir con un perfecto extraño que te cae mal y que te provoca sentimientos de odio y resentimiento cada vez que lo ves? A mí!!! Mi nombre es Sofía y si, me enamoré de un perfecto extraño que para variar, también es un perfecto idiota. Lo conocí en la fiesta de cumpleaños de mi amiga Luna; para ella, el tipo se ha convertido en uno de sus mejores amigos, para mí, el tipejo es mi peor pesadilla y para serles sincera, sólo he sido "amable" con él por el amor que le tengo a Lunita.

Yo no sé en que momento se apareció este hombre en mi vida para hacerla de cuadritos, o de rayas, o de rombos azules con amarillos encerrados en cuadros multicolores. Lo odio, simplemente por el hecho de que existe y que últimamente su mayor afición es burlarse de mi y llevarme la contraria en todo lo que digo. Todo iba extremadamente bien mientras los dos nos enfrascábamos en nuestras insulsas peleas cada vez que nos topábamos en cualquier parte, porque sí, ahora también me encuentro al patético de Alejandro hasta en la sopa y no importa que ésta sea instantánea, él de alguna u otra manera logrará aparecérseme para alborotarme el día y amargarme el almuerzo. El problema de ésto y la razón por la cuál lo odio más, es simplemente por que el muy pelmazo además de todo es tan... perfecto... si no fuera por sus ojos azules como el cielo, por sus labios carnosos y sensuales, por sus brazos perfectos para encerrarme en ellos y por su inteligente forma de insultarme y llamarme tonta, en serio lo odiaría. Pero desconozco el día en que dejé de detestarlo y hacerlo a un lado, para admirarlo y descubrir sus cualidades; muy mala idea, si me preguntan, pero el destino sabe lo que hace y yo mientras tanto seguiré oponiéndome hasta que ya no pueda interponerme más en sus designios.

Lo más absurdo de esta historia no es el hecho de que de la noche a la mañana, una mujer tan hermosa e inteligente como yo, haya puesto los ojos en un hombre creido, manipulador, inteligente y apuesto como él. Lo más insólito es haberle aceptado una invitación a salir y haber quedado rendida a sus pies. No tengo perdón de Dios, lo que tengo es ganas de estrangularlo, de cortarlo en pedazos y tirar sus restos a los cocodrilos, lo que tengo es... es... lo que tengo es que estoy enamorada de ese grandísimo pendejo.

No sé como no se me pegó la sarna cuando lo abracé, no sé cómo no se me pegó la lepra cuando agarré su mano mientras caminábamos bajo la luz de la luna, no sé como no se me derritió la boca al besarlo. Porque esa boca... tibia, entrabierta y rosada, esa boca me dejó loca, y sus besos... largos, apasionados, juguetones y eternos, esos besos saben a gloria.

Mi nombre es Sofía, tengo 18 años y esta es la historia de como me enamoré de él, de sus ojos como estrellas, de su sonrisa perfecta, de sus labios húmedos, de sus brazos fuertes y enormes. Esta es la historia de como me enamoré de Alejandro, un perfecto idiota que acabo de conocer.

Sabia a ti.

Fue esa mañana fría de aquel miércoles.

En el que me levante y mire por la ventana, llovía y me mire al espejo, vi a alguien de cabellos revueltos y sueños rotos, vi a alguien que sabia que el mundo había girado y el se había quedado atrás.

Y me bañe, desayune y lave mis dientes, pero incluso, cuando solo en aquel restaurante almorzaba me di cuenta que aun mi boca sabia a ti.

Termine mi almuerzo y supe que era un buen día para morir...

11 ago 2007

Sin Sabor.

El cuerpo se levantó de súbito con ayuda de las manos que lo jalaron para si y lo olfateó como perro de cacería. Estaba tibio y hundido en el profundo letargo causado por los siglos de cansancio. Sabía que jamás despertaría, asi que con delicadeza, quito los mechones de cabello que le cubrían parte del rostro pálido y lo admiró.

Volvió a olerla, ahora enfocándose en la base del cuello que recorrió hasta llegar a su oreja y en bajada, se detuvo en la nuca donde el olor cambió sutilmente y cerró los ojos. Si aquello hubiese sido agua, esta se habría terminado, pues la respiraba con avidez, con deseo que sació hasta no poder oler más y la abrazó.

Creyó llenarse de aquel cuerpo, consentir a sus sentidos, y justo cuando la recargó en la almohada para dar la vuelta y por fin marcharse, miró su boca entreabierta.
Le olió el aliento y sin más, la besó. Sus labios se juntaron, sus ojos se cerraron y cuando creyó que ya podría partir con ella en cuanto despertara, cayó en cuenta que no tenía sabor, que había sido como besar el aire, como si no hubiera pasado.
Entonces, se marchó.

Sentidos Vacíos

El ruido del jardín lo despertó; los pájaros cantaban mientras podía escucharse a lo lejos el bullicio de la gente en el parque cercano. Vio que el reloj marcaba pasadas las diez y sabiendo que no podría volver a dormir decidió que dar una pequeña caminata le ayudaría a despejarse un poco.

Bajó a la cocina y se preparó un sándwich ligero que lo acompañó con un jugo de naranja instantáneo; lavó y ordenó lo poco que había utilizado y luego de arreglar dos o tres cosas más subió para arreglarse y salir a caminar. Encendió la radio y las notas parecían no producir efecto en él; sin inmutarse entró a la ducha mientras la música inundaba la habitación. Se bañó de manera mecánica; últimamente las cosas le parecían simples, vacías. Se arregló de manera informal y tomando su teléfono móvil y billetera se dirigió al parque.

Cuando llegó pudo ver que todos los juegos estaban repletos, niños, parejas, familias iban y venían por todas partes; incluso ese paisaje tan colorido no hizo mella en su carácter, compró un refresco en botella y decidió llegar hasta el lago que se encontraba en la parte más alejada del parque, solía ir allí cuando buscaba pasar un rato solo con sus pensamientos; caminó y vio sentada en una banca a una joven que se entretenía leyendo un libro y perdiendo la vista a lo lejos en el lago.

Se detuvo por un instante mientras veía a la muchacha, llevaba esas faldas y blusas tipo hippie, unos lentes y el cabello suelto que lucía con cierta coquetería; cerró los ojos un momento esperando que al abrirlos esa imagen no desapareciera como los espejismos del desierto.

Con paso indeciso decidió acercarse a la muchacha, intentando no hacer ruido para no asustarla; de un momento a otro ella miró por donde él venía y luego de una fugaz sonrisa apenada volvió a bajar la cabeza y se concentró nuevamente en su libro. Sintiéndose como un niño pequeño que habla por primera vez con esa niña que le gusta caminó hacia donde ella se encontraba y tomando todo el valor que pudo dijo:

– Hola, ¿Qué tal el día? – ella alzó la mirada y volvió a sonreír. Estando frente a ella pudo ver que sus ojos eran transparentes y su sonrisa sincera que le daban a su cuerpo un aire casi celestial. Supo en ese momento que no querría buscar a nadie más; estar junto a ella le devolvería el sabor y color a la vida y sabía que sería capaz de hacer hasta lo imposible para hacerla verdaderamente feliz. Y desde ese momento todo fue diferente.

7 ago 2007

asi sabe la vida!!!!

mientras la veia en aquel lugar sola, como un niño pequeño ve un juguete, o un viejo vagabundo ve un plato de sopa, la observe solo estabamos ella y yo. Yo con ganas de estar con ella entre mis manos y ella completamente desnuda, la agarre lo mas fuerte que pude para sentir que era solo mia, le pase mi lengua por toda su existencia, su sabor no se podia describir, cuando depronto, Mierda!!!!!!!!!!!!! si a pura mierda sabia a mierda la HP colombina, seria por eso que la botaron en el medio de ese parque, bueno total, busque el emboltorio de ella , la vesti, la meti a la caneca, y me fui, de esto aprendi mucho, nada que este solo y parezca increible puede ser realidad, y cuando lo es y estas en lo mejor llega algo inesperado y la vida te sabe a mierda.

5 ago 2007

Sabor a Tí (II)

Ni el frío cortante de la noche ni la persistente llovizna helada eran capaces de disipar la sensación de urgencia, esa angustia que se había instalado en su corazón y en su garganta desde la noche anterior, desde cuando la dejó dormida, desnuda, bella y peligrosa, y feliz. Esa misma angustia que le hacía llevarse los dedos a la nariz para sentir el aroma de piel y cabello, que le recordaba esos maravillosos sabores íntimos – a boca, a lengua, a pezón, a éxtasis – que conocía tan bien, pero que hoy quería sentir otra vez antes de que fuera demasiado tarde. Hoy cumpliría su promesa: con ese pensamiento apretó con más fuerza el acelerador de la motocicleta. Tras tanto tiempo nunca la había visto tras el rostro que casi todos conocían, y era hora – era, de hecho, urgente – desvelar todos los misterios, llenar todos los vacíos. Decirle que la amaba. De nuevo esa angustia atenazante hizo sentir en su pecho y en su garganta inconfesables instrumentos de tortura, y de nuevo combatió la tortura a través del recuerdo. El recuerdo de un beso. La textura de unos labios. El sabor de una boca que amaba para siempre. Embebido en recuerdo y deseo cerró los ojos por un instante infinitesimal. Suficiente para que dos luces enceguecedoras, metal y asfalto acabaran con la angustia, con la urgencia y con todas las otras sensaciones. Excepto el sabor recordado de un beso final.